Alergia a los ácaros

Noviembre 2017
Los ácaros, primos de la familia de los arácnidos (arañas), son unos “bichos” microscópicos, parecidos a las arañas que son invisibles para el ojo humano. Son una causa muy frecuente de alergia.





Ácaros en el cuerpo

Los ácaros son una causa muy frecuente de alergia y provocan síntomas de diferentes tipos: asma, rinitis, conjuntivitis y también dermatitis atópica. En casos excepcionales pueden provocar reacciones digestivas y de anafilaxia cuando se toman alimentos con harina contaminada con ácaros.

¿Qué son los ácaros y a qué se parecen?

Los ácaros, primos de la familia de los arácnidos (arañas), son unos “bichos” microscópicos, parecidos a arañas, invisibles para el ojo humano. Tienen cuatro pares de patas, provistas en su último segmento de pelos y de garras y miden entre 0.2 y 0.4 mm de longitud. Sólo viven de 2 a 3 meses pero se reproducen muy rápidamente cuando encuentran condiciones favorables de humedad comprendida entre 65 y 80% y una temperatura comprendida entre 20 y 30 grados.

¿Dónde se encuentran los ácaros?

Los ácaros se desarrollan en el interior de las casas. En todas las casas, incluso en las más limpias, viven los ácaros. Los podemos encontrar en la ropa de cama, las cortinas, los peluches, los colchones, las alfombras, las moquetas ... Se acumulan en lugares oscuros, alejados de la luz solar, donde tengan alimento. Existen más de 50 000 variedades de ácaros. Los más abundantes en el polvo de casa son los dermatophagoides pteronissimus( DP) y los dermatophagoides farinae( DF), practicamente inexistentes por encima de los 1800 metros de altitud. Encontramos los ácaros especialmente en zonas de costa y en las islas. En zonas de meseta disminuye la cantidad de ácaros y son causa poco frecuente de alergia. En zonas de montaña llegan a desaparecer prácticamente.

Algunas cifras vertiginosas

Los ácaros se alimentan de los productos de descamación de la piel humana, pelos y uñas. Un gramo de polvo puede contener de 2000 a 10 000 ácaros. Su presencia no significa forzosamente que la habitación no esté limpia. Un colchón puede contener 2 millones de ácaros. Se alimentan de 50 millones de escamas cutáneas que eliminamos cuando dormimos y se reproducen a una velocidad vertiginosa ya que un hembra pone de 20 a 80 huevos que se hacen adultos en unos 3 meses. 0,25 gramos de escamas pueden alimentar a varios millones de ácaros durante 3 meses. Una tasa de 2 mg de ácaros por gramo de polvo puede sensibilizar a una persona alérgica y 10 mg por gramo de polvo puede provocar una crisis de asma.

Los ácaros en almacenes, depósitos...

También encontramos ácaros en granjas, establos, graneros y fábricas. Estos ácaros, contrariamente a los ácaros domésticos del polvo de casa, se alimentan de harinas, granos y cereales. El ácaro Siro vive en la piel de algunos quesos. Estos ácaros provocan las mismas manifestaciones de alergia que los ácaros domésticos.

Las manifestaciones provocadas por la alergia a los ácaros: síntomas que provocan los ácaros

Los ácaros son responsables del 50% de las manifestaciones alérgicas. Son los detritus de los ácaros muertos y sus deposiciones los que provocan la alergia. En una habitación con un 85% de humedad los ácaros comen 5 veces más y producen 5 veces más de detritus alergizantes. Su inhalación es responsable de manifestaciones respiratorias como el asma o la rinitis y su contacto con la piel provoca el eczema o dermatitis atópica. Los síntomas provocados por los ácaros son más frecuentes en otoño y se prolongan a lo largo del invierno ya que generalmente las casas en estas épocas están menos ventiladas y más calientes y se dan las condiciones ideales de temperatura y humedad que es cuando más proliferan los ácaros.

Las alergias cruzadas

Una persona alérgica a los ácaros puede desarrollar reacciones alérgicas comiendo marisco o caracoles o estando en contacto con cereales.

Consejos para evitar la exposición a los ácaros: tratamiento natural de la alergia a los ácaros

Ventilar la habitación todos los días, tanto en invierno como en verano, entre 30 y 60 minutos cada día. Cambiar las sábanas cada semana y lavarlas a la temperatura más alta posible (aproximadamente a 60 grados). Evitar los radiadores eléctricos que expulsan aire, pasar la aspiradora dos o tres veces por semana, lavar cada mes, como mínimo, los cojines, edredones y mantas a la temperatura más alta posible. Colocar la ropa en un armario cerrado. Poner los peluches una noche al mes en el congelador envueltos en una bolsa de plástico. Mantener la temperatura de la habitación entre 18 y 19 grados como máximo y la humedad entre el 50 y el 60 %. Limpiar el polvo de los muebles regularmente con un trapo húmedo, evitar las literas (el niño que duerme en la litera de abajo inhala muchos ácaros que provienen del colchón de la litera superior). Se recomiendan los somieres de láminas en las camas de los alérgicos. Deben elegirse almohadas y edredones de material sintético con el fin de evitar las plumas, donde hay riesgo de encontrar ácaros. Utilizar una funda anti-ácaros, hermética a los ácaros, que cubra completamente el colchón.
La aspiradora: debe aspirarse durante 30 o 40 minutos para eliminar un 20% de los alergenos de los ácaros. La aspiradora debe estar equipada con un filtro HEPA (alta eficacia para las partículas aéreas) con el fin de evitar que los ácaros se dispersen de nuevo en el ambiente. Es importante evitar las moquetas, estantes, cortinas...y en general los lugares donde se pueda acumular polvo.
En cuanto a las plantas medicinales para los síntomas de la alergia a los ácaros la mejor es el tomillo en infusión. También la salvia puede ser eficaz o hacer vahos con aceite esencial de eucalipto es un remedio muy útil. La Mantecona (Petasites hypridus) es una planta medicinal con gran efectividad para mejorar los síntomas de las alergias. Se toma en infusión igual que el tomillo o la salvia.

