Gripe A en España

Gripe A en España
Lunes 20 enero 2014.-

INFORME DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE NEUMOLOGÍA Y CIRUGÍA TORÁCICA (SEPAR)

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, a través de su Área TIR de Infección Respiratoria, ha elaborado el presente informe para clarificar la situación actual y las repercusiones de la situación epidémica de gripe, fundamentalmente de tipo A que están padeciendo ya un buen número de regiones en España.

-Gripe en España
Los informes epidemiológicos más recientes de España correspondientes a la primera semana del año comunican que se está produciendo un aumento de la incidencia de gripe en las últimas semanas en proporción similar a años previos, es decir que estaríamos al comienzo de la epidemia habitual anual. La prevalencia global actual en España se sitúa ya en más de 160 casos por 100.000 habitantes (muy por encima del umbral epidémico que se sitúa en los 40 casos). Hay que esperar, a la vista de la evolución que estamos viendo que en estas semanas se produzcan picos de aumento en la incidencia y que la mayoría de comunidades entren en el umbral epidémico. Con respecto al resto de Europa, la incidencia en España es media en relación con el resto de países que todavía presentan un nivel de incidencia bajo.

- Afectación pulmonar en la gripe
Existe una diferencia importante con respecto a los dos años previos y es que en la epidemia actual predomina el virus A (H1N1) (gripe A) que, como se sabe por los resultados de la epidemia de hace tres años, afecta a una población diferente a la gripe "clásica" que ha ocurrido en los dos últimos años. La epidemia del virus A H1N1 tiene como característica diferencial el afectar a individuos más jóvenes y a individuos con enfermedades respiratorias como el asma. La existencia de obesidad y el embarazo también suponen situaciones de mayor riesgo.
La afectación pulmonar que produce es la clásica de la gripe, destacando en la gripe por H1N1 el desarrollo de cuadros de insuficiencia respiratoria que en determinados casos es grave, con infiltrados pulmonares (neumonía) que precisan ingreso en Unidades de Cuidados Intensivos y ventilación mecánica pudiendo causar el fallecimiento de los pacientes. En otros casos se producen descompensaciones de asma en pacientes previamente bien controlados y que no habían tenido crisis previas. Por último, la gripe A está ocasionando un aumento de ingresos hospitalarios de pacientes con enfermedades crónicas, tanto respiratorias como no respiratorias, lo que conlleva a importantes problemas de sobrecarga de los hospitales.
Desde SEPAR, hacemos un llamamiento a las autoridades sanitarias para reforzar los recursos hospitalarios de neumología que cuentan con unidades de ventilación no invasiva y las unidades de cuidados intensivos para hacer frente a la demanda que se está produciendo.

- Grupos de riesgo.
Las personas que presentan más riesgo de presentar complicaciones por efecto de la gripe, entre ellas la neumonía gripal y descompensaciones que lleven a ingresos hospitalarios, son los enfermos de edad avanzada y con enfermedades crónicas (sobre todo cardiorespiratorias como EPOC, asma e insuficiencia cardiaca) y situaciones de inmunosupresión. Aunque la edad es un factor de riesgo, los datos actuales muestran que la gripe A que estamos padeciendo está siendo más habitual en el grupo de edad de 45 a 64 años.

- Consejos de vacunación y tratamiento a día de hoy.
La vacunación se recomienda a los grupos de riesgo y en general a toda la población, evidentemente en la época previa a las epidemias. No obstante, en el momento actual que estamos en el inicio de la misma, aún es tiempo para recibir la vacuna principalmente en personas de los grupos de riesgo. Es de destacar que la vacuna de la que disponemos en el momento actual es válida para la prevención de los virus aislados en este inicio de la epidemia.
En relación al tratamiento será el habitual de los cuadros de gripe, en la mayoría de los casos la gripe es de evolución benigna y autolimitada, se podrá tratar en domicilio con las medidas clásicas. Es importante que las personas que tengan síntomas gripales (fiebre, síntomas respiratorios, malestar y decaimiento general) eviten el contacto con otras personas permaneciendo en su domicilio con una buena ventilación de las habitaciones, se han de evitar a ser posible aglomeraciones. Asimismo son importantes medidas higiénicas (lavado de manos, utilizar pañuelos desechables para la recogida de secreciones respiratorias, taparse la boca al toser o expectorar a ser posible con el antebrazo no con la mano).
En caso de precisar ingreso hospitalario se administrará el tratamiento habitual de las descompensaciones e insuficiencia respiratoria derivadas de las infecciones respiratorias. Se recomendaría tratamiento con oseltamivir (Tamiflú) en los pacientes hospitalizados en los que se sospecha la enfermedad, tras la toma de las muestras diagnósticas oportunas para el diagnóstico del agente causal de la gripe, especialmente si se desarrolla neumonía, insuficiencia respiratoria grave o precias ingreso en UCI. Es de destacar que el tratamiento es más efectivo si se inicia en las primeras 48 horas del ingreso.

- Gravedad y magnitud de la epidemia.
Actualmente nos preocupa, por las características señaladas, que el virus A H1N1 sea el más aislado. Si bien la pandemia anunciada hace tres años no ha sido de la magnitud prevista, si consideramos que ha sido un problema serio de salud. Por todo ello nos parece adecuado estar atento a la evolución de la incidencia de la enfermedad y tomar las medidas oportunas comentadas para su prevención y tratamiento.