Abuso, dependencia y policonsumo de sustancias: cómo detectarlas

Febrero 2018
Se consideran sustancias psicoactivas o SPA todas aquellas sustancias químicas de origen natural o sintético que, al introducirse por cualquier vía (oral, nasal, intramuscular, intravenosa) tienen un efecto directo sobre el sistema nervioso central y que provocan cambios específicos en sus funciones.



¿Qué es el consumo de sustancias psicoactivas o SPA?

El consumo de sustancias psicoactivas puede alterar los estados de conciencia, de ánimo y de pensamiento. Estas sustancias pueden inhibir el dolor, modificar el estado anímico o alterar las percepciones. Si hacemos un poco de historia nos damos cuenta que que estas sustancias se han utilizado en contextos religiosos, médicos y para usos aprobados culturalmente (por ejemplo: alcohol, cafeína, nicotina).

Consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes

En la actualidad este consumo se ha convertido en un problema social y sanitario que afecta a nuestra juventud. Los adolescentes son uno de los grupos más vulnerables ante el consumo de estupefacientes. Entre los factores que aumentan el riesgo de consumo de drogas se encuentran el fácil acceso que tienen a muchas sustancias como el alcohol y el tabaco (según un estudio de la Unodc, el 40,5 por ciento de los adolescentes consume o ha consumido alguna droga legal). Entre las principales causas generales de consumo de drogas se encuentran factores de predisposición, problemas familiares y problemas y trastornos psicológicos. Además de estas causas generales existen unos factores específicos de la adolescencia que aumentan la probabilidad de que los jóvenes consuman drogas y que tienen que ver con el hecho de que se encuentran en una etapa de desarrollo físico (pubertad), emocional, psicológico y sociológico: entre estos factores destacan la curiosidad, la sensación de invulnerabilidad, el afán de independencia y la imitación en aquellos adolescentes cuyos padres consumen delante de ellos sustancias psicoactivas como alcohol, tabaco o marihuana.

Consecuencias de las sustancias psicoactivas en adolescentes

Al estar en una etapa de desarrollo las consecuencias son más graves en los adolescentes y pueden aparecer daños en el aparato respiratorio (especialemente asociados al consumo de cannabis como bronquitis, enfisema), cardiovasculares como hipotensión o alteración de la frecuencia cardiaca (cannabis), taquicardia e hipertensión, riesgo de angina de pecho e infarto de miocardio, hemorragias cerebrales (cocaína), arritmia, cardiopatía isquémica (drogas sintéticas) y cerebrales como alteraciones neuropsiquiátricas, neurotoxicidad (muerte de neuronas), riesgo de infarto cerebral y daños psicológicos como los problemas de memoria, la concentración y el aprendizaje (que pueden provocar fracaso escolar), los trastornos psicomotores y en la realización de tareas complejas, reacciones de ansiedad y de pánico, mayor probabilidad de sufrir depresión, desarrollo de esquizofrenia (en personas con predisposición), brotes psicóticos, etcétera.
Entre otras consecuencias encontramos problemas dentales, pérdida de olfato, sinusitis, perforación del tabique nasal, insomnio, convulsiones, insuficiencia renal, rabdomiólisis (necrosis del tejido muscular que provoca la liberación de contenidos de las fibras musculares y que provoca fuertes dolores musculares), coagulopatía, insuficiencia hepática, etcétera.

Sustancias psicoactivas según la OMS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una sustancia psicoactiva o droga es toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce de algún modo una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo y además es susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas. También, según la OMS, son sustancias que al ser tomadas pueden modificar la conciencia, el estado de ánimo o los procesos de pensamiento de un individuo. Los avances en la neurociencia nos han permitido conocer mucho mejor los procesos físicos mediante los que actúan estas sustancias.

Clasificación de las sustancias psicoactivas: tipos de sustancias psicoactivas

Muchas son las clasificaciones que se han propuesto de las sustancias psicoactivas, ya que son diversas las perspectivas desde las que se evalúan. Entre otras encontramos las que las clasifican según su origen (naturales o sintéticas), su estructura química, su acción farmacológica, por las manifestaciones clínicas que provocan su consumo, por su consideración sociológica o por sus peligros para la salud. En cuanto a la peligrosidad se tienen en cuenta tres factores: el daño físico, la capacidad para provocar dependencia y
los efectos del uso de la droga en las familias, las comunidades y la sociedad. Quizá lo más práctico es seguir el criterio de la clasificación de la OMS, que ha agrupado las drogas según sus efectos sobre el sistema nervioso central: de acuerdo con este criterio las drogas pueden ser depresoras, estimulantes y alucinógenas o psicodélicas.

Poliadicción de sustancias psicoactivas

La poliadicción a sustancias psicoactivas (SPA) se refiere a las “personas que consumen al menos dos SPA, de manera simultánea o secuencial próxima, con al menos una de estas conductas: el concepto de un uso nocivo o de una dependencia.” Hoy, no se puede hablar en general de monotoxicomanías, sino de polidependencias. Se ha producido un cambio respeto a la edad, el espectro actual de incidencia abarca desde las últimas fases de la infancia hasta la madurez. Existen cuatro sustancias realmente preocupantes por el grado de ingesta: tabaco, alcohol, fármacos e inhalantes (cocaína, heroína). La edad media de la primera embriaguez se sitúa en los 13,4 años. La cerveza es la bebida más consumida.