Eliminar los ácaros

Los productos anti-ácaros

Sea prudente y no invierta demasiado dinero si compra productos anti-ácaros. Las alergias y los ácaros se han convertido en un auténtico mercado para las empresas. Por tanto, no se fíen sistemáticamente de los productos « anti-ácaros» pues no siempre ofrecen una garantía de eficacia.

La aspiradora y la limpieza

Limpie el polvo 1 ó 2 veces por semana con un trapo húmedo. Pase la aspiradora por la moqueta una o dos veces por semana, especialmente debajo de la cama. Cuando se pase la aspiradora no se deben esparcir las partículas alergénicas por la habitación. El aspirador debe estar equipado con un filtro HEPA, muy eficaz contra las partículas alergénicas, que evita la propagación de los ácaros en la habitación. La utilización de una doble bolsa en la aspiradora puede ser eficaz. Se recomienda ventilar la habitación tras haber pasado la aspiradora. Cepille y sacuda las alfombras en el exterior de la habitación, evite los sprays limpia cristales y los detergentes que puedan agravar las manifestaciones alérgicas. Limpie los azulejos, el parquet y los muebles con un trapo húmedo o una fregona. No utilice nunca el plumero ya que favorece la dispersión de los ácaros.

La aspiradora

Existen varios modelos de aspiradoras que responden a estos criterios. Se recomienda la aspiradora Extrême de Nilfsik : su nivel de filtración es importante gracias al filtro HEPA H14. También sus piezas y materiales son de una impermeabilidad extrema.

Las fundas anti-ácaros

La utilización de fundas anti-ácaros para colchones, almohadas y edredones permite disminuir el contacto de la persona alérgica con los ácaros. Estas fundas pueden lavarse a máquina a 60 grados.

Los sprays anti-ácaros, los acaricidas

Los acaricidas son productos químicos capaces de matar a los ácaros. Deben ser capaces de destruir también los huevos y las larvas de los ácaros y algunos acaricidas destruyen también el moho que representa una fuente importante de alimentación para los ácaros. El acaricida podemos encontrarlo en forma de un aerosol, de polvo, de espuma o de líquido. En este último caso se aplicará gracias a un pulverizador adaptado. Existen numerosos acaricidas que se venden en farmacia o directamente en los laboratorios que se ocupan de productos anti-alérgicos.
Hay que desconfiar de ciertos productos que se venden fuera del mercado médico que pueden tener una acción acaricida, pero sin matar los huevos y las larvas. Puede consultar cualquier duda con su médico o farmacéutico. No utilizar nunca un acaricida adquirido en una tienda de horticultura ya que sirven unicamente para tratar los vegetales.

Precauciones de uso de los productos anti-ácaros

La aplicación del acaricida no debe llevarla a cabo la persona alérgica o asmática, ya que el producto puede provocar una crisis debido a sus propiedades irritantes. Algunos sprays acaricidas están equipados con una válvula que permite una liberación automática del producto en la habitación. Hay que tratar todos los lugares predilectos de los ácaros, en particular el colchón (ambas caras) y los asientos de tela y dejar actuar el producto durante el tiempo indicado, habitualmente entre 2 y 4 horas según la marca. Es importante ventilar la habitación durante varias horas después de la aplicación del acaricida.

Tratamiento de la alergia a los ácaros

Existen dos tipos de tratamiento, compatibles entre sí, y que forman parte del tratamiento etiológico de la alergia: la evitación de la exposición a los alergenos y la inmunoterapia o vacunas de la alergia.



Las medidas para evitar la exposición a los ácaros son especialmente importantes en la habitación de las personas con alergia. Estas habitaciones deben ser lo más sencillas y menos recargadas posible. Los objetos dónde se pueda acumular polvo se han de evitar o reducir al máximo. Las paredes y el suelo han de ser lisos y fáciles de limpiar: no debe haber papel pintado en las paredes, ni moquetas ni alfombras. Si se usan cortinas, han de ser ligeras, fáciles de lavar, para lavarlas a menudo. Las persianas de láminas son difíciles de limpiar.
También es importante evitar los cabezales de cama tapizados, las sillas o butacas de tela y los cojines. No deben haber peluches ni muñecos de tela ya que en ellos se acumula polvo y nunca se debe permitir que el niño duerma con ellos. Se deben cambiar por muñecos de plástico, lavables bajo el grifo.

La inmunoterapia o vacunas contra la alergia a los ácaros consiste en aplicar inyecciones de dosis mínimas del alérgeno repetidas durante un período de 3 a 5 años. Al finalizar el tratamiento la vacuna consigue, en un alto porcentaje de personas, que su organismo deje de reconocer a los ácaros como sustancias dañinas y, por lo tanto, desaparecen las manifestaciones de la alergia. Las vacunas siempre deben administrarse en Unidades de Inmunoterapia, formadas por personal médico y de enfermería que tienen la experiencia suficiente para el manejo de estos tratamientos ya que su administración puede provocar reacciones alérgicas.
Actualmente existen las vacunas sublinguales que se aplican en forma de gotas debajo de la lengua y así se evitan así los pinchazos y pueden ser aplicadas en casa. Debe ser un alergólogo el médico que prescriba las vacunas.

Algunos productos anti-ácaros aconsejados




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Allergie aux acariens - Symptômes et traitement
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Última actualización: 28 de septiembre de 2017 a las 12:52 por DRA. MARNET.
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