Nunca es tarde para nacer

Nunca es tarde para nacer
Jueves 21 marzo 2013.-

Un trascendente encuentro con Jorge Lomar y su libro "Vivir el Perdón"

POR RUBEN ADRIAN VALENZUELA (Periodista)

Un inesperado regalo de cumpleaños acabó el fin de semana pasado con el periodista empotrado en las filas de un ejército de expertos en Constelaciones, Cursos de Milagros, "Rebirthding", Holosíntesis, Biodescodificadores generacionales y un largo etc.

El periodista confiesa que de alguna de estas disciplinas sólo había leído referencias en las librerías temáticas y no tenía ni idea, por ejemplo, que los cultores de estas técnicas se ponen muy incómodos cuando se comparan las obras que leen y difunden con "libros de autoayuda". Para estos estudiosos la autoayuda es un recurso en solitario y el crecimiento personal, en cambio, es algo que se hace contando con el prójimo y teniendo a la vista muchas de las enseñanzas Crísticas o, directamente, de la Biblia.

Convocados muy de mañana en un elegante hotel de Sarriá, esta pléyade de seguidores, expertos y cofrades se reúne con el conferenciante y "coaching" Jorge Lomar, presidente de la Asociación Conciencia para el Crecimiento Humano, quien está preparado para ofrecer un curso que nos enseñará a "abordar la vida desde una mentalidad de paz". Como material de trabajo, Lomar lleva su libro "Vivir el Perdón: Un curso para comprender el significado del perdón y aprender a vivirlo", que la noche anterior ha presentado con gran éxito de público en La Casa del Libro del Passeig de Grácia . También porta un montaje con escenas escogidas de las tres entregas de la película "Matrix". Se ve que quienes siguen estas disciplinas sienten gran admiración y apego por el señor Lomar -quien antes ha editado los libros "La Inteligencia del Amor" y "Ecología Mental"-, aunque el periodista no supo de su existencia hasta que recibió el singular regalo de cumpleaños. Nunca es tarde para nacer...

En honor a la verdad se debe decir aquí que las preguntas y afirmaciones contenidas en este texto corresponden a las intervenciones del público -entre el cual también estaba el periodista- y no constituyen precisamente una entrevista, porque Jorge Lomar ha acordado concederla para el "Corral Ajeno" dentro de un año, cuando haya acabado una gira que le llevará, entre otros puntos a Canadá.
  • He visto muchas veces Matrix y nunca se me ocurrió comparar a Neox, el personaje que interpreta Keanu Reeves, con Jesucristo.
  • Es una alegoría muy bien planteada por los hermanos Wachowski y no hay ninguna contradicción con la figura de Jesús. Neo es el bien, El Elegido, enfrentado al mal y dispuesto a sacrificarse para salvar a la humanidad.
  • El mal, en Matrix, está representado por los agentes, que en los Evangelios no se ven tan definidos...
  • ¿Cómo que no? Los agentes, con Smith a la cabeza son el demonio, que está en todas partes, adoptando distintas formas y actuando de modo traicionero con el fin de cumplir su propósito: enajenar la voluntad de los hombres, hacerlos esclavos del mal.
  • El personaje de Cypher (Cifra, en castellano) es probablemente la más clara alegoría de la traición, como si tuviera que cumplir un destino ya señalado.
  • Claro. Él es el mismo Judas de las Sagradas Escrituras. Y así queda demostrado que el mal adopta formas y procedimientos distintos con tal de cumplir sus objetivos.


Las preguntas y las respuestas van y vienen. Las escenas elegidas de las tres peliculas: The Matrix (1999). The Matrix Reloaded (2003) y The Matrix Revolutions (2003) van de la crítica a la duda. Hay quien cree que la producción de los hermanos Wachowski "resultó así: ellos no son tan inteligentes", a la afirmación de que "estamos ante un clásico del cine" que según el escritor Jorge Lomar "gustó y encantó a los jóvenes porque ellos están más despiertos y comprendieron el mensaje antes que los críticos y que muchos de nosotros".

Para diversos tratadistas, esta saga es probablemente el trabajo cinematográfico más filosófico de toda la historia del cine. En las tres entregas hay referencias a lo real y lo ficticio, a la teoría de los dos mundos, de Platón (la alegoría sobre la alienación de los seres humanos) y a la falsa realidad que enunciaron Marx y Nietzsche "que no hay que olvidar, eran los maestros de la sospecha". Hay también apelaciones al Budismo, el Taoismo y el Confucianismo, que como se sabe tiene su origen en China y se influencian entre si, generando una forma de sincrestismo que hasta hoy sigue vigente, particularmente en el Cristianismo.
  • ¿Y cómo entronca todo esto para llevarnos a "Vivir el Perdón"?
  • En que estamos dormidos y respondemos todos al programa, al plan de los agentes para que sigamos sin ver la realidad, sin despertar.


En la página 20 del libro de Jorge Lomar se lee: "Cuando estás en conflicto, no estás en paz. El perdón tiene sentido como una respuesta consciente ante el conflicto interno. Si no hay un conflicto reconocido, no tiene sentido el perdón, pues (según tú) ya estás en paz o, al menos, crees estarlo".
  • Usted decía ayer, en la presentación de su libro, que hay que aprender a vivir el perdón comenzando por comprender su significado y perdonándose uno mismo. ¿De qué debo perdonarme?
  • Lo primero que se debe conocer es que perdonar no significa que tengas que permitir maltrato, violencia, agresión, deshonestidad. Perdonar no es sacrificarse ni someterse. El perdón no quiere decir que tengas que aprobar estas conductas ni excluye que tomes medidas para cambiar la situación.


Las enseñanzas de Jorge Lomar suponen un largo camino de reflexión y estudios que no sé si podré emprender. Es lo que se define como estar apegado al programa, al plan que otros han trazado para ti. Algo así como no saber si comos el cliente o el objeto que se vende y no querer salir de la duda. Habría que tratar y hablar y escribir y estudiar mucho para aprender a perdonar. Pero según el autor de "Vivir el Perdón (Ediciones El Grano de Mostaza) a estas personas, que están muy dormidas y apegadas al programa, "a las que menos quieres y a las que más daño te hacen es a las primeras a las que hay que perdonar, pero desde tu interior, porque el perdón es un proceso interno, no es un nuevo tipo de moral". (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)