Acúfenos: el sonido que no existe

DRA. MARNET - 28 de agosto de 2014 - 10:21

Acúfenos: el sonido que no existe

Jueves 28 agosto 2014.- Percibir un sonido en uno o ambos oídos cuando no hay una causa externa que lo provoque, incluso cuando hay un completo silencio ambiental. A este fenómeno se le denomina acúfenos o tinnitus y no entiende de edades, sexos ni etnias. Puede ser crónico o transitorio y necesitar medicación o soporte psicológico para aprender a vivir con ellos. Se estima que afectan a entre el 6% y el 10% de la población mundial, y no hay datos fidedignos de lo que sucede en España. En este artículo se explica cuáles son las causas de los acúfenos y qué tratamientos hay disponibles para aliviarlos.

Acúfenos o tinnitus: ruidos que no son

Oír silbidos, campanillas, zumbidos, siseos e, incluso, sonidos complejos como música o el ruido de una tormenta, cuando no hay un estímulo externo que lo provoque. Esto es lo que perciben -por un solo oído o por ambos, dentro de la cabeza o fuera del organismo, de manera incesante o interrumpida- quienes sufren acúfenos o tinnitus, un fenómeno que puede ser banal o afectar, incluso, a la calidad de vida. El quid de la cuestión está en que, en la mayoría de veces, solo lo oye el paciente. Este es el caso del tinnitus objetivo. Menos usual es el tinnitus subjetivo, que también puede escuchar el examinador, y que se relaciona con el sonido producido por el flujo sanguíneo en el oído o en las zonas adyacentes, originado por los pequeños músculos del oído medio. Además, no están relacionados con ningún grado de audición, ya que afecta por igual a quienes tienen una audición correcta como aquellas con hipoacusia (pérdida auditiva).
Según informa Josep Boronat, de la Asociación de Personas Afectadas por Tinnitus (APAT), no hay datos epidemiológicos en España que permitan conocer el porcentaje de personas que los padecen; sin embargo, "los datos que nos facilitan desde la France Acouphènes, asociación de afectados en Francia, apuntan que el 6% de la población francesa sufre o puede haber tenido acúfenos alguna vez en su vida y que entre un 6% y 7% de estos ha visto afectada su calidad de vida y ha acudido al médico, normalmente al otorrinolaringólogo, para buscar la manera de aliviar este trastorno".
Este fenómeno no entiende de sexos, aunque se cree que las personas mayores sufren más acúfenos que los jóvenes, debido a que, en muchas ocasiones, coincide con hipoacusia (sordera) propia del envejecimiento, añade Boronat. También incide en que en los últimos años ha aumentado el porcentaje de jóvenes relacionado, sobre todo, con espacios ruidosos como discotecas.
Por otro lado, el estudio 'Oregon Tinnitus Data Archive (EE.UU., 1995)' señala que los grupos de edad más afectados son entre 40 y 49 años (23,9%) y entre 50 y 59 años (25,6%). La investigación más extensa llevada a cabo hasta ahora, realizada en el Reino Unido en el año 2000 sobre más de 48.000 personas, mostró que en un 10,1% de la población el tinnitus surgía de forma espontánea y duraba cinco minutos o más, y que para el 5% suponía una molestia moderada o grave. Sin embargo, solo un 0,5% informó que afectaba seriamente a su calidad de vida. Estudios realizados con población europea muestran prevalencias similares.

¿Qué provoca los acúfenos?

Todavía no se conoce con exactitud qué hace que una persona oiga sonidos sin un estímulo externo, si bien pueden estar asociados a problemas auditivos como:
.Infección del oído.
.Presencia en el conducto auditivo de un cuerpo extraño o de exceso de cerumen.
.Hipoacusia por ruidos fuertes debido a explosiones, por exposición al ruido mantenida en el ámbito laboral (por ejemplo, usar un martillo neumático sin protección acústica) o por escuchar música amplificada y estrepitosa.
.Los provocados por algunos fármacos con efectos secundarios perjudiciales para el oído (ototóxicos), como antibióticos de la familia de los aminoglucosidos (amikacina, gentaminina, estreptomicina), diuréticos de asa (bumetanida, furosemida), anitineoplásicos (cisplatino) y salicitatos (aspirina).
.Enfermedad de Mèniere (trastorno del oído interno que produce hipoasia y vértigo).
Algunos especialistas también señalan el consumo de alcohol y cafeína y desde la APAT añaden los traumas, intervenciones quirúrgicas en el oído, el estrés y la hipoacusia.
Además, está descrito que también pueden ser un síntoma de hipertensión arterial, alergia o anemia y estar asociado a enfermedades cardiovasculares, problemas neurológicos o tumores en el sistema auditivo, pero raras veces está asociado con problemas graves de salud, como cáncer. En estos casos, cuando los acúfenos son el síntoma de otra enfermedad, cuando se instaura tratamiento para la patología que los ocasiona, se resuelven.

Tratamiento para los acúfenos

Los acúfenos no afectan a todos por igual. En los casos más graves (se calcula que en un 0,6% en todo el mundo) pueden provocar ansiedad, insomnio e, incluso, depresión.
Sin embargo, sin llegar a estos extremos, para hacerlos más llevaderos no queda otra opción que aprender a vivir con ellos. Hay tratamientos farmacológicos disponibles, pero ninguno específico para esta afección, y los resultados dependen de cada paciente.
Los medicamentos más utilizados son corticoesteroides, vasodilatadores, lidocaína o benzodiacepinas, entre otros; también fármacos antiepilépticos y antidepresivos. Sin embargo, tal y como señalan dos revisiones bibliográficas de la Biblioteca Cochrane(2006 y 2007, respectivamente), no hay pruebas concluyentes para afirmar que estos últimos tienen un efecto beneficioso.
Otros autores han sugerido que el uso de Ginko biloba o la oxigenoterapia hiperbárica puede mejorar el suministro de oxígeno al oído interno, aunque todavía no hay evidencia científica que sostenga su validez.
Otras opciones, como la estimulación magnética transcraneal, musicoterapia, la reflexología, la hipnoterapia y medicina china tradicional, incluida la acupuntura, podrían ayudar a aliviar los síntomas.
Y para quienes, además de acúfenos, sufren hipoacusia acentuada, el uso de audífonos mejora ambas entidades.

La eficacia de la terapia cognitivo-conductual para los acúfenos

En la revisión 'Terapia cognitivo-conductual para el tinnitus' de la Cochrane Database of Systematic Reviews, los autores, Pablo Martinez-Devesa, Rafael Perera, Megan Theodoulou y Angus Waddell, evalúan si esta terapia es eficaz en los pacientes que padecen acúfenos. Tras incluir ocho ensayos clínicos y analizar los datos, los resultados no muestran efectos significativos de este tratamiento psicológico en el volumen subjetivo de la percepción del sonido.
Sí que se señala una mejoría significativa en la depresión asociada (comparada con no realizar ningún tratamiento) y en la disminución de la gravedad del tinnitus, lo que influye de forma directa en la calidad de vida del paciente. Por este motivo, los autores sugieren que el tratamiento cognitivo-conductual (una terapia psicológica estructurada, de tiempo limitado, para modificar la respuesta a pensamientos y situaciones) aporta beneficios a los afectados. Sin embargo, añaden que se necesitan más estudios que evalúen su efecto a largo plazo.
Fuente: www.DiarioSalud.net