"Se puede hacer mucho daño a la columna con las manos mal entrenadas" (1)

Alain Chiappinelli, Dr. Quiropráctico de la Columna vertebral:




Por Rubén Adrián Valenzuela, periodista





Le cuento a un amigo médico, en Barcelona, que mi próximo entrevistado será el doctor Alain Chiappinelli -que dirige el Centre Chiropràctic de la Columna Vertebral-, y su entuasimo se vuelve contagioso.
"Chiapinelli" -dice mi amigo-, "es, a la columna vertebral, lo que Christian Barnard fue a la cardiología en los años '60 del siglo pasado". Le retruco que Barnard aportó a la medicina los trasplantes de corazón y que Chiapinelli, que se sepa, no ha inventado nada que tenga que ver con el sistema nervioso central o el tratamiento de las vértebras.
"Tú mira y verás", insiste el galeno catalán quien confidencia que, con frecuencia, envía a sus pacientes a la consulta de Chiapinelli y que todos vuelven encantados con la experiencia . "El sólo hecho de haber creado en Sitges una clínica de la columna que es pionera en Europa, ya vale para compararlo con los mejores.




- Un médico en Barcelona le compara con Christian Barnard. ¿Qué ha hecho usted, Dr. Chiappinelli, para relanzar las terapias relacionadas con la columna vertebral?
- Nada. No he inventado nada nuevo. Sólo hago bien mi trabajo y elijo cuidadosamente a mis colaboradores.
- Dice mi amigo que el Centre Chiropràctic que usted dirige es un lujo
- Yo diría más bien que es una oportunidad.
El Dr. Alain Chiappinelli ( 52 años, natural de Paris, casado y padre de dos chicos: Andreas, de 11 años y Luca, de 10), se estuvo formando durante siete años en un centro universitario en San Lorenzo, California, para aprenderlo todo en relación con la columna vertebral. Tras su doctorado se instaló en la capital de Francia, pero un día, durante las Olimpiadas de Barcelona, vino a Sitges con unos amigos. "Fue en una terraza, tomándonos un café, probablemente aquí mismo (el Café Roy), donde decidí venir a instalarme en Sitges".
- Vio aquí un terreno apto para los negocios?
- No todo se ha de medir en términos comerciales, aunque uno no hace una gran inversión para dedicarse a practicar la caridad.
- Me han dicho que sus servicios son muy caros para el ciudadano medio, el que vive de un sueldo y ha conformarse con la Seguridad Social.
- Cuando se trata de salud y bienestar, nada es caro. La inversión oportuna en la columna vertebral, en las dolencias de espalda, ahorraría mucho dinero en la edad adulta. Por lo demás las tarifas del Centre son bastante normales: 65 euros la primera sesión y 53 las siguientes.
- Pongamos que me duele la espalda y voy a su consulta. Cuántas sesiones necesitaré para salir con el problema resuelto?
- Depende de la dolencia que padezca y de que atienda las indicaciones de su terapeuta. Cada persona es un mundo y todos somos mundos distintos. Pero cuanto antes se ponga en manos de un quiropráctico, antes resolverá unos problemas y evitará otros. Piense que ahora estamos hechos para vivir cien años y la vejez con enfermedades y dolores se hace muy larga.
El Dr. Chiappinelli, que siente inclinación a hacer metáforas con los coches, especialmente si son de alta gama, hace paralelismos con el cuidado que brindamos a nuestros vehículos antes que a nuestro organismo. "Si metes un coche al taller" -dice- "y le haces una revisión mecánica a fondo, puedes ir 500 mil kilómetros sin problemas.. Si no lo cuidas y sólo miras las bujías y uno que otro detalle, cada 60 mil kilómetros deberás volver al mecánico, para que te pongan "fármacos" en la gasolina..."
También habla de coches de alta gama cuando me muestra la dotación de aparatos que hay en su Centre Chiropràctic. Entre Sitges y Barcelona (donde ha abierto una segunda consulta) tiene 13 sillas o camillas altamente tecnificadas, muy modernas y computerizadas - "más caras que un Mercedes" -, donde uno puede instalar su maltrecho cuerpo y sentir que te van poniendo los huesos y las articulaciones en su sitio. Me hace una demostración instalándome en un aparato que se levanta o desplaza por partes, según dónde se vayan detectando los problemas articulares, musculares o tendinosos. Si la cosa es en el lado derecho, la camilla se levanta por esa zona y se desplaza o desliza hacia abajo por la izquierda. Y los beneficios se comienzan a manifestar casi en el acto, teniendo en cuenta que a la parte mecánica se añade el efecto táctil, casi sensual, de las manos del especialista. "Un quiropráctico ha de tener un tacto especial, casi mejor que su oído o su olfato" -dice mientras va manipulando en la espalda- "Y así como con las manos se puede hacer mucho bien, hay que cuidarse de los charlatanes, los intrusos en esta profesión, que pueden hacer mucho daño".
Explica el Dr. Chiappinelli que España es uno de dos países que en Europa aún no han incorporado la quiropráxia a la Seguridad Social y no ha dictado una ley que regule esta actividad. "Aquí" -afirma-, "cualquiera puede hacer un cursillo de dos o tres semanas y después dedicarse a hacer masajes, estiramientos o lo que se le ocurra, sin medir las consecuencias. Hay más de 3.000 de estos seudo quiroprácticos sólo en Barcelona y no más de 150 profesionales, titulados en universidades de prestigio, en toda España. Cuatro de éstos últimos doctores (ninguno español) trabajan conmigo en el Centre Chiropràctic de Sitges, lo que nos permite ofrecer los niveles de excelencia que hemos alcanzado...