Por qué no son seguras las piscinas de partos

Por qué no son seguras las piscinas de partos
Alumbrar en una piscina de partos pondría en peligro la salud de la mamá y el bebé.

(CCM Salud) — Hacer el trabajo de parto en una piscina de partos podría ser beneficioso pero dar a luz en agua tibia aumenta el riesgo de infecciones en la madre y asfixia en el bebé, según las directrices del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, en Estados Unidos.

Las piscinas de partos disponibles en hospitales, centros de parto y en los hogares ofrecen ventajas durante la primera etapa del parto ya que además de acortar el parto están vinculadas a un menor uso de la inyección epidural.

En cambio, dar a luz en una piscina de partos podría ser peligroso para la salud de la madre y del bebé porque aumenta el riesgo de infecciones en la madre y el bebé podría tener problemas para regular su temperatura corporal, respirar correctamente (si inhala el agua de la bañera), asfixiarse y padecer convulsiones así como sufrir daños en el cordón umbilical.

Además, de acuerdo con estas directrices, los hospitales y los centros de partos que ofrecen inmersión en el agua en la primera etapa del parto deben seleccionar minuciosamente a las candidatas, mantener y limpiar correctamente las bañeras y piscinas de partos para evitar infecciones, monitorizar a las mujeres mientras estén sumergidas y sacarlas de las piscinas ante cualquier problema.

Estas directrices han sido publicadas en la revista Obstetrics & Gynecology.