La sangre puede dar pistas sobre la pérdida de memoria en la menopausia

Dra. Marta Marnet - 18 de febrero de 2013 - 15:43
La sangre puede dar pistas sobre la pérdida de memoria en la menopausia
Lunes 18 febrero 2013.- Una nueva investigación de la Clínica Mayo (Estados Unidos) sugiere que la sangre puede tener indicios de si las mujeres posmenopáusicas corren riesgo de sufrir problemas de memoria y accidente cerebrovascular. En concreto, se trata de la tendencia de coagulación de la sangre la que puede contribuir a las áreas de daño cerebral llamadas hiperintensidades de la materia blanca, según el estudio publicado en la revista 'Neurology'. El estudio involucró a 95 mujeres con una edad media de 53 años, que recientemente habían pasado por la menopausia y de las que se tomaron imágenes por resonancia magnética (IRM) al inicio del estudio. Después, recibieron un placebo, la terapia hormonal oral o el parche hormonal en la piel y se les hicieron imágenes de resonancia magnética periódicamente durante los siguientes cuatro años.
Durante la investigación, las mujeres con niveles más altos de microvesículas trombogénicas, las plaquetas más propensas a causar que la sangre se coagule, tenían más tendencia a mayores aumentos en la cantidad de hiperintensidades de la sustancia blanca (que se muestra como concentradas áreas blancas en una imagen de resonancia magnética), lo que puede conducir a la pérdida de memoria.

"Este estudio sugiere que la tendencia de la sangre a coagularse puede contribuir a una cascada de eventos que conducen al desarrollo de daño cerebral en mujeres que recientemente han pasado por la menopausia", explica el autor de la investigación, Kejal Kantarci, MD, de la Clínica Mayo. A su juicio, una forma de detener la progresión de estas hiperintensidades de la materia blanca sería impedir que las plaquetas desarrollen estas microvesículas.

Todas las mujeres tenían hiperintensidades de la materia blanca en el inicio del estudio. La cantidad aumentó en un volumen medio de 63 milímetros cúbicos a los 18 meses; 122 milímetros cúbicos, a los tres años, y 155 milímetros cúbicos en cuatro años.


Fuente: www.DiarioSalud.net