Por qué hay que comer frutos secos

CaminoCCMSalud - 6 de noviembre de 2015 - 21:16

Por qué hay que comer frutos secos

Comer frutos secos ayuda a prevenir la aparición de distintas enfermedades y retrasa el envejecimiento.

(CCM Salud) - Los nutrientes que contienen los frutos secos, además de ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares, iluminan la piel, retrasan el envejecimiento y aportan un plus de energía durante el ejercicio físico. También están asociados a una menor mortalidad, según la Universidad de Maastritch, en Holanda.

Los frutos secos, a pesar de ser alimentos muy nutritivos y completos, suelen consumirse poco y mal. "Aunque forman parte de la dieta mediterránea, normalmente, los comemos como snack, es decir, fritos y con sal, y eso supone un extra sobre la alimentación normal. Son saludables cuando los incorporamos en la preparación habitual de los alimentos. Por ejemplo, añadiéndolos a unas verduras o a una ensalada" aclara el profesor Jordi Salas-Salvadó catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad Rovira i Virgili enTarragona), según declaraciones recogidas por el diario El País.

Sin embargo, para que los frutos secos beneficien al organismo hay que respetar la dosis de consumo apropiada, establecida en 50 g diarios, aproximadamente, según los expertos. Cada tipo de fruto seco puede convertirse en un aliado muy eficaz para combatir distintas enfermedades o cubrir ciertas carencias físicas.

Las almendras, avellanas y nueces contribuyen a preservar la salud cardiovascular. Así, si se tiene colesterol alto y se necesita reducirlo, se aconseja consumir 60 gramos al día de nueces ya que reduce un 7,8 % los niveles de colesterol malo. Además, ayudan a luchar contra el sobrepeso puesto que sacian el hambre de forma natural.

Las almendras y avellanas iluminan la piel y retrasan el envejecimiento debido a su alto contenido en antioxidantes y vitamina E.

Para rendir más en el deporte hay que tomar almendras porque regulan las reservas de carbohidratos, la capacidad antioxidante, el transporte del oxígeno y el metabolismo.

Las embarazas deberían incluir en su dieta cacahuetes y avellanas porque contienen folato (la forma natural del ácido fólico), una vitamina que ayuda a prevenir defectos y malformaciones en el feto durante las primeras semanas de gestación)

Foto: © Pixabay.