Enfermedad del Alzheimer - Síntomas

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Julio 2018
Los problemas de memoria están presentes y predominan en más del 80% de los casos. La memoria de los hechos recientes o la memoria a corto plazo es la más afectada. La memoria de recuerdos antiguos se conserva más tiempo.




Definición

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurológica degenerativa, lentamente progresiva e incurable en la actualidad. Por lo general comienza con algunos olvidos y pérdida de la memoria de los hechos recientes y tendencia a la distracción. Luego evolucionará hacia un declive más y más profundo, de los hábitos adquiridoos como la lectura, el lenguaje, el reconocimiento de objetos, las capacidades de organización asociados con trastornos del comportamiento. Al final, el paciente que sufre de Alzheimer alcanza un estado de demencia avanzada, ya no puede valerse por sí mismo, pierde totalmente su autonomía y finalmente muere. La enfermedad de Alzheimer aparece generalmente en las personas mayores de 65 años.

Causas

Aunque los científicos saben que esta patología implica un deterioro progresivo de las células cerebrales, todavía no se conocen a ciencia cierta por qué se produce esta enfermedad. Sin embargo, se han identificado algunos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollarla. Entre ellos encontramos la edad avanzada (una persona de cada nueve mayores de 65 años tienen Alzheimer y casi un 30% de la gente mayor de 85 años tiene la enfermedad), una historia familiar de Alzheimer y los factores genéticos. También otros factores como las lesiones graves en la cabeza previas, la diabetes, factores ambientales, el estilo de vida, el síndrome de Down, el sexo (es mas frecuente en las mujeres aunque podría deberse al hecho de que viven mas), ...

A qué edad empieza el Alzheimer

Esta enfermedad suele afectar a las personas mayores de 60-65 años. Sin embargo hay que tener en cuenta que también se pueden detectar casos entre personas menores de 40. Menos de un 1% de los casos de Alzheimer son episodios prematuros y todos ellos son de causa genética. La edad media del diagnóstico se sitúa en los 80 años.

Síntomas

Los problemas de memoria están presentes y predominan en más del 80% de los casos. La memoria de los hechos recientes o la memoria a corto plazo es la más afectada. La memoria de recuerdos antiguos se conserva más tiempo. Las posibilidades de aprendizaje de nuevas habilidades quedan reducidas. Son frecuentes que el paciente olvide sus medicamentos, se equivoque de pote o de dosis, las dificultades para ocuparse de sus facturas, olvidar el código de su tarjeta de crédito, de un acto ocurrido recientemente o el contenido de un texto recientemente leído. También el paciente repite las mismas preguntas o los mismos gestos, olvida sus citas, una fecha o diversos sucesos importantes de su vida o el lugar de los objetos cotidianos, no puede llamar por teléfono o utilizar el teléfono, no conoce los números de teléfono de sus allegados o no sabe encontrarlos.

El paciente experimenta dificultades para expresarse oralmente, trastornos de la comunicación, falta de palabra, dificultad para construir frases, para encontrar las palabras o para utilizarlas de forma correcta. Tiene un vocabulario pobre, reemplaza unas palabras por otras y su pronunciación está perturbada. Encontramos trozos de frases que pueden expresarse correctamente, pero que, de principio a fin, no son comprensibles. El paciente olvida palabras simples o sustituye unas palabras por otras. La comprensión se hace más lenta y las posibilidades de expresión disminuyen.

Aparece una desorientación en el tiempo (no sabe ni la fecha ni la hora) y en el espacio (el paciente desconoce dónde vive, no sabe su dirección, se pierde en cuanto sale de casa).

El paciente no sabe adaptarse a la vida diaria (viste ropa de verano en invierno o, por ejemplo, ropa de abrigo en verano), no sabe alimentarse y no quiere consultar con un médico en caso de problemas de salud.

Los pacientes colocan los objetos en lugares inadecuados como, por ejemplo, meter el cepillo de dientes en el frigorífico, sufren angustias por las dificultades para reconocer objetos familiares, las caras, los lugares...y confunden a sus familiares con cualquier otra persona. No se reconocen en el espejo y no se fijan en su alrededor.

Un frigorífico vacío o atestado de alimentos caducados puede ser una de las primeras manifestaciones de la enfermedad del Alzheimer: cocinar y hacer las compras puede ser difícil para algunos enfermos. La depresión, olvidarse de comer y la sensación de no tener hambre contribuyen a esta situación. Del 30 al 40% de los enfermos pueden perder peso antes de que la enfermedad haya sido diagnosticada.

Siempre hay que inspeccionar el frigorífico del paciente. Pesar al familiar una vez al mes, aunque no parezca haber perdido peso o que diga que él come normalmente.

Estos trastornos son frecuentes suele tratarse de actitudes y conductas inadecuadas en lugares y situaciones, pasar de la risa a la maldad y a la agresividad sin razón (el enfermo puede pasar de un estado a otro muy rápidamente en un mismo día), son frecuentes los llantos, la cólera, la angustia, el miedo, la agitación, la agresividad, el nerviosismo, la frustración y la ansiedad. También es frecuente que deambulen y caminen durante muchas horas sin sentir el cansancio. La llegada de la noche puede provocar una angustia que representa el momento favorable a esta pérdida de la orientación dentro del espacio tiempo. Puede aparecer inestabilidad, las alucinaciones son frecuentes (las personas llegan a creer ver o escuchar cosas que no existen y que generalmente son desagradables) y también la desinhibición (no es raro constatar una falta de pudor anormal en algunos enfermos). También inventan historias (la persona inventa y cuenta historias en las que se confunden pasado y presente, lo real y lo imaginario) y pueden aparecer ideas delirantes. Con frecuencia se aprecia un estado depresivo al principio de la enfermedad.

