"Para cambiar el mundo hay que cambiar la educación"

"Los niños están secuestrados por la escuela y ya no se les educa en los valores de la familia" (II y final)

El Dr. Claudio Naranjo cree que en la escuela se está defendiendo la perpetuación de un modelo de civilización enfermo.


Por Rubén Adrián Valenzuela


Universidades de América y Europa han distinguido al Dr. Claudio Naranjo con doctorados honoris causa quien ha ofrecido conferencias y coloquios prácticamente en los cinco continentes. Sus libros más destacados -algunos con varias reediciones revisadas- son "La vieja y novísima gestalt: Actitud práctica", "La agonía del patriarcado", "Gestalt sin fronteras", "Carácter y neurosis", "Entre meditación y psicoterapia", "Autoconocimiento transformador. Los énea tipos en la vida, la literatura y la clínica", "Eneagrama de la sociedad", "Cambiar la educación para cambiar el mundo", "Cantos de despertar", "Sanar la civilización" y "La mente patriarcal". Y el último y más reciente, que vino a presentar en Barcelona: "La revolución que esperábamos", que él define como su testamento político-social.

El eminente psiquiatra y escritor cree que la gran oportunidad de comenzar de nuevo y de salvar a "esta sociedad que nació enferma y ha ido creciendo en la enfermedad", es la crisis en la que nos encontramos. "Nuestra gran esperanza" -afirma-, "es que todo nos vaya mal. Para que al final nos vaya bien, hemos de ir hacia la luz".

El Dr. Naranjo opina que la civilización debe renacer, purificada y limpia. "Y nada puede resucitar si antes no ha muerto".
  • "Este es un barco que se está hundiendo desde hace mucho y lo hemos ido manteniendo a flote con tiritas. Así nunca navegará bien. Hay que dejar que se hunda para crear una civilización más espiritual y humana".
  • "Estamos viviendo en medio de una revolución que está sucediendo, pero no nos damos cuenta. La revolución se está haciendo sola, sin nosotros, pero está claro que lo que está fallando es lo que debía fallar".
  • "La Educación la están usando para mantener a la gente idiotizada y manipulada. Nos están domesticando, enseñándonos a obedecer sin pensar".
  • "Necesitamos otra forma de educación
  • "El pecado es una desviación de la energía psíquica ligada a un error de perspectiva, aunque, tras el mal uso de la palabra "pecado", tras siglos de autoritarismo eclesiástico parece más útil el uso de la expresión "perturbación emocional".
  • "Mientras que en el cristianismo todavía no aparecía la idea de pecado, la cultura clásica ya los conocía; parece que existía un esoterismo helenístico, cuyas raíces tenían orígenes babilónicos. Al menos, eso es lo que me decía la persona con la que me formé: Oscar Ichazo".
  • "Los pecados nos alejan de lo divino, son como falsos objetivos, cuando el objetivo debería ser la estrella Polar, navegando guiados por ella, nos hemos desviado del curso correcto y hemos entrado en una edad de oscuridad: El afán de dinero es algo así como una drogadicción, algo que te lastra demasiado en circunstancias que deberíamos tener la atención puesta en el fin supremo de la vida, en una búsqueda más profunda que las satisfacciones utilitarias".
  • La civilización a veces cae en la violencia como los niños que sufren un ataque de impaciencia. En los niños eso está bien, porque ellos no pueden dar argumentos; tienen la necesidad de expresarse pero no saben explicarse. Entonces se ponen furiosos y recurren a la agresividad. Pero la sociedad adulta debería saber que la violencia nunca ha sido buena, que el infantilismo en la edad adulta es falta de madurez, es una enfermedad. El terrorismo infantil de los que quieren matar en nombre de un dios revela que la enfermedad es grav
  • Si el amor se enseñara en los colegios, todos seríamos más humanos.
  • Las sociedades opresivas, los profesores castigadores que prefieren imponerse mediante la intransigencia y no mediante el razonamiento, generan más violencia.
  • Los niños ya no son educados en los valores de la familia. Están secuestrados por la escuela, donde sólo se les deshumaniza enseñándoles a hacer, como robots, de forma mecánica. No se les enseña a pensar y se busca por todos medios que sean dóciles, que no tengan personalidad.
  • Cuando digo que nuestros hijos están secuestrados por la escuela, quiero decir que los niños pasan más horas con los profesores que con sus familias. Y entre esas cuatro paredes sucede de todo, porque no explican qué están haciendo, qué les están enseñando a los niños y qué cosas están escuchando, muchas veces sin siquiera el derecho de replicar lo que un mal maestro les pueda estar inculcando.
  • Cierto es que hay profesores muy valiosos, pero ellos no son conscientes de que están perpetuando y defendiendo un sistema enfermo. No se dan cuenta de lo malo que es el modelo educacional porque ellos mismos, los profesores, fueron formados en ese sistema y lo defienden. Pero al sistema no le gusta la gente despierta, la gente que piensa y actúa libremente le resulta peligrosa. Por eso se niega a cambiar de modelo.
  • Yo no he inventado nada nuevo. Sólo apelo al despertar de la conciencia, a la luz. El sistema que propongo lo encontré, como un labriego que al pasar el arado sobre su campo, encuentra un cofre enterrado y al abrirlo descubre que había un tesoro. Por eso digo que, "para cambiar el mundo hay que cambiar la educación". (La frase entrecomillada es el título de uno de los libros más divulgados del Dr. Naranjo). rubenadrianvalenzuela@yahoo.es.