La capsaicina es una molécula química con sabor picante, que puede ser utilizado en la cocina. En la medicina, la capsaicina forma parte de la composición de cremas analgésicas, que sirven para calmar el dolor local nervioso y los picores. La capsaicina debe aplicarse con precaución y retirarse tan pronto como se sienta una sensación de ardor. En caso de uso prolongado de la capsaicina, los nervios se pueden ver afectados de forma irreversible, anulando toda capacidad de sentir el calor.