Cómo afecta la soledad crónica a la salud

CaminoCCMSalud - 20 de abril de 2016 - 11:02

Cómo afecta la soledad crónica a la salud

La soledad crónica puede incrementar en un 26 % la probabilidad de mortalidad.

(CCM Salud) — Una de cada cuatro personas en un país occidental se siente sola habitualmente o con frecuencia, de acuerdo a varios estudios. Los expertos alertan sobre los graves efectos de la soledad crónica sobre la salud y consideran que debería estar reconocida como un problema de salud pública.

La mayoría de las personas que se sienten solas no son solitarias sino que se sienten aisladas del resto aunque estén rodeadas de gente y tengan familia y amigos. Al principio, estas personas intentan relacionarse con otras pero si la soledad no se mitiga, se vuelve crónica.

Desde un punto de vista social, la soledad crónica incrementa las relaciones negativas con los demás y también afecta a la salud mental de la persona, por lo que las depresiones y la sensación de angustia son habituales.

Entre las consecuencias físicas, la soledad crónica aumenta los niveles de cortisol -la hormona del estrés- y la resistencia a la circulación de la sangre. Cuando el cerebro considera que el entorno social es hostil y poco seguro, permanece siempre en alerta y como resultado el cuerpo queda exhausto. Asimismo, el sistema inmunitario se debilita al disminuir las defensas del organismo contra los virus, de modo que aumenta el riesgo y la gravedad de las enfermedades víricas y otras enfermedades crónicas. La soledad también afecta a la calidad del sueño ya que aumenta la frecuencia de los microdespertares durante el sueño, y como consecuencia de ello, la persona se levanta agotada, explica John T. Cacioppo, director del centro de neurociencia cognitiva y social en la Universidad de Chicago (Estados Unidos) y autor del libro Loneliness, según informa El País.

En definitiva, la soledad, al igual que la obesidad, incrementa un 26 % la probabilidad de mortalidad, según un análisis reciente basado en 70 estudios anteriores. Por el contrario, se ha demostrado que cuando las relaciones sociales mejoran, también lo hace la presión arterial, las pautas del sueño y el bienestar general de la persona.

Foto: © Pixabay.