Más cerca de un futuro sin dolor

CaminoCCMSalud - 17 de diciembre de 2015 - 09:22

Más cerca de un futuro sin dolor

Una mutación genética que inhibe el dolor en ciertas personas sirve a los científicos de modelo para crear el analgésico perfecto.

(CCM Salud) - Investigadores británicos descubren la causa de una rara mutación genética por la que ciertas personas no experimentan nunca dolor para poder crear un potente fármaco analgésico que actúe de la misma forma.

Cuando una parte del cuerpo sufre una agresión (quemadura, rotura, etc) las neuronas sensoriales generan unas señales electroquímicas y los canales de sodio, unas proteínas, se encargan de canalizarlas desde el origen hasta el sistema nervioso que transmite las señales al cerebro y la médula espinal donde se identifica la sensación de dolor. Existen nueve canales de sodio y tres de ellos transmiten el dolor.

Sin embargo existen personas que no experimentan dolor a causa de una mutación genética descubierta en el año 2006 que desactiva uno de los canales de sodio, el canal Nav1.7. Pero no se sabía cómo se producía la insensibilidad hasta que un equipo de investigadores durante un experimento llevado a cabo con ratones ha revelado que los roedores que tenían esta mutación genética liberaban péptidos opioides, unas endorfinas que actúan en el sistema nervioso y borran el dolor de forma natural.

El hallazgo es fruto del trabajo del experto en neurobiología John Wood y sus colaboradores del University College de Londres. La investigación ha sido publicada en la revista Nature Communications, según informa el diario El País.

Wood y sus colaboradores aseguran haber solicitado una patente para combinar opioides en bajas dosis con pequeñas moléculas con el objetivo de suprimir el funcionamiento del canal Nav1.7. Es decir, silenciar las neuronas que perciben el dolor en el origen para que no llegue al cerebro. El equipo de Wood espera poder iniciar los ensayos con humanos en 2017.

No obstante, Wood reconoce que el principal desafío consistirá en lograr que los fármacos inhiban el canal de sodio Nav1.7 sin afectar al resto de canales.

Foto: © Pixabay.