¿Nos refugiamos en la fe para luchar contra una enfermedad?

DRA. MARNET - 10 de noviembre de 2014 - 09:36

¿Nos refugiamos en la fe para luchar contra una enfermedad?

Lunes 10 noviembre 2014.- Dicen los expertos que es en los momentos de crisis cuando reparamos y reflexionamos sobre nuestra fe y los valores que nos sustentan en la vida. Una reciente investigación, publicada en la revista Social Psychological and Personality Science, asegura que las personas nos acercamos a Dios en situaciones de amenazas, cuando nuestras relaciones sentimentales están siendo tocadas de algún modo. Dicho de otra forma, tratamos de acercarnos a Dios en esos malos momentos.

En opinión del presidente de Psicólogos sin Fronteras, Guillermo Fource, doctor en Psicología y profesor de Honor en la Universidad Carlos III de Madrid, la clave es que cuando algún aspecto importante de nuestra vida entra en crisis, y podemos tener problemas de identidad, solemos tirar de creencias básicas. Es decir, "recurrimos a nuestra mochila de valores y creencias donde suele estar la religión. Aunque esto depende mucho del tipo de creencia que se tenga y de la intensidad de la misma", afirma.
Hay dos momentos claves en la vida en que nuestras creencias religiosas y en general, todos nuestros valores entran en juego. Uno es en la adolescencia, en la que todo es cuestionable y tratamos de encontrar nuestro lugar en el mundo. Y otro, los momentos vitales estresantes, como pueden ser una enfermedad, tragedia, una muerte u otras situaciones de la vida en la que aparecen problemas y no se sabe cómo afrontarlos. Lo que llaman los expertos: problemas de vida.

En la enfermedad

Uno de esos problemas de vida es la vivencia de una enfermedad, bien propia o de algún familiar o amigo cercano.
En estas ocasiones, las personas que tienen alguna ideología religiosa, suelen aferrarse a ella para luchar y tratar de superar el momento difícil. Sin embargo, pueden ocurrir dos cosas: reforzar esas creencias o por el contrario, separarse y alejarse de ellas.
"La variable fundamental es el aislamiento", sostiene este especialista en psicología. Es decir, las personas que se aíslan en sí mismas suelen aminorar o poner en duda sus creencias, mientras que las personas que buscan apoyo social suelen salir reforzadas", afirma el experto.
Por ello, la clave de todo esto se resume en apoyo social. Las personas necesitamos sentirnos valoradas, apoyadas, reconocidas en esa situación difícil como es una enfermedad. La religión, explica, tiene dos variables fundamentales. En primer lugar, buscar una estructura de valores y creencias y en segundo lugar, es un aspecto relacional. Buscar relaciones sociales. Por ello, las personas que viven la enfermedad en soledad, suelen aminorar las creencias religiosas, por ejemplo con pensamientos como por qué me pasa esto a mí. Mientras que las personas que buscan un apoyo social, dentro de la religión, suelen salir reforzadas.
Por otro lado, las personas que no tienen creencias religiosas alguna sacan otro tipo de herramientas en forma de valores de vida para luchar en el momento complicado. Recurren a esa mochila de valores. A sus valores y creencias de vida, pero igualmente, expone el especialista, buscan apoyo social. El factor común de todo es el apoyo social. Por ejemplo, pueden buscar ese apoyo en asociaciones, fundaciones, personas cercanas que hayan pasado por un proceso similar etc. La clave de todo es que todas las personas, tengan o no creencias religiosas, buscan apoyo social para intentar combatir esos problemas de vida. Bien con valores religiosos o con valores de vidas.

Fe, valores y educación

Elena Borges, psicóloga clínica, mantiene que es cuando flaquea nuestra vulnerabilidad, cuando nos aferramos a la fe. Para esta experta, no sólo es la educación y los valores adquiridos sino la experiencia. Sin embargo, Borges no habla de la fe religiosa sino de la fe en general. Y esa fe es la que, asegura, mueve el mundo.
Para esclarecer mejor este entendimiento, Borges distingue entre 'fe religiosa' (la fe en una religión, en un Dios, en unos determinados valores según dictamine la doctrina) y la 'fe en la vida', es decir, la fe como algo etéreo que define como la "confianza en algo, en la capacidad de resiliencia. O lo que es lo mismo, la fortaleza para salir de los malos momentos. Y es a esa fe, mantiene Borges, es a la que tenemos que aferrarnos y creer para salir de situaciones complicadas, como una enfermedad o incluso, por ejemplo, la actual crisis económica que estamos atravesando.
De este modo, "la fe y las creencias tienen que ver con nuestra identidad que es un elemento central en quienes somos", mantiene Fource. Todo esto, tiene además que ver con un aspecto cultural y educacional. De este modo explica que evidentemente, la educación juega un papel muy importante también en nuestras creencias. La cultura y los valores que adquirimos son claves, pero evolucionan, cambian y se contrastan con la realidad. Digamos por tanto que "nacen, se educan, entran en crisis, evolucionan, se cuestionan, no son estáticas, por lo que es un proceso más emocional y de identidad personal que racional", concluye.
Fuente: www.DiarioSalud.net