Drogas y sexo, una peligrosa moda

CaminoCCMSalud - 20 de noviembre de 2015 - 18:40

Drogas y sexo, una peligrosa moda

La moda de consumir nuevas drogas antes de mantener relaciones sexuales presenta graves riesgos para la salud.

(CCM Salud) – Expertos alertan acerca del peligro de la reciente moda del chemsex o consumo de nuevas drogas con el objetivo de mantener relaciones sexuales, puesto que se desconocen los daños que estas sustancias pueden provocar en la salud a corto, medio y largo plazo.



El chemsex, una práctica que está creciendo en popularidad entre la comunidad homosexual en España, consiste en el consumo de nuevas drogas como la mefedrona y la flakka junto a otras ya conocidas como la cocaína, cristal y éxtasis, antes de practicar sexo. El chemsex tiene su origen en las sex parties (fiestas de carácter sexual) que se organizan en espacios privados durante el fin de semana.

La mefedrona y la flakka son drogas estimulantes que se utilizan para adulterar el éxtasis o como sustitutas de esta droga. Se las conoce como alfa-PVP. Los expertos advierten de la peligrosidad de estas sustancias para la salud puesto que no se conocen aún los daños que pueden provocar debido a su reciente aparición en el mercado, por el escaso conocimiento científico de estas sustancias y porque la mayoría de estas drogas no han sido probadas en seres humanos. En algunos casos, tanto la mefedrona como la flakka pueden adquirirse por internet como fertilizantes para plantas o sales de baños y se distribuyen por los canales legales como no aptas para consumo humano.

Mientras que ambas drogas generan sensación de euforia, agilidad mental, aumento de la energía y excitación sexual, los efectos secundarios son numerosos. La mefedrona puede provocar, a largo plazo, problemas de vasoconstricción, enrojecimiento de la piel en la zona de las articulaciones, disfunciones cardiovasculares y adicción. En cuanto a la flakka, si se consume de forma prolongada e intensa puede provocar dolores de cabeza, depresión, ansiedad, debilidad muscular, ojos rojos, dolor abdominal y de riñón, ataques de pánico, depresión y psicosis.

Foto: © Pixabay.