Mal olor vaginal

Julio 2017

En el área vaginal viven bacterias beneficiosas y perjudiciales. La falta de equilibrio entre ellas puede producir el mal olor vaginal.


Qué causa el mal olor vaginal y el flujo blanco

Las causas más frecuentes del mal olor vaginal son la vaginosis bacteriana, la falta de higiene, la existencia de un tampón retenido u olvidado dentro de la vagina, la tricomoniasis, la fístula rectovaginal (una abertura anormal entre el recto y la vagina que permite a las heces se escapen hacia la vagina), el cáncer de cuello uterino y el cáncer vaginal.

La vaginosis bacteriana viene acompañada de una secreción vaginal con olor fétido a pescado. Este mal olor no tiene nada que ver con la falta de higiene. La vaginosis bacteriana suele tratarse con antibióticos, pero no siempre son efectivos puesto que eliminan tanto las bacterias malas como las buenas. En este caso, en lugar de solucionar el problema, lo empeoran. Aunque la vaginosis bacteriana no es la única causa del mal olor vaginal, sí es una de las más generalizadas y difíciles de curar.

El uso de antibióticos y pastillas anticonceptivas también puede desencadenar un episodio de mal olor vaginal. Los antibióticos eliminan tanto las bacterias malas como las buenas, creando un desequilibrio que causa el mal olor. Ante esta situación se recomienda realizar cambios en el estilo de vida que favorezcan el restablecimiento de las condiciones normales en la vagina.

Asimismo, el embarazo puede ser un motivo de mal olor vaginal. Durante esta etapa, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios que conducen a la presencia de flujo y olor vaginal anormales. La mujer embarazada debe ir al médico antes de tomar cualquier medicamento por su cuenta porque podría perjudicar al bebé. El mal olor vaginal puede ser normal, no siempre es un indicio de infección.

Por último, tanto la diabetes como la tendencia a usar ropa interior apretada y sintética o productos perfumados causan mal olor vaginal. Por este motivo, se aconseja mantener los niveles de azúcar bajo control, evitar las duchas vaginales, comprar ropa interior de algodón y suspender el uso de sprays o jabones perfumados.

Cómo deshacerse del mal olor vaginal

El lavado excesivo de la zona íntima femenina suele afectar al equilibrio del pH en la zona vaginal y por tanto, las características del flujo y el olor vaginal.

Los lactobacilos garantizan el equilibrio del pH entre los valores 3.8 y 4.5. Así es como se mantiene el equilibrio en el cuerpo y la vagina libre de olores desagradables.

Cómo quitar el flujo de mal olor

Algunas mujeres insertan un tampón en un frasco con yogur antes de usarlo para deshacerse del mal olor vaginal. En efecto, el yogur contiene bacterias saludables denominadas lactobacilos (también presentes en la vagina de la mujer) que eliminan de la vagina las bacterias perjudiciales y como resultado hacen desaparecer el mal olor.


Recuerda que no debes lavarte la vagina con demasiada frecuencia (una vez al día con un jabón suave es suficiente).

'Olor a pescado' en la vagina

Las mujeres se quejan frecuentemente de tener un olor vaginal que recuerda al del pescado.


Este problema puede afectar a mujeres de cualquier edad. Para muchas es solo un problema temporal, pero en otros casos se trata de una situación persistente. A veces se cree que es más una cuestión de limpieza que un problema biológico. Por eso se recurre a las duchas vaginales o al uso de diferentes jabones y sprays para deshacerse del olor a pescado. Estos productos, lejos de combatir el mal olor, lo agravan.

En realidad el flujo vaginal normal no tiene mal olor. El 'olor a pescado' suele producirlo una infección benigna por la bacteria Gardenella vaginalis.

En la vagina se encuentran varios tipos de bacterias y microorganismos, entre ellos, los lactobacilos. Estas bacterias protegen la vagina de las infecciones y le dan una naturaleza ácida al medio. Esta acidez se mide por los niveles del pH y cuando estos se alteran, cambia la composición de los microorganismos vaginales. Este desequilibrio causa la denominada vaginosis bacteriana, una condición que tiene entre sus principales síntomas la secreción vaginal con 'olor a pescado'.

En general, el lavado excesivo de la zona vaginal mantiene el nivel de humedad muy alto y puede convertirse en una puerta de entrada de gérmenes. Por tanto, se aconseja mantener el área lo más seca posible.

El uso de ropa interior sintética también contribuye al mal olor vaginal. Puesto que el material sintético no permite la circulación del aire ni absorbe el sudor y otras secreciones vaginales, los genitales femeninos permanecen húmedos. Esta humedad es el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de bacterias e infecciones. Por este motivo, se recomienda el uso de ropa interior de algodón y colores claros. Los dermatólogos no están a favor de la ropa interior de color oscuro.

Un área vaginal húmeda también puede causar erupciones y otros problemas en la piel. Las mujeres que se infectan o desarrollan erupciones utilizan gran cantidad de polvos y otros productos cosméticos para deshacerse de ellas. Es recomendable abstenerse del uso excesivo de este tipo de productos, ya que rara vez ayudan. Los jabones antibacterianos y jabones líquidos perfumados deben ser estrictamente evitados.

Por otro lado, las mujeres que tienen olor vaginal a pescado tienden a usar ropa interior apretada y protectores diarios para disimular el olor nauseabundo. Sin embargo, estos trucos deben evitarse porque incrementan la húmeda en la zona vaginal y aumentan la probabilidad de padecer infecciones y mal olor.

Asimismo, convienen recordar que las relaciones sexuales sin protección o el contacto piel a piel con una persona infectada pueden causar mal olor. ​​

Cómo deshacerse del mal olor vaginal

Es importante seguir unas normas de higiene y cuidado vaginal diario para mantener los malos olores a raya.


Ducha diaria — Date una ducha todos los días para eliminar el sudor y las bacterias de la piel. Limpia la zona de la vulva con jabón suave y agua o solo agua. El jabón puede causar irritación vaginal en algunas mujeres, lo que lleva a un aumento del olor femenino. El agua por sí sola es suficiente para limpiar la vulva con eficacia.

No a los desodorantes vaginales — Evita el uso de aerosoles femeninos o desodorantes, tampones perfumados, toallitas femeninas y papel higiénico perfumado. Estos productos pueden aumentar el olor femenino al causar irritación vaginal, vaginosis bacteriana e infecciones por hongos. Esta práctica altera los niveles de pH de la vagina, por lo que la hace menos amigable para las bacterias buenas que impiden las infecciones.

Ropa interior de algodón — El algodón es un material transpirable que permite que el aire penetre en el tejido, lo cual reduce el olor femenino y mantiene la vagina seca. Recuerda que debes cambiar la ropa interior una vez al día. Usa camisa de dormir sin ropa interior por la noche, para que la vagina pueda airearse.

Cuida y recorta el vello púbico — El vello púbico retine el sudor y la orina y crea malos olores. Evítalos recortando o eliminando el vello púbico.

Fécula de maíz contra el mal olor — Reduce el olor relacionado con el exceso de sudoración rociando un poco de fécula de maíz en la ropa interior. El almidón de maíz es suave, sin perfume y absorbe el sudor.

Tampón sí pero no más de tres horas — Cambia los tampones o las toallas sanitarias cada tres horas durante la menstruación para reducir el olor relacionado con la sangre menstrual.

Flujo con mal olor después de la menstruación

En general, las pérdidas que se producen después del período menstrual son de carácter inodoro o solo tienen un olor ligero. Sin embargo, muchas mujeres se enfrentan a la presencia de una secreción con mal olor cuando termina su ciclo menstrual. El flujo puede ser inodoro de color blanco o transparente, un flujo blanco o color hueso maloliente, una secreción cremosa, una secreción verdosa o marrón con mal olor. Estás pérdidas contienen los restos del revestimiento del endometrio, aunque la causa también podría estar relacionada con enfermedades patológicas que requieren atención médica.


La aparición de un flujo vaginal blanco inodoro después del período es normal y no hay de qué preocuparse. Basta con mantener una dieta sana y equilibrada para contribuir a la normalidad y frescura del flujo vaginal.

El flujo vaginal blanco maloliente después del período menstrual puede deberse a una infección por hongos Candida albicans. Esto ocurre cuando un cambio provoca la disminución en la población de las bacterias naturales de la vagina y permite que este hongo se multiplique. Por tanto, solo hay que acudir a la consulta de un ginecólogo y tomar la medicación prescrita.

En cambio, el flujo vaginal cremoso, grisáceo y con olor a pescado podría ser un síntoma de vaginosis bacteriana. En este caso, se recomienda acudir al médico inmediatamente. Si la secreción maloliente después del período viene acompañada de una sensación de ardor en la vagina podría tratarse de una infección por clamidia que si no se cura a tiempo puede provocar infertilidad.

El flujo vaginal verdoso y maloliente aparece como consecuencia de la tricomoniasis, una infección causada por Trichomonas vaginalis. Es una infección amebiana potencialmente inofensiva. Sin embargo, puesto que puede extenderse a las trompas de Falopio, conviene visitar a un médico lo antes posible para que prescriba el tratamiento adecuado.

Otra causa para este tipo de flujo vaginal maloliente es un tampón olvidado. Aunque parezca extraño, le pasa a muchas mujeres en su último día de menstruación.

Por otra parte, el flujo vaginal espumoso de color verde amarillento y maloliente podría ser un síntoma de gonorrea, una enfermedad causada por la bacteria gonococo. Es una infección grave para las mujeres porque las bacterias pueden ascender hacia las trompas de Falopio.

Por último, el flujo vaginal marrón y maloliente puede proceder de las últimas pérdidas de la menstruación. El color se debe a la sangre vieja y el mal olor a las bacterias. No obstante, si la descarga vaginal se prolonga durante una semana o más tras el periodo, se recomienda consultar a un ginecólogo porque podría ser un síntoma de algo más grave.

Flujo con mal olor después tener relaciones sexuales

Si el mal olor persiste a pesar de haber tomado un baño después de tener relaciones, consulta a un ginecólogo porque podrías ser un síntoma de una infección o ETS.


La cistitis puede ser otra de las causas del mal olor. Se trata de una infección de la vejiga provocada por la acción de las bacterias procedentes del intestino, como las Escherichia coli.

Foto: © Jochen Schoenfeld - Shutterstock.com

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Publicado por DRA. MARNET. Última actualización: 3 de octubre de 2016 a las 11:24 por DRA. MARNET.
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