Remedios caseros para la tos en bebés

Diciembre 2017

Aprende a calmar la tos del bebé y del niño con estos sencillos y prácticos remedios caseros.


Qué es la tos

La tos es un mecanismo de defensa que pone en marcha el organismo para despejar las vías respiratorias. En otros casos, la tos es uno de los síntomas de una infección de las vías respiratorias.

Por qué se dice que toser es bueno

La tos molesta y siempre se busca hacerla desaparecer, lo cual podría ser un error porque cuando el niño sufre un resfriado común, la tos ayuda no solo a expulsar las bacterias y la mucosidad sino a despejar las vías respiratorias.


Existen algunos remedios caseros útiles para calmar la tos del bebé cuando se siente molesto o le impide descansar. No obstante, siempre es conveniente llevar el niño a un pediatra para que identifique la causa de la tos y prescriba un tratamiento.

Remedios caseros para aliviar la tos en bebés

Para hacer desaparecer la tos blanda del bebé las abuelas empleaban antiguamente un remedio muy efectivo: cortaban un trozo de cebolla y lo colocaban cerca de la almohada. Los vapores de ácido alílico que despide la cebolla abierta han demostrado ser un buen calmante para la tos.

También se puede hacer un jarabe de cebolla. En este caso, se trocea la cebolla y se hierve en un litro de agua. Después se cuela y se moja un paño en el agua resultante y una vez que tenga la temperatura adecuada se coloca en el pecho del niño y se mantiene allí hasta que se enfríe. El jarabe de cebolla dilata los bronquios y elimina las secreciones que se han acumulado, forzando la tos.

Otro remedio eficaz consiste en dar al bebé un baño caliente con mucho vapor. Para ello, deja correr el agua caliente durante unos minutos antes de llenar la tina del baño. Si tu niño es ya mayorcito puedes dejarlo jugar en el agua un buen rato, supervisándolo, por supuesto, a menos que sea lo suficientemente mayor como para quedarse solo en la bañera. Si no es un buen momento para darle un baño, deja correr el agua caliente, cierra del puerta del baño, tapa la ranura de debajo de la puerta con una toalla y siéntate unos quince minutos con tu hijo. Puedes entretenerlo con libros o juguetes.

Remedios caseros para calmar la tos en bebés de seis meses o más

Uno de los remedios más utilizados contra la tos en bebés y niños de cualquier edad son las gotas de solución salina y la perilla de succión . Las gotas de solución salina (agua salada) ayudan a aflojar la mucosidad y a limpiar la nariz de los niños que son demasiado pequeños para sonarse la nariz por sí mismos.

Cuando el bebé no pueda mamar o tomar su biberón porque tiene su pequeña nariz tapada, la perilla de goma puede ayudar a descongestionarla. Utilízala durante unos 15 minutos antes de alimentar a tu bebé. Este remedio funciona mejor con los bebés más pequeños pero si a tu bebé mayorcito o a tu niño no le importa este procedimiento, puedes hacerlo también.

La solución salina está disponible en cualquier farmacia pero si prefieres prepararla tú misma. Solo necesitarás disolver media cucharadita de sal en ocho onzas (236 ml) de agua tibia. Prepara la solución cada día que la vayas a usar, guárdala en una jarra de vidrio limpia y tápala. No guardes la solución durante más de 24 horas porque las bacterias pueden proliferar en ella.

No aspires la nariz del bebé más de unas cuantas veces al día porque podrías irritar sus membranas nasales. Tampoco uses la solución salina durante más de cuatro días seguidos porque puede resecar sus fosas nasales y eso podría empeorar aún más su congestión nasal.

Recuerda que los médicos no aconsejan el uso de descongestionantes nasales en forma de aerosol (spray) en niños de cualquier edad. En efecto, los descongestionantes nasales no solo no son eficaces sino que a la larga pueden ser contraproducentes y empeorar la congestión.

Asimismo, las pomadas para el pecho a base de eucalipto (vaporub) son muy populares pero solo deben utilizarse en bebés de más de tres meses. Además, las investigaciones señalan que, en realidad, dichos ingredientes no son eficaces para aliviar la congestión nasal. Simplemente hacen que el bebé que tiene congestión sienta que respira mejor debido al frío que producen en la nariz.

Puedes encontrar pomadas de este tipo fabricadas especialmente para bebés mayores de tres meses. Las pomadas comerciales tradicionales para bebés están compuestas de petrolato, aceites y eucaliptos. No contiene mentol ni alcánfor, ingredientes que no se deben usar en niños menores de dos años.

También existen bálsamos naturales que no contienen petróleo o parabenos. Estas variantes naturales se elaboran a base de áloe, hierbas, cera de abejas y aceites esenciales. Se aplica con un masaje en el pecho, el cuello y la espalda.

Por último, para calmar la tos en los bebés mayores de seis meses, se aconseja beber más líquido de lo habitual porque contribuye a evitar la deshidratación y ayuda a descongestionar la nariz. Si tu hijo es menor de seis meses, dale solamente leche materna o de fórmula a no ser que tu doctor indique lo contrario. Los bebés de esa edad no solo no necesitan agua sino que incluso podría ser perjudicial para ellos.

Remedios caseros para la tos seca en los niños

Si el niño está resfriado, empieza por limpiarle bien la nariz con una solución fisiológica o agua de mar esterilizada y después aspira el moco con un aspirador específico que encontrarás en farmacias.

A continuación, dale de beber abundantemente, ya sea agua, leche o zumos de fruta porque cuando el organismo está bien hidratado, las mucosas se secan menos.

Asimismo, ofrécele una alimentación rica en verduras y cítricos. Este remedio resulta muy eficaz ya que las vitaminas contribuyen a reforzar las defensas del pequeño.

Si es posible, humidifica la habitación del bebé o del niño con un humidificador. Mientras que el aire seco y caliente de la calefacción es contraproducente para las mucosas, la humedad las protege.

Recuerda que no es bueno fumar en las estancias en las que se encuentra el bebé ni tampoco dentro del hogar.

La miel también es perfecta para suavizar la garganta y calmar la tos. Se aconseja tomarla diluida en un vaso de agua caliente con un poco de limón. La miel es un sano remedio reconstituyente y posee numerosas propiedades terapéuticas y nutritivas. Este dulce néctar cubre la parte interna de la garganta y alivia la irritación que provoca la tos. La miel está recomendada en niños mayores de un año.

Remedios caseros para la tos en bebés de un año

Además de los métodos caseros anteriormente descritos, a los niños mayores de seis meses se les puede dar un caldo de pollo u otros líquidos calientes. Estos caldos tienen un efecto calmante y podrían ayudar a aliviar la congestión. De hecho, varios estudios han demostrado que el caldo de pollo alivia algunos síntomas del resfriado como los dolores musculares, la fatiga, la congestión y la fiebre.

También se le puede dar sopa, jugo de manzana, agua u otros líquidos calientes que sean de su gusto.

Del mismo modo, mantener la cabeza del niño elevada mientras descansa le ayudara a respirar con más facilidad. Esta posición solo está recomendada para los bebés mayores de un año. Generalmente, se suelen colocar toallas debajo de la almohada o almohadas para elevar la parte superior del colchón.

Foto: © Dmitry Lobanov - Shutterstock.com
Publicado por DRA. MARNET. Última actualización: 2 de junio de 2016 a las 00:52 por CaminoCCMSalud.
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