Cómo adaptarse con éxito al cambio de horario

CaminoCCMSalud - 29 de marzo de 2016 - 12:26

Cómo adaptarse con éxito al cambio de horario

El cambio de horario estacional puede alterar el organismo si no se toman algunas medidas preventivas.

(CCM Salud) — Acostarse antes, realizar ejercicio moderado y evitar la siesta son algunos consejos para combatir las alteraciones que produce el cambio de horario estacional en el organismo.

El cambio de horario estacional, motivado por el aprovechamiento de la luz y el ahorro energético altera el reloj interno del organismo que se regula de acuerdo a la luz solar y los estímulos externos. Estas alteraciones se traducen en trastornos del ritmo del sueño, fatiga, apatía, tristeza, pérdida de rapidez mental, irritabilidad y ansiedad.

Además, a algunas personas les afecta más que a otras debido a su profesión, su edad, ritmo de vida o si están enfermas. A los lactantes, los niños en edad escolar y los ancianos les perjudica más el cambio de horario. Los primeros pueden sufrir cambios en la alimentación, a los niños les costará más levantarse por la mañana y los ancianos experimentarán dificultad para dormir. El cambio de horario afecta poco a las personas sanas, sus efectos son similares a los del jet lag y suelen durar entre dos y tres días.

El instituto DKV de la Vida Saludable en Zaragoza, España, ofrece en su página web una serie de consejos preventivos y prácticos para adaptarse al cambio de horario. Durante los días previos al cambio de hora, se aconseja acostarse un poco antes para modificar los horarios de las comidas y el sueño, así como realizar ejercicio moderado -preferentemente por la mañana y nunca antes de acostarse- y evitar la siesta hasta que el organismo no se haya adaptado al cambio de hora.

Los especialistas también recomiendan evitar las bebidas que puedan afectar al sueño como el café, el té o el alcohol durante la segunda mitad del día y las cenas pesadas. Tampoco se debe utilizar el ordenador y el móvil antes de ir a dormir puesto que la luz de la pantalla altera las pautas del sueño.

Foto: © Pixabay.