Lesiones de los meniscos: síntomas

Agosto 2017


Los meniscos tienen un papel importante en el funcionamiento de la rodilla porque le permite ser lo más estable posible. Diferentes tipos de lesiones, que varían según la actividad y la edad, pueden afectar los meniscos. Estas lesiones deben tratarse rápidamente para aliviar al paciente, pero también para evitar la aparición de complicaciones severas en el transcurso de los años protegiendo la rodilla afectada.

Las lesiones de los meniscos pueden ser de origen traumático, que aparecen en este caso más a menudo en las personas jóvenes o en los deportistas, pero también pueden ser afectadas por el desgaste y provocar una degeneración.

Las manifestaciones pueden aparecer de manera repentina durante un traumatismo o un accidente por ejemplo o más insidiosamente durante un desgaste progresivo debido al envejecimiento. Varían de una persona a otra ya que dependen de la edad, la intensidad, la causa y el tipo de la lesión meniscal. La asociación de una patología, como un esguince, con una lesión de los ligamentos complica el diagnóstico porque a menudo es difícil notar la diferencia entre las manifestaciones vinculadas al menisco y las relacionadas al ligamento.

Una lesión meniscal provoca dolores situados al nivel de la rodilla, limitaciones de los movimientos a veces acompañadas por hinchazón, crujido, incluso de un bloqueo de la articulación.

Dolores de la rodilla

Los dolores pueden ser violentos e intensos, como cuchilladas o menos agudos y perturban la vida cotidiana.


A menudo aparecen a un lado de la rodilla o a nivel del hueco poplíteo y pueden extenderse hasta el nivel del muslo. Estos dolores son agravados por la flexión, la subida de escaleras o la posición de cuclillas. Estos dolores pueden ser provocados por la palpación interna de la rodilla.

Movimientos difíciles

Una lesión meniscal a menudo vuelve dolorosa la práctica de ciertos movimientos o quedarse en posición de cuclillas o subir escaleras.

Bloqueo de la rodilla

También puede aparecer de manera repentina un bloqueo de la rodilla. La extensión de la rodilla puede ser difícil, incluso imposible como por ejemplo en el caso de una lesión en el asa de cubo del menisco, debido al desplazamiento de un fragmento de menisco que se desprendió quedando solo unido por sus extremos. En efecto, en esta situación, este fragmento puede desplazarse y bloquear la rodilla que vuelve imposible toda extensión de la rodilla.

Inestabilidad

La rodilla también puede volverse inestable volviendo la caminata, la subida de las escaleras y ciertas posiciones difíciles de realizar.

Edema

Las lesiones meniscales pueden provocar episodios de edema de la rodilla y que pueden reincidir frecuentemente.

Déficit de extensión de la rodilla

Las lesiones meniscales también pueden ser la causa de un déficit de extensión de la rodilla.

Choques o desajuste interno

También pueden aparecer en el transcurso de las lesiones meniscales manifestaciones que se parecen a choques o crujidos de la rodilla, llamados desajustes internos debido a la sensación que elementos se desplazan en el interior de la rodilla.



Foto: © Naeblys - Fotolia.com

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Artículo original escrito por . Traducido por Carlos-vialfa. Última actualización: 28 de julio de 2015 a las 01:26 por Carlos-vialfa.
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