Epilepsia y embarazo, una combinación difícil

DRA. MARNET - 24 de enero de 2013 - 13:45

Epilepsia y embarazo, una combinación difícil

Jueves 24 de enero 2013.- Aunque los efectos perjudiciales de los fármacos antiepilépticos en el feto son bien conocidos, para muchas mujeres con epilepsia, dejar la medicación durante el embarazo no es una opción posible. Por eso, como norma general, se recomienda utilizar un único fármaco, a la dosis más baja permitida y, si es posible, evitando el valproato.

Además de las malformaciones congénitas asociadas al uso de valproato durante la gestación (labio leporino, paladar hendido, o defectos del tubo neural como la espina bífida), un nuevo estudio confirma ahora que los niños cuyas madres recibieron este tratamiento en el embarazo, tienen un menor cociente intelectual que sus coetáneos.



Kimford Meador y sus compañeros de la Universidad de Emory (en EEUU) ya alertaron en 2009 de los problemas cognitivos que podían sufrir los niños expuestos a este antiepiléptico en el útero materno. Si en aquella ocasión analizaron a los menores cuando tenían tres años de edad, ahora acaban de publicar en la revista 'The Lancet Neurology' el seguimiento a estos mismos 224 niños una vez cumplidos los seis años.

Como ellos mismos explican en su artículo, el cociente intelectual (CI) a esta edad es más representativo del nivel cognitivo en la edad adulta; así como del rendimiento de estos pequeños en la escuela. Además de ampliar el rango de edad, analizaron también otras cuestiones, como las habilidades verbales o la memoria.

Sin tratamiento es peor


En todos los casos observaron un efecto negativo entre las mujeres que habían tomado valproato en el embarazo, frente a otros tres posibles antiepilépticos (carbamazepina, lamotrigina o fentoína). Como subraya en un comentario en la misma revista Dick Lindhout, de la universidad holandesa de Utrecht, los investigadores descartaron con acierto incluir un grupo control -sin medicación- porque ése no es un escenario real para la mayoría de gestantes con crisis epilépticas y porque en muchos casos el riesgo para el feto es incluso mayor sin medicación.

"Se ha comprobado que las mujeres sin tratamiento, que sufren cuatro o cinco crisis en el embarazo, tienen más complicaciones para el feto que con cualquier tipo de terapia", explica a ELMUNDO.es el doctor Javier López González, secretario del Grupo de Estudio de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Por eso, como señala este especialista, en todas las consultas de neurología se explican los posibles riesgos a las pacientes desde que entran en su edad fértil y, en caso de que deseen ser madres llegado el momento, se les recomienda que comiencen a tomar ácido fólico tres meses antes de la concepción para reducir los riesgos teratogénicos de los antiepilépticos. "Se consideran embarazos de alto riesgo, por lo que se sigue un control muy estrecho tanto por parte del neurólogo como del ginecólogo", apunta.

Beneficios del ácido fólico


En el análisis de 'Lancet', los niños nacidos bajo el efecto del valproato tenían entre siete y 10 puntos menos de cociente intelectual que la media (que suele rondar los 100 puntos a esa edad); una relación más acusada cuanto mayor fue la dosis del fármaco ingerida por su madre.

La buena noticia es que los investigadores también observaron una mejoría del CI con el paso del tiempo entre los menores expuestos al antiepiléptico, y un efecto beneficioso derivado de los suplementos de ácido fólico. Como señala el doctor López, aunque en la práctica se trata de evitar el valproato durante el embarazo, para algunos tipos de epilepsias éste es el único tratamiento eficaz.

El mayor registro europeo de embarazos en mujeres con epilepsia (con más de 4.500 casos) señala que el riesgo de malformaciones congénitas en los hijos de estas mujeres es del 3,3%, un porcentaje pequeño pero que representa el doble que en la población general.

"A pesar de los efectos de la medicación, llegado el momento, la mayoría de ellas decide asumir el riesgo y ser madre", apunta el neurólogo español. Reducir al máximo la dosis de los antiepilépticos y tomar suplementos de ácido fólico son las dos medidas más eficaces por el momento para tratar de reducir al máximo las secuelas de los fármacos en el feto.

Fuente: www.DiarioSalud.net