La nebulización es un procedimiento médico que sirve para administrar un fármaco o un elemento terapéutico mediante vaporización a través de la vía respiratoria. La sustancia a administrar se combina con un medio líquido, frecuentemente solución salina, para luego con la ayuda de un gas, generalmente oxígeno, crear un vapor que pueda ser inhalado por el paciente.
Las indicaciones son escasas pero importantes:
La nebulización es un procedimiento que se utiliza principalmente en enfermedades respiratorias.
Una de las principales ventajas de la terapia por nebulización es su uso en niños menores o lactantes, en enfermedades respiratorias, donde se busca administrar el medicamento y fluidificar las secreciones para su mejor eliminación.
Es un aparato que tiene un conector o manguerita que va desde el aparato hasta un recipiente donde se coloca la solución fisiológica y la medicación. Una máscara se adapta a la boca y a la nariz del niño.
Para una buena nebulización se deben seguir cuatro pasos:
Primero se colocan las gotas de solución fisiológica y medicación en el recipiente. Luego se conecta una manguerita que va desde el aparato hasta el recipiente de la medicación. Después se conecta la máscara al recipiente de la medicación y , por último, se acomoda la máscara en la cara del niño. Se puede utilizar una tira elástica ajustable para mantener la máscara en su lugar. Siempre que sea posible se debe intentar que el niño inhale y exhale el aire lenta y profundamente durante la nebulización.
Es importante que en los nebulizadores ultrasónicos la nebulización no dure más de 3 minutos.