Temperamentos opuestos

Resuelto
Denunciar
-
 usuario anónimo -
Hola,
Cómo llegar a vivir bien con mi esposa cuando ella tiene un temperamento de tipo D = colérico y yo uno de tipo S = melancólico? Cada vez que soy yo el que toma una decisión nos disputamos.
Necesito sus consejos.
Gracias de antemano.
Consulta también:

2 respuestas


Hola Paco,
Nos gustaría saber si siempre fue así, ya que si llegaron a casarse me imagino que antes la situación era distinta; mientras esto es así existen esperanzas de rescatar su relación y que vuelva a ser como antes; pero para eso es necesario que ambos acepten que necesitan ayuda y acudan juntos a un psicoterapeuta de familia para que les ayude a limar estas asperezas y vuelva la armonía a tu matrimonio.
Hasta pronto y gracias por escribir.
Message postés
6043
Date d'inscription
lunes, 8 de marzo de 2010
Estatus
Contribuidor
Última intervención
viernes, 10 de julio de 2015
7.193
Hola,

Se trata realmente de dos extremos. La solución más equitativa pasaría, sin duda, por el aprendizaje, de parte el melancólico, de la afirmación de sí mismo. Por ello se entiende, no imponer su punto de vista de manera agresiva, pero sí firme en sus convicciones, tranquilamente, para que el colérico no sienta el malestar, ni la duda del melancólico cuando éste trata de expresar su opinión.
En cuanto al colérico, debe aprender igualmente a templar sus emociones y así poder ser escuchado por su cónyuge. El colérico es una persona que, a menudo, tiene miedo que su opinión no sea tomada en cuenta y piensa que actuando de esa manera se impondrá.
En conclusión, tanto uno como el otro, pueden aprender a comunicar de forma diferente. Para ello, hay varios métodos que un especialista podría enseñarles,
Muy a menudo, esos dos contrarios se atraen y se complementan, a pesar de sus diferentes temperamentos; ya que el colérico estimula al melancólico y el melancólico calma al colérico.
En una pareja, las decisiones se deberían tomar en conjunto, cualesquiera que sean sus temperamentos, cosa que no es nada fácil para nadie. Habría que encontrar un compromiso que satisfaga a ambos, aunque sus objetivos sean diferentes.