Motivaciones: causas del consumo de sustancias psicoactivas

Las drogodependencias son el resultado del entrecruzamiento de diversos factores culturales, sociales, grupales, biológicos y psicológicos. Dentro de los estudios que indagan sobre los motivos para el consumo y no consumo de drogas, citamos el de Recio et al. (1991) realizado en el Municipio de Madrid. En cuanto al universo lse basó en la población escolarizada de ambos sexos en primero, segundo y tercero de BUP y el primer grado de F.P. El tamaño fue de 3.743 entrevistas y las respuestas disponibles eran conseguir placer, conseguir experiencias intensas, combatir la depresión, relajarse y reducir la tensión, imitar a los amigos, conocerse mejor, tomarlo con amigos, disfrutar y desinhibirse, olvidar problemas y rebelarse contra los padres.
Las razones más aducidas para consumir drogas en 1989 fueron las siguientes: en cuanto a los porros disfrutar, divertirse y desinhibirse (8,0%) y tomarlo con los amigos un (5,5%). En cuanto a los ácidos olvidar problemas (1,4%). En cuanto a las anfetaminas olvidar problemas (1,2%) y combatir la depresión (1,1%). En la cocaína conseguir placer (0,9%). La heroína olvidar problemas (1,2%) y conseguir experiencias intensas (0,8%). En cuanto a los barbitúricos era olvidar problemas (0,8%). En resumen, la razón más frecuente fue "Olvidar mis problemas" (en cinco drogas). Predominan las motivaciones hedonistas y de escape. Sólo aparece en una droga, el porro, la motivación social o grupal. Entre las razones para NO consumir drogas encontraron el temor al daño físico, psíquico y a la adicción eventual que pueden producir las drogas y el simple hecho de no desear experimentar sus efectos son las razones más importantes que se formulan.

Los participantes

Diversos estamentos del sistema sanitario pueden verse afectados por la presencia de poliadicciones problemáticas en su medio (médico de cabecera, médico escolar, médico laboral, farmacéutico, etc). Se constataba también la necesidad de una búsqueda sistemática de los politoxicómanos a través de los profesionales de la salud. Es importante sensibilizar a la opinión pública sobre los peligros de las conductas politoxicómanas (campañas de información, elaboración de herramientas de autoevaluación, etc

Recordatorio

Un consumo puede ocultar otros (cuando detectamos un consumo, no olvidar buscar sistemáticamente otras posibles adicciones). Puede darse la asociación a posibles adicciones puramente conductuales. Los profesionales de la salud, en contacto con el público, deben detectar e indicar las poliadicciones, cualquiera que sea la edad o el perfil socioprofesional de los pacientes. La localización y la evaluación de los consumos problemáticos deben poder basarse en herramientas fiables, simples y validadas (la elaboración y la validación de estas herramientas son una prioridad).

Evaluación de los factores de gravedad

La evaluación de los factores de gravedad, los daños y la motivación del paciente a cambiar, se hace durante una o varias conversaciones clínicas. El Addiction Severity Index (ASI) es una herramienta que permite “sistematizar” la recopilación de la información en estas conversaciones. Este cuestionario, muy detallado, permite recoger información tanto sobre el estado médico del paciente como sobre sus recursos, su situación legal o también sus relaciones familiares y sociales.

Prevención

Todos somos conscientes de la necesidad de una prevención primaria, secundaria y terciaria que vaya dirigida a los no consumidores, a los que se inician y a los dependientes respectivamente.

Consumo de sustancias psicoactivas en Colombia

Entre las drogas que se consumen en Colombia, la cocaína aparece en el sexto lugar. Lo que más se consume es alcohol, luego cannabis, bebidas energéticas, tabaco y LSD. Según un reciente estudio del 2016 sobre el consumo de psicoactivos en Colombia se detectó que la mayoría (97 %) residían en ciudades y eran estudiantes (35 %) o trabajadores (53 %). Sólo el 11 % eran desempleados en busca de trabajo. En cuanto a étnia la mayoría eran hispanos (79 %), blancos ( 13,9 %), un pequeño porcentaje de mestizos (4,4 %) y un porcentaje menor correspondiente a otras comunidades. Estos son algunos de los resultados más relevantes. Otros resultados mostraron que la población que consumía drogas era joven (el 58 % tenían menos de 24 y el 34 % estaba en un rango de edad entre de los 25 y 35 años), que durante los últimos 12 meses un 87,7 % de los entrevistados admitió que adquiría drogas ilegales en el país y sólo un 1,6 % de las personas no había consumido alguna droga. Un dato curiosos es que había mas consumo de LSD que de cocaína en un país productor de esta sustancia (casi el 40 % de los colombianos que respondieron al estudio consumían LSD mientras que un 26 % consumía cocaína).

Saber más

Fundación Ayuda a la Drogadicción :http://www.fad.es/Home


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Última actualización: 14 de febrero de 2018 a las 11:08 por DRA. MARNET.
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