Creatina para hacer deporte, ¿cuándo tomarla?

CaminoCCMSalud - 3 de diciembre de 2015 - 18:03

Creatina para hacer deporte, ¿cuándo tomarla?

Especialistas en nutrición y deporte desaconsejan tomar suplementos de creatina o solo los recomiendan en determinados entrenamientos.

(CCM Salud) - La creatina se ha convertido en el suplemento deportivo estrella. Aunque su consumo a largo plazo pueda producir complicaciones renales, este suplemento se obtiene fácilmente en internet, tiendas especializadas o supermercados y su uso no está prohibido por las agencias antidopaje.



La creatina es un aminoácido que el cuerpo produce naturalmente a partir de lo que comemos, particularmente, carne de aves de corral y salmón. El organismo sintetiza entre uno y dos gramos de creatina al día para proporcionar energía al músculo. Algunos deportistas toman suplementos de creatina en forma de batidos porque aportan potencia inmediata, máxima y explosiva.

No obstante, el consumo de suplementos de creatina divide a los especialistas. Para Álex Pérez, dietista y colaborador de la revista Runners, no es necesario tomar creatina para practicar ejercicio moderado, mejorar la silueta y durante el entrenamiento cotidiano. Si bien es cierto que la toman personas vegetarianas para suplir la falta de nutrientes, Pérez, en general, no recomienda su consumo. "Conmigo la toma el que está muy interesado en un rendimiento alto para algo puntual", además, “antes de probar cualquier cosa hay que consultar a un especialista”, afirma Álex Pérez, según declaraciones recogidas por el diario El País.

Los suplementos de creatina también pueden desencadenar efectos adversos. Alberto Capa, especialista en Medicina Deportiva y Rehabilitación del Hospital de La Paz, en Madrid, asegura que el problema no procede del consumo de creatina sino de la forma de consumo ya que se suele comercializar en botes que también contienen proteínas, hidratos o estimulantes. Cuando la creatina no se toma junto a estos añadidos, los efectos adversos podrían incluir dolor de estómago, diarrea y quizás, a largo plazo, complicaciones renales.

Foto: © Pixabay.