Los antiácidos fuertes aumentan las probabilidades de fracturas

DRA. MARNET - 27 de enero de 2015 - 14:12

Los antiácidos fuertes aumentan las probabilidades de fracturas

Martes 27 enero 2015.- Expertos señalan que los beneficios siguen superando los riesgos para los pacientes que dependen de ellos.
Un estudio reciente confirma que los antiácidos fuertes llamados antagonista de los receptores H2 de la histamina e inhibidores de la bomba de protones que se usan ampliamente para aliviar la acidez estomacal, también parecen aumentar el riesgo de fracturas de cadera y muslo.
Este nuevo informe, cuando se combina con los hallazgos de varios otros estudios, apoya la idea de que estos medicamentos aumentan el riesgo de fracturas óseas. Entre los inhibidores comunes de la bomba de protones se encuentran Prilosec, Prevacid y Nexium, mientras que los antagonistas de los receptores H2 de la histamina más comunes incluyen Pepcid, Tagamet y Zantac. Estos medicamentos se usan generalmente para tratar la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
"Estos medicamentos podrían elevar el riesgo de fracturas", advirtió el autor del estudio, el Dr. Douglas A. Corley, gastroenterólogo de la Kaiser Permanente en San Francisco. "La gente debería tomar estos medicamentos solamente para una indicación definida y en la dosis efectiva mínima", agregó.
"El próximo paso es evaluar si tomar calcio o vitamina D modifica de hecho el riesgo, porque desconocemos cuál es el mecanismo", dijo. "Lo principal ahora es saber que existe esta asociación".
El ácido estomacal existe por una razón, dijo Corley. "Eliminarlo por completo podría conllevar efectos adversos. Las personas están en mayor riesgo de infecciones provocadas por alimentos cuando toman estos medicamentos, y este [riesgo de fractura] quizá se incremente también", apuntó.
Los hallazgos se presentaron el lunes en la reunión de de la Semana de enfermedades digestivas 2009 en Chicago.
Para el estudio, Corley recopiló los datos de 33,752 personas que tomaban estos medicamentos y 130,471 que no lo hacían. Los que tenían fracturas de cadera eran 30 por ciento más propensos a tomar inhibidores de la bomba de protones durante dos años, halló.
Además, las personas que tenían fracturas de cadera eran 18 por ciento más propensas a haber tenido una fractura si tomaban los antagonistas de los receptores H2 de la histamina, encontró Corley.
Los que tomaban menos de una pastilla al día tenían un riesgo 12 por ciento mayor de fractura, mientras que los que tomaban la dosis promedio de una pastilla al día tenían un riesgo 30 por ciento mayor, destacó Corley. Para los que tomaban más de una pastilla al día, el incremento del riesgo fue de 41 por ciento.
Las personas de 50 a 59 años que tomaron estos medicamentos durante dos años o más tenían el mayor riesgo, pero la mayoría de las fracturas se observaron en el rango de edad de 80 a 89 años, dijo Corley.
Aunque se desconoce la razón de esta asociación, un estudio pequeño sí encontró que los inhibidores de la bomba de protones redujeron la capacidad del cuerpo para absorber el calcio necesario para fortalecer los huesos en 60 por ciento, agregó.
Corley destacó que cuando la gente dejó de tomar estos medicamentos, su riesgo de fractura se redujo.
El Dr. Elton Strauss, jefe de trauma ortopédico y reconstrucción en adultos de la Facultad de medicina Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, dijo que esta relación ya se había observado antes, pero que se resume a una cuestión esencial de un riesgo pequeño frente a un beneficio para los pacientes que necesitan estos medicamentos.
En agosto pasado, un estudio canadiense encontró que el uso a largo plazo de los inhibidores de la bomba de protones cuadruplicó el riesgo de una fractura de cadera.
"Esto ya se había discutido antes", dijo Strauss. "Ésta es una pequeña muestra de población, una que tiene muchos factores de riesgo para las caídas y las fracturas".
Strauss declaró que "la clave de este artículo es que tanto los médicos que recetan estos medicamentos como los pacientes que los toman deben estar conscientes de este riesgo". Es el problema clásico en la medicina, los riesgos frente a los beneficios".
Fuente: www.DiarioSalud.net