Disminución de la libido

Junio 2017
En el deseo sexual, también conocido como apetito sexual o libido, intervienen muchos factores, tanto emocionales como físicos.




Disminución de la libido: definición

La palabra líbido define el deseo sexual de los seres humanos. Cuando este deseo sexual disminuye por cualquier causa hablamos de una disminución de la líbido. También podemos referirnos a ella como una bajada de la líbido.

Libido baja en mujeres

El deseo sexual de la mujer no siempre aparece al mismo tiempo que el deseo sexual del hombre.
En la mujer, el deseo sexual aumenta en función del ciclo menstrual. Por lo general, el deseo es más intenso durante la ovulación y antes de la aparición del flujo menstrual. Además, en la relación de un hombre y una mujer, la disponibilidad de uno no siempre coincide con la disponibilidad del otro.

Disminución de la libido en los hombres jóvenes

El tercer problema sexual en los hombres (después de la disfunción eréctil y la eyaculación precoz) es la disminución de la líbido. Entre las causas mas frecuentes responsables de este problema encontramos en primer lugar el estrés (especialmente el estrés laboral). También el cansancio, las relaciones sexuales monótonas en las parejas que duran muchos años juntas o los problemas dentro de la pareja pueden ser responsables. La disminución de la líbido afecta especialmente a los hombre entre los 30 y los 40 años. Otras causas responsables son los problemas de disfunción eréctil o la eyaculación precoz, la depresión, las alteraciones tiroideas, la toma de algunos medicamentos con los antidepresivos, ciertos fármacos para la hipertensión o para la próstata, los niveles anormales de prolactina o la bajada en los niveles de testosterona (responsable esta última de la llamada andropausia masculina que puede cursar con una bajada de la líbido).

Disminución de la libido en mujeres jóvenes

Pueden influir ciertos problemas ligados a su imagen personal como una disminución de su autoestima por un aumento de peso, adoptar ciertos hábitos poco saludables como no hacer ejercicio físico, la toma de contraceptivos hormonales, el estrés y el cansancio debido a las muchas responsabilidades que tiene que asumir (doble vida laboral-familiar), los problemas de mala calidad de sueño como el insomnio, los niveles altos de la hormona prolactina después del parto, los conflictos en la pareja y la falta de comunicación o la toma de ciertos medicamentos como los antidepresivos.

Bajada del deseo

El deseo sexual depende de cada persona. Es indispensable para obtener una excitación que comportará el disfrute y el orgasmo. El deseo depende de numerosos factores: nuestra cultura y nuestra historia personal, el estrés, el cansancio, las dificultades profesionales, los problemas de la vida diaria, la disponibilidad...

La falta o la disminución del deseo, situación a menudo difícil de explicar, provoca una disminución o una pérdida total del interés por la sexualidad que impide una felicidad personal.

La falta de deseo afecta principalmente a las mujeres. Raramente osan abordar este aspecto tan íntimo de sus vidas que sigue siendo un tema tabú para la mayoría de ellas.
"No tengo ganas" es probablemente una de las frases más pronunciadas por las mujeres cuando consultan con un sexólogo. Esta pérdida de deseo se va instalando poco a poco al principio. Después termina por enquistarse más profundamente comportando una gran tristeza, a veces un sufrimiento y una falta de confianza en sí mismas.

Es importante saber que una disminución del deseo puede ser transitoria: existen soluciones, pero hay que poder hablar de este tema tan íntimo y expresar los sentimientos.
No hacer más el amor hace que ciertas personas se sientan desgraciadas mientras que otras olvidan progresivamente esta parte tan íntima de su existencia. Es imprescindible comprender y aceptar que es posible tener una sexualidad que nos satisfaga sin realizar necesariamente el acto sexual con la penetración: caricias, mimos, besos, ternura, compartir, amor, confianza, intercambios... todo esto forma parte de la sexualidad y son inseparables del deseo.

