5 actividades que te hacen más tonto

CaminoCCMSalud - 7 de octubre de 2016 - 10:50

5 actividades que te hacen más tonto

Actividades cotidianas y factores que favorecen la estupidez, según la ciencia.

(CCM Salud) — Estudios científicos han demostrado que vivir en una gran ciudad, relacionarse con personas estúpidas o negativas y los empleos multitareas hacen que una persona sea más tonta.

El cerebro humano no está diseñado para cambiar de actividad constantemente porque además de consumir demasiada energía no permite profundizar en lo que se hace y los pensamientos son más superficiales y menos innovadores. Así, por ejemplo, cuando se recibe y lee un correo electrónico en medio de una tarea, el cociente intelectual desciende 10 puntos, según el neurólogo Earl Miller, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Estados Unidos.

Relacionarse con personas estúpidas, así como ver y leer estupideces también influye negativamente en el intelecto, de acuerdo con el estudio sobre la influencia de los medios realizado por el psicólogo Markus Appel, de la Universidad de Linz, Austria.

Exponerse a personas negativas y quejicas favorece la estupidez, según el libro Three Simple Steps: A Map to Success in Business and Life, del emprendedor británico Trevor Blake. En efecto, escuchar los lamentos de estas personas durante más de media hora, genera estrés y aumenta el nivel de cortisol en el cerebro lo cual dificulta la conexión neuronal y acelera la muerte celular, según informa EL PAÍS.

Los espacios sin ventanas presentan mayor concentración de CO2, tal y como ha podido comprobar el experto en calidad del aire, William Fisk, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, Estados Unidos. Fisk ha demostrado que cuanto mayor es la concentración de CO2, menor agilidad se tiene para tomar decisiones.

Asimismo, el estrés de vivir en una gran ciudad genera hiperactividad en áreas del cerebro como la amígdala y el córtex, lo cual predispone a padecer enfermedades mentales en el futuro, según la investigación desarrollada por Andreas Meyer-Lindenberg de la Universidad de Heidelberg, Alemania.

Foto: © Pixabay.