El colegio puede ser un buen aliado de la nutrición infantil

DRA. MARNET - 27 de noviembre de 2014 - 08:48

El colegio puede ser un buen aliado de la nutrición infantil

Jueves 27 noviembre 2014.- La crisis ha hecho más evidente algunas situaciones que antes ya existían en grupos marginales: El dinero no llega para casi nada, ni siquiera para el desayuno de los más pequeños.

Pero cuando no hay dinero, el colegio puede ser un nivelador de las desigualdades económicas. Un par de estudios subrayan cómo la escuela puede ser un aliado de la salud infantil y del aprendizaje de los niños. Aquellos colegios que incorporan programas que ofrecen desayunos de forma sistemática dentro del aula, logran que los pequeños acudan regularmente a sus clases.
Los comedores escolares han sido en los últimos años un tema de debate en casi todas las comunidades autónomas. Bien por su cierre durante los veranos, porque el precio de los menús ha aumentado considerablemente o porque las becas se han reducido, padres y diferentes ONG han protestado enérgicamente porque justo en el peor momento, cuando los recursos familiares menguan, la Administración se lo pone más difícil a las familias.
Son pocas las CCAA que incorporan la administración del desayuno dentro de las aulas y eso pese a los datos de los informes publicados en los últimos años que constatan que los niveles de pobreza infantil han crecido un 28% entre 2008 y 2012, como confirma el informe Los niños de la recesión, un documento elaborado por Unicef donde se muestra el impacto de la crisis económica.
Diferentes estudios han mostrado cómo el desayuno impacta en el rendimiento escolar del menor. Una investigación, cuyos datos publica la revista JAMA, ha analizado una estrategia estadounidense que pretende mejorar al Programa Naconal de Desayunos Escolares (PDE), y que consiste en introducir el desayuno dentro del aula.
El PDE es un programa nacional que consiste en abrir las puertas del comedor escolar a primera hora de la mañana, antes del inicio de las clases, para que aquellos alumnos con menos recursos pudieran desayunar antes de empezar con la materia de cada día. Sin embargo, bien porque les generaba un estigma frente a sus otros compañeros al evidenciar su bajo nivel económico o bien porque no llegaban a tiempo para entrar en el comedor antes de empezar las clases, muchos escolares no recurrían a esta ayuda. Por este motivo, en algunos colegios se incorporó otra medida: repartir un desayuno a todos los alumnos dentro del aula.
El trabajo, dirigido por Christina D. Economos, de la Universidad Tufts en Boston (Massachusetts, EEUU), ha querido evaluar esta nueva estrategia y ver su efecto sobre el rendimiento de estos escolares. Tras analizar los datos de 257 colegios que han incorporado esta medida y compararlos con los de 189 que no contaban con ella, los investigadores comprobaron que los niños en los primeros centros desayunaban en el aula con mayor frecuencia en comparación con aquellos que iban a escuelas sin este programa. Además, la asistencia escolar en los colegios con el desayuno dentro de la clase era mayor.
Aunque en este estudio no se detectó ningún efecto de esta medida sobre un mayor rendimiento en matemáticas o en el lenguaje, "esto no debería interpretarse como una falta de beneficio de los programas de alimentación", explican Lindsey Turner y Frank Chaloupka, del Instituto para la Investigación Sanitaria de la Universidad de Illinois (Chicago) en un editorial que publica la misma revista. Diferentes estudios y revisiones muestran que "tomar el desayuno puede significativamente mejorar el rendimiento de los estudiantes en tareas como las matemáticas o la lectura [...] también reducen los retrasos en aquellos que van más lentos", pero para valorar el impacto de estrategias como ésta se necesita un seguimiento mayor, probablemente de un año, aseguran estos expertos.

Ojo con los almuerzos

Aunque en muchas ocasiones se ha puesto en duda la calidad de los menús escolares, quizás haya que poner más vigilancia en los alimentos que llevan los niños cuando el colegio permite que los estudiantes traigan el almuerzo de su casa. Así lo constata otro estudio, publicado también en JAMA, que tras analizar cualitativamente la comida de los tupper que 242 niños y 95 adolescentes de 12 escuelas de Houston (Texas, EEUU) habían llevado cada día desde octubre a diciembre de 2011, se comprobó que estos almuerzos contenían más cantidad de sal, menos verduras y frutas, y menos leche que los menús de los comedores escolares. En concreto, la comida de los más pequeños contenían más cantidad de zumos azucarados, postres dulces y aperitivos.
Dadas las cifras de sobrepeso y obesidad infantil, los investigadores señalan que hay que prestar atención a las familias más desfavorecidas. "Administradores, profesores, profesionales de la salud y la nutrición, compañías de alimentación para colegios, padres y estudiantes están trabajando juntos para compartir las mejores estrategias. Los niños deben tener un desayuno y almuerzo saludables para poder aprender", concluye Virginia Stallings, del departamento e Nutrción y Gastroenterología del Hospital Pediátrico de Filadelfia, (Pensilvania, EEUU) en un editorial recogido nuevamente en el JAMA.
No obstante, los datos obtenidos en estos dos estudios estadounidenses quizás no sena totalmente extrapolables en España donde la educación está transferida a las autonomías y existen, cuando menos, 17 estrategias diferentes en relación con los comedores escolares. Andalucía, una de las pocas CCAA, que anunciaba ofrecer desayuno para aquellos niños más desfavorecidos, cambió esta estrategia a principios de año por una ayuda económica a esas familias. Por otro lado, diferentes estudios muestran las deficiencias de algunos menús escolares, que no ofrecen la suficiente cantidad de verduras cada día o incluso alguno que ofrece comidas en mal estado.
Lo que no cabe duda es que tanto por la situación que soportan los niños en España debido a la crisis, donde el el 29,9% de los niños menores de 18 años está en riesgo de pobreza, como por el abandono escolar y las tasas de sobrepeso y obesidad infantil, es que sería necesario un acuerdo entre administraciones para fijar unos mínimos de ayudas para aquellas familias que no tienen para ofrecerles un desayuno a sus hijos.
Fuente: www.DiarioSalud.net