Exploraciones por tomografía computarizada: utilizar con cuidado estas imágenes

Exploraciones por tomografía computarizada: utilizar con cuidado estas imágenes
Miércoles, 19 de diciembre 2012.- La exploración por tomografía computarizada (TC) es una tecnología para obtener imágenes que aumenta en popularidad. No obstante, esa popularidad conlleva un poco de controversia. La edición de septiembre de Mayo Clinic Women's HealthSource examina la razón por la que esta tecnología de tan amplio uso suscita inquietudes.


La exploración por TC puede ofrecer rápidamente una visión tridimensional detallada del interior del cuerpo y sirve para detectar lesiones internas o sangrados, así como para ubicar tumores, infecciones o coágulos sanguíneos. Además, la TC puede ayudar a determinar si un tumor canceroso responde al tratamiento o si existe alguna obstrucción que podría derivar en un ataque cardiaco. Las tomografías computarizadas permiten a los médicos realizar procedimientos de invasión mínima para reparar vasos sanguíneos dañados y, de esa manera, evitan otros procedimientos abiertos más riesgosos. De hecho, las tomografías computarizadas han disminuido enormemente la necesidad de realizar cirugías exploratorias.

El uso de las exploraciones por TC y de otras tecnologías avanzadas para obtener imágenes se ha sextuplicado desde el año 1980. Esa utilización mayor es precisamente el quid del asunto, por la preocupación de exponer a los pacientes a más radiación que con las radiografías tradicionales. Una radiografía normal de tórax con dos placas, por ejemplo, representa 0.1 milisieverts (mSv) de radiación, mientras que una exploración del tórax por TC significa 7 mSv. Para poder comparar, hay que saber que el promedio de exposición anual a la radiación en el medio ambiente es de 1 a 10 mSv.

Algunos estudios han planteado que un pequeño porcentaje del cáncer actual o futuro podría ser fruto de la exposición a una radiación de magnitud similar a la de las exploraciones por tomografía computarizada. Sin embargo y hasta el momento, no existe vinculación directa entre cáncer y exploraciones por tomografía computarizada, ni pruebas claras de que la dosis de radiación de una TC normal aumente el riesgo de cáncer.

No obstante, los posibles riesgos de la radiación médica se encuentran cada vez bajo más escrutinio y actualmente están en vigencia pautas para evitar exploraciones innecesarias. Además, los expertos en la obtención de imágenes buscan maneras de disminuir los niveles de radiación al realizar las exploraciones por TC y la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos lanzó una iniciativa para disminuir la exposición innecesaria a la radiación médica.

Los expertos dicen que, en la mayoría de casos, las ventajas de la exploración por tomografía computarizada sobrepasan los riesgos. De todas maneras, cuando la atención médica del paciente requiere un estudio por imágenes, el paciente siempre debe conversar con el médico respecto a las ventajas y riesgos concomitantes.

Fuente: www.DiarioSalud.net