También es frecuente la apatía con comportamientos pasivos como la pérdida de iniciativa, un principio de desafección y una indiferencia hacia las cosas.

Pueden aparecer periodos de agitación y de agresividad caracterizados por una fuerte irritabilidad, actividades sin sentido, un comportamiento sexual inadaptado, un deambular patológico...La persona afectada todavía puede reaccionar y tener sentimientos de alegría, de cólera...Las capacidades de tener sentimientos de alegría y de tristeza no están afectados. Sin embargo aunque a veces parezcan que están en otro mundo, estos enfermos necesitan amor, atención, ser escuchados y ser considerados como seres humanos que piensan, reflexionan, sienten emociones, sufren, se divierten...Las células nerviosas afectadas lo estarán para siempre.


La apraxia corresponde a la incapacidad de llevar a cabo gestos de la vida cotidiana, como vestirse, lavarse, cocinar... El paciente puede estar triste, apático, falto de energía, no quiere moverse y rápidamente se vuelve antisocial.

Las dificultades en la alimentación pueden ir desde la bulimia a la anorexia: olvidarse de comer, saltarse una o dos comidas, no cocinar para comer, no hacer sus compras...Una pérdida de peso aparece a consecuencia de sus dificultades para alimentarse: entre el 20% y el 40% de los pacientes están afectados por esta pérdida de peso que puede provocar una desnutrición, caídas que puedan provocar fracturas y una agravación del estado de salud. Según numerosos expertos, es indispensable verificar la manera de cómo se alimentan los enfermos con el fin de prevenir rápidamente los efectos de una desnutrición.
También la escritura puede ser difícil pero la lectura suele ser más fácil. El paciente no saber hacer sus cuentas y no puede salir solo(a) de casa.

La negación y la anosognosia : numerosas personas afectadas de Alzheimer no piensan que estén enfermos y niegan la existencia de su estado patológico.

Etapas

Suelen emplearse dos sistemas para graduar la evolución de esta enfermedad. Uno de ellos se basa en la evolución de la demencia y tiene tres fases: la fase leve, la fase moderada y la fase grave.

El otro sistema, que suele ser utilizado por los profesionales mas especializados, se basa en la escala GDS (Escala de Deterioro Global, del inglés Global Deterioration Scale). Esta escala considera que en la evolución del Alzheimer hay siete etapas. Ya que la progresión de esta enfermedad tiene un curso continuo y progresa lentamente los límites de cada una de estas etapas no siempre están claramente definidos, pero permiten una graduación claramente orientativa para su seguimiento. La escala GDS está basada en una teoría, la teoría de la retrogénesis, según la cual, una persona con Alzheimer va perdiendo las capacidades cognitivas y funcionales en orden inverso a cómo se adquieren, de forma natural, con el crecimiento y la maduración cerebral. Así, una de las capacidades afectadas en fases leves es la capacidad de gestionar el dinero, mientras que el control de esfínteres se pierde más tardíamente en la evolución de la enfermedad, al revés de cómo sucede en el desarrollo de un niño.

Diagnóstico

Siempre se ha de empezar haciendo una historia clínica completa haciendo unas preguntas al enfermo y a las personas que conviven con él. Siempre es importante hacer un diagnóstico lo mas precoz posible para iniciar un tratamiento de los síntomas de la enfermedad y conseguir así una mejor autonomía del paciente.
Se realizará un examen neuropsicológico buscando déficits cognitivos utilizando el examen Mini-Mental o su versión adaptada para la población española, conocida como Miniexamen Cognitivo. Este es el test mas utilizado. Se completará el estudio haciendo una prueba de imágenes cerebrales como una resonancia magnética. Esta técnica permite hacer cortes en el plano frontal y es la más indicada para detectar esta atrofia (se observa mejor que el escaner). También en las pruebas de neuroimagen funcionales, llamadas SPECT o PET, puede observarse un patrón típico de Alzheimer.

Tratamiento

El Alzheimer es una enfermedad que, de momento, no tiene curación. La falta de tratamientos efectivos y el aumento de la esperanza de vida convertirán al Alzheimer en la epidemia de nuestro siglo. El tratamiento de los síntomas puede dar a los pacientes bienestar, dignidad e independencia durante un período más largo de tiempo.Tres medicamentos inhibidores de un enzima denominado colinesterasa suelen ser recetados: el donepezil (Aricept), aprobado para tratar todas las etapas de Alzheimer, el rivastigmine (Exelon), aprobado para tratar Alzheimer leve o moderada y el galantamine (Razadyne), aprobado para tratar Alzheimer leve o moderado. Es importante tener en cuenta que ninguno de estos medicamentos detiene la evolución de la enfermedad.



Foto: © 123rf_51469380_MIKHAIL GRACHIKOV.jpg

Última actualización: 16 de marzo de 2018 a las 14:46 por Jeff.

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