El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad en la edad adulta

DRA. MARNET - 4 de julio de 2014 - 09:57

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad en la edad adulta

Viernes 4 julio 2014.- A bastantes niños se les diagnostica Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). En Estados Unidos, el porcentaje alcanza el 11 por ciento de la población infantil en edad escolar. Aunque muchos de estos niños acaban superando el trastorno antes de alcanzar la mayoría de edad, algunos no lo logran. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos unos 10 millones de adultos tienen diagnóstico de Déficit de Atención e Hiperactividad.

Un nuevo estudio es el primero en el que los patrones de actividad cerebral en adultos que se recuperaron de un TDAH sufrido en su infancia, se han comparado minuciosamente con los patrones de actividad cerebral en adultos que sí lograron dejar atrás el trastorno.
En este estudio, se ha descubierto una llamativa serie de diferencias cruciales entre pacientes y ex-pacientes en una red de comunicación cerebral que se activa cuando el cerebro está del todo despierto pero descansando, sin estar concentrado en ninguna tarea en particular. Lo descubierto en la investigación ofrece evidencias de una base biológica para un TDAH adulto, y esta nueva y reveladora información podría ayudar a validar los criterios usados para diagnosticar la enfermedad, según los autores del nuevo estudio.
Los diagnósticos de TDAH en adultos han aumentado drásticamente en los últimos años. Estas personas suelen presentar síntomas parecidos a los que provoca el trastorno durante la infancia: Incapacidad general para mantener la concentración en algo, lo que se refleja en la dificultad para completar tareas complejas, escuchar instrucciones o recordar detalles.
Las directrices psiquiátricas para determinar si el TDAH de una persona es persistente o desaparecerá, están basadas en muchos estudios clínicos y observaciones. El nuevo estudio realizado por el equipo de John Gabrieli, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, sugiere que existe una frontera biológica real entre estos dos tipos de pacientes.
El estudio se centró en 35 adultos a los que se les diagnosticó TDAH cuando eran niños; 13 de ellos aún padecen el trastorno, mientras que los demás ya se recuperaron.
Los investigadores usaron técnicas especiales de resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI) para estudiar lo que el cerebro hace cuando la persona no está concentrada en una tarea en particular. Los patrones cerebrales revelaron qué partes del cerebro se comunican unas con otras durante este estado de vigilia inactiva.
En personas sin TDAH, cuando la mente no está concentrada en algo, existe una actividad sincrónica distintiva en una serie de regiones cerebrales que conforman una red conocida como red neuronal por defecto. En estudios previos se determinó que en niños y adultos con TDAH, dos centros principales de interconexión en esta red (la corteza cingulada posterior y la corteza prefrontal medial) no se sincronizan.
El nuevo estudio del equipo de MIT ha mostrado, por vez primera, que en adultos a los que se les diagnosticó TDAH cuando eran niños, pero que ahora ya no sufren el trastorno, el patrón normal de sincronía se ha restablecido. Su cerebro ahora ostenta el mismo funcionamiento interno que se observa en el de personas que nunca tuvieron TDAH. Sin embargo, en otra medida de sincronía cerebral, los investigadores han encontrado mucha más similitud entre ambos grupos de pacientes con TDAH.
En personas sin TDAH, cuando la red neuronal por defecto está activada, la red TPN (por las siglas en inglés de Task Positive Network, red positiva de tareas) permanece apagada. Cuando el cerebro se pone a realizar tareas que requieren concentración, la TPN toma el mando y desactiva la red neuronal por defecto. Si esta relación de reciprocidad se degrada, la capacidad de concentración de la persona disminuye.
Tanto el grupo de los pacientes adultos con TDAH, como el de quienes solo lo padecieron en la infancia, mostraron patrones de activación simultánea en ambas redes cerebrales.
En la investigación también han trabajado Aaron Mattfeld y Susan Whitfield-Gabrieli, del Instituto McGovern para la Investigación del Cerebro, dependiente del MIT.
Fuente: www.DiarioSalud.net