Poner por escrito los sentimientos después de sufrir una experiencia traumática ayuda a superarla

DRA. MARNET - 28 de octubre de 2014 - 09:42

Poner por escrito los sentimientos después de sufrir una experiencia traumática ayuda a superarla

Martes 28 octubre 2014.- Un estudio muestra la universalidad de los sentimientos y pensamientos tras este tipo de sucesos.
Cuando se sufre una experiencia dolorosa existe la necesidad de expresar lo que se siente en ese momento, y plasmar esos sentimientos en un papel ayuda a superar el trauma a medio plazo, según concluye una investigación que ha comparado, a través de la escritura expresiva, las reacciones de españoles y estadounidenses tras el 11-M.
"Tras el 11-M tuvimos la oportunidad, por desgracia, de preguntar a las personas que habían vivido esa experiencia directa o indirectamente qué pensaban y cómo se sentían tras los atentados", explica al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) Itziar Fernández, autora del estudio y profesora de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
A partir de las narraciones de 325 personas residentes en Estados Unidos y de 333 residentes en España, la investigadora y su equipo examinaron cómo ambas poblaciones pusieron en palabras sus sentimientos y pensamientos.
A través de un programa informático llamado LIWC (Linguistic Inquiry and Word Count) se analizaron los textos y se constató que los que más se benefician con la narración de los hechos traumáticos son aquellas personas que utilizan más palabras cognitivas (de introspección y causales), emplean un alto número de palabras emocionales positivas, y realizan un cambio en los pronombres y en las autorreferencias.

Conciencia de grupo

Los sentimientos sobre los sucesos (enfado, impotencia, miedo) fueron similares entre ambos países, en el periodo comprendido entre la tercera y la octava semana tras los atentados.
No obstante, se detectó una diferencia importante. "Mientras que los estadounidenses tenían una visión más individualista, los españoles narraron más sobre procesos sociales", señala el estudio. Por ejemplo, tras el 11-S no se realizaron manifestaciones tan multitudinarias como las que se produjeron en España.
Al margen de esta divergencia, la investigación concluye que escribir sobre un trauma tiene efectos positivos a medio plazo (a partir de los dos meses). "Aunque a corto plazo los síntomas afectivos empeoran (narrar provoca revivir y agrava el estado de ánimo negativo), a medio y largo plazo se encuentran mejor y visitan menos al médico", indica.
Sin embargo, el efecto es contrario para el consumo excesivo de los medios de comunicación. Así, se constató que al cabo de ocho semanas tras el 11-M las personas que veían de manera repetitiva las imágenes de los atentados se encontraban peor que aquéllas que prestaban poca atención a la tele.
Fuente: www.DiarioSalud.net