"No se puede aprender de aquel al que no se quiere"

Dra. Marta Marnet - 7 de marzo de 2013 - 10:36
"No se puede aprender de aquel al que no se quiere"

El eminente psiquiatra chileno-estadounidense, Claudio Naranjo, está feliz con la crisis que nos agobia y es un convencido de que si en la escuela se nos enseñara a amar al prójimo, el mundo viviría en paz y los niños descubrirían qué tesoro traen al mundo.


Una periodista de Antena3 en Barcelona le llamó "El Steven Spielberg de la psiquiatría". Otros han dicho de él que es el "John Lennon de la Nueva Era" y muchos, en todo el mundo, creen que el Dr. Claudio Naranjo es, después de Sigmund Freud, Wilhelm Reich y Fritz Perls, el psiquiatra más influyente de los últimos 50 años.
Y en Sitges, mientras por las calles aledañas al hotel Meliá desfilan los pintorescos coches antiguos con sus exhibicionistas propietarios, me quedó casi mudo escuchando a este sabio y genio de 81 años de edad, que se ha convertido en azote del sistema educacional y la escuela convencional y en referente mundial de la terapia Gestalt.
Pionero de la psicología transpersonal y profesor en la Universidad de Berkeley, vino a Barcelona para apoyar la fundación que lleva su nombre, hablar de su último libro - "La revolución que esperábamos"-, y hablarnos del fomento colectivo de la sabiduría individual, la compasión y la libertad.

Por Rubén Adrián Valenzuela

Pocas veces en mi vida de periodista he podido estar más próximo a un sabio que habla mi mismo idioma y se explica y educa con tanta claridad y sencillez, como el Dr. Claudio Naranjo, nacido en Valparaíso, Chile, en 1932. La muerte de su único hijo, de 11 años de edad, le sumió en una crisis -"Se me abrió el corazón", dice-, que duró más de 30 años. "Di un salto espiritual y asomé la cabeza al cielo, donde la mantuve unos tres años", le dijo a Ima Sanchis para "La Contra" de La Vanguardia. Y a mi, que le conocí a mis 25 años, cuando él venía de vuelta a su país tras haber pasado una larga temporada en California, me impactó de tal manera que casi no pude/no quise, formular preguntas ni interrumpirlo en sus reflexiones. Es tan didáctico y profundo su pensamiento, que cuando habla hay que tomar notas y seguirlo con mucha atención porque al primer descuido ya te traslada de la era de la glaciaciones a la era de los "lotófagos" (hombres que comían flor de loto), de los que habla Homero en La Odisea.

-. ¿Y qué tienen que ver los lotófagos de La Odisea con lo que pasa en el mundo actual?
-. Ellos, al alimentarse de loto, perdían la memoria. Se olvidaban de todo, pero Ulises, que vio lo que le está pasando con algunos de sus hombres, los salva impidiendo que coman loto. Nuestra crisis comenzó cuando nos olvidamos de la espiritualidad y entonces comenzó esta época de oscuridad en que estamos sumidos.

Hoy se han dejado de lado las preguntas periodísticas para recoger, sólo, algunas de las enseñanzas del Dr. Naranjo.
  • "Quien no muere antes de morir para resucitar, después de morir se pudre".
  • "Los cristianos no han representado bien a Cristo porque no entendieron su mensaje. Hoy no basta con la iluminación de algunos. Tenemos que despertar para que haya luz en mucha gente. Eso ya está sucediendo".
  • "Hemos domesticado al ser humano y ya nadie estudia por amor al estudio. Sólo se trabaja por la nota, la competencia y estamos vacíos de contenido. El vacío de nosotros mismos nos lleva a vampirizar a otros buscando el amor, el placer, los aplausos..."
  • "Vivimos una era de oscuridad, faltos de espiritualidad y de valores humanos. Nadie hace nada por el otro, los políticos llegan al poder para servirse a sí mismos y al dinero, pero no nos representan ni tienen autoridad para gobernarnos. Estamos en la etapa del ¡sálvese quien pueda! Y en esta carrera no escuchamos a nadie ni hacemos nada por el otro, preocupados de obedecer órdenes y voces que no son las propias."
  • "La gran responsable es la educación, que en más de mil años no se ha liberado del modelo opresor que nos ha hecho demonizar el placer, negándonos la capacidad de dicha. La escuela es la única institución que no se ha actualizado y que sigue enseñándonos a perder la inocencia, a hacernos hombres a marchas forzadas".
  • "Hay una cierta actitud sádica hacia el niño en la escuela: Castigos humillantes, medición de la inteligencia sólo por el sistema de notas, sólo el profesor tiene derecho a hablar sin admitir réplica ni querer escuchar: ¡Hazte hombre, sufre, aguanta!
  • "El intelecto es una zancadilla, una trampa a la que vamos como corderos. Y hay profesores buenos, gente despierta que ha sido formada en el modelo y por eso lo defienden. Fueron oprimidos y se volvieron opresores. Pero el mojigato, el que niega la capacidad de gozar, de disfrutar de la vida no puede llegar a Dios".
  • Hay instituciones de gran prestigio y larga tradición dedicadas a enseñar cómo matar. Preparan a la gente para que vaya a la guerra a matar y el que mata más y con más crueldad, es declarado héroe. Pero no hay una sola universidad del amor. Nadie enseña a amar y si en la escuela mencionas la palabra amor, se mofan de ti, te demonizan y aíslan... Nadie aprende de aquel al que no se quiere. Los que se oponen al placer, los que reprimen el amor, esos no pueden llegar a Dios". (Seguirá la semana que viene). rubenadrianvalenzuela@yahoo.es.