El exceso de hierro: una bomba en el organismo

DRA. MARNET - 21 de enero de 2015 - 14:02

El exceso de hierro: una bomba en el organismo

Miércoles 21 enero 2015.- Las hemocromatosis pueden ser de origen genético o adquirido, pero ambas se pueden prever y corregir.
Todos los excesos son malos y el de hierro no es ninguna excepción. A pesar de que se trata de un elemento indispensable para nuestra vida, al sobrepasar el umbral permitido (más de cinco gramos en el organismo) se descontrola y empieza a dañar las moléculas de las células que acaba destruyendo. Los órganos más afectados por esta sobrecarga de hierro son el hígado, el páncreas, el corazón, los sistemas hormonales y las articulaciones y, en ocasiones, puede llegar a matar, según explica a BIEN el doctor Albert Altés, presidente de la Asociación Española de Hemocromatosis.

Hay dos tipos de hemocromatosis: genética o hereditaria y adquirida, que se deben tratar de forma distinta. La primera se trata de una alteración genética, que afecta a una de cada mil personas en España, aunque los que finalmente desarrollarán daños son muchos menos (uno de cada 10.000 afectados), por lo que se considera como "enfermedad rara". Para su detección se utilizan pruebas bioquímicas de cribado o el test genético de hemocromatosis. Gran parte de ellas se diagnostican porque un 80 por ciento están causadas por mutaciones de genes muy concretas, según el doctor Altés, también hematólogo del Hospital de l'Esperit Sant de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona). La terapia para estos casos, añade, puede parecer un poco medieval, pero es muy efectiva. "Se trata de hacer flebotomías, que consiste en la extracción de sangre y, por tanto de hierro, de forma repetida", afirma.



La hemocromatosis secundaria afecta a personas que debido a otra patología (talasemia mayor, anemias, etc.) tienen que someterse a continuas transfusiones. La terapia se fundamenta en fármacos que ayudan a eliminar el exceso de hierro por la orina y las heces. "En el último año ha habido una gran novedad gracias a la aparición de deferoxamina, que se administra una vez al día por vía oral, con muy buenos resultados. Antes, los medicamentos se tenían que inyectar", detalla.

Por último, el doctor Altés se lamenta por la cantidad de sangre que se desecha obligatoriamente porque la ley no lo especifica. "La normativa dice que sólo se pueden admitir donaciones de sangre cada tres meses, es decir, cuatro al año. No obstante, los pacientes con hemocromatosis primaria se deben someter a frecuentes extracciones (hasta dos veces por semana) que se tiran a la basura, en vez de aprovecharlas", precisa el especialista.
Fuente: www.DiarioSalud.net