Antioxidante presente en las uvas puede ser la clave para un nuevo tratamiento contra el acné

DRA. MARNET - 6 de octubre de 2014 - 10:06

Antioxidante presente en las uvas puede ser la clave para un nuevo tratamiento contra el acné

Lunes 6 octubre 2014.- Unos investigadores han constatado que el resveratrol, un antioxidante que se obtiene de las uvas, podría debilitar a ciertas bacterias causantes del acné al hacer que sus membranas exteriores se vuelvan más difusas.

Los autores de este estudio, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en Estados Unidos, han comprobado también que combinar resveratrol con un medicamento común para el acné, el peróxido de benzoílo, podría mejorar la capacidad del fármaco para matar a esas bacterias y ello podría traducirse en nuevos tratamientos.
Estos primeros hallazgos del equipo de la Dra. Emma Taylor demuestran que el resveratrol y el peróxido de benzoílo atacan las bacterias del acné, las Propionibacterium acnes, de maneras diferentes.
El resveratrol es un antioxidante que detiene la formación de radicales libres, que causan daños en células y tejidos. El peróxido de benzoílo es un oxidante que trabaja creando radicales libres que matan a las bacterias del acné.
Taylor y sus colegas pensaron inicialmente que, dado que las acciones de los dos compuestos son opuestas, su combinación debería provocar que se contrarrestasen mutuamente, pero no fue eso lo que sucedió. Este estudio demuestra que combinar un oxidante y un antioxidante, en las circunstancias adecuadas, puede lograr un efecto bactericida sostenido a lo largo de un período de tiempo más largo.
El equipo cultivó colonias de las bacterias que causan el acné y después añadieron varias concentraciones de resveratrol y peróxido de benzoílo, tanto en solitario como juntos. Los investigadores vigilaron los cultivos en busca de crecimiento o muerte bacterianos durante 10 días.
Hallaron que el peróxido de benzoílo era capaz de matar inicialmente a las bacterias en todos los niveles de concentración, pero el efecto duraba poco y no pasaba de las 24 primeras horas.
El resveratrol no tenía una capacidad fuerte de matarlas, pero inhibía el crecimiento bacteriano durante un período de tiempo más largo. Sorprendentemente, los dos compuestos juntos resultaron ser la forma más efectiva de reducir la cantidad de bacterias. Fue como combinar lo mejor de dos mundos y lanzar un ataque a dos bandas contra las bacterias.
Fuente: www.DiarioSalud.net