Causas

Cuando hay una disminución del deseo, es indispensable comprender los mecanismos y las causas. Son muchas las personas, mujeres u hombres, que dejan pasar la situación sin hacerse las verdaderas preguntas... «volverá» piensan la mayoría de las personas afectadas. Esto puede ser verdad para ciertas parejas. Pero, desgraciadamente, muy a menudo, la situación se va instalando de forma insidiosa.
En otras ocasiones las expectativas que no se expresan o que se expresan mal pueden provocar una disminución del deseo: por ejemplo, una mujer que no es acariciada como ella lo desea, y que nunca se lo ha dicho a su pareja, corre el riesgo de dejar de desearla poco a poco. Ignorar el problema y adoptar la política del avestruz (más vale solo que mal acompañado), no hace más que agravar el problema en muchas parejas. Hay que tener en cuenta que cuanto mas tiempo pase, más difícil será superarlo.
Otra posible causa es no saber adivinar los deseos del otro. Una disminución del deseo provoca una disminución de la frecuencia y de la calidad de las relaciones sexuales .

Las razones de una disminución del deseo pueden ser numerosas

Pueden ser provocadas por una presión muy importante, un estrés permanente, un conflicto difícilmente soportable, una sobrecarga de trabajo, una depresión, el desgaste de la pareja, una infección, una enfermedad ...

Disminución de la pasión

La disminución de la pasión, que afecta inevitablemente a un gran número de parejas después del paso de los años, es una de una de las razones más frecuentes de la disminución del deseo.
Poco a poco la excitación es más difícil de obtener haciendo que uno de los dos miembros de la pareja se sienta insatisfecho. Frustración, culpabilidad, cólera, incomprensión... pueden instalarse progresivamente en alguno de sus miembros. Uno de ellos o los dos acaban por acomodarse (o fingir que se acomodan) en esta situación. Pero también puede ocurrir que este problema se convierta en algo inaceptable para uno de los dos, o para los dos, y conduzca a una separación.

Rutina

Hacer el amor en el mismo lugar, generalmente en su habitación y siempre de la misma manera, puede hacer que la sexualidad se convierta en algo rutinario y triste y provocar así una disminución del deseo.

Falta de tiempo

La forma de vida actual más estresante, la sobrecarga de trabajo, la voluntad de tener éxito en todo aquello que emprendemos, la multiplicación de actividades deportivas, niños que requieren cada vez más tiempo, viajes más frecuentes... comportan poco a poco una falta de tiempo dedicado a la sexualidad.

Disminución de la libido en mujeres: tratamiento

Atreverse a hablar de ello es importante: no perder el tiempo

No hay que dudar en expresar el problema de la disminución del deseo: hay que abordarlo sin complejos y siendo bien conscientes de que negarlo o evitarlo puede hacer que os sintáis desgraciados, menos felices y acabar con la pareja. Es importante no esperar, no hay que perder el tiempo, no esperar meses, incluso años, antes de que sea demasiado tarde para reaccionar.
Poder hablar de ello con vuestra pareja, vuestro médico o vuestros amigos os hará ganar tiempo.

Hablar del problema con la pareja

La pareja es la persona que más implicada está : siente las angustias, las dudas, y se dá cuenta rapidamente de que « ya no teneis ganas de él/ella »
Forzarse a hacer el amor no es la solución: se puede volver insoportable y puede comportar un empeoramiento de la situación. Hablar de este tema juntos, explicar las dudas de cada uno y las angustias puede ser muy beneficioso.

Consultar con el médico

No dudéis en hablarlo con vuestro médico si tenéis confianza. Liberaros de vuestras angustias, exprimir vuestros temores, e intentad desculpabilizaros os permitirá ganar tiempo. La consulta con el médico puede ser un momento apropiado durante el cual la problemática de la sexualidad se puede abordar. El médico os puede ayudar a descartar que exista alguna causa física para esta disminución del deseo (une infección, un tratamiento con medicamentos que comporte una disminución de la líbido, un problema de erección para los hombres...). Y no olvidéis que «con hablar ya se mejora algo».

Discutir en los foros

Discutir con otras personas que tengan o hayan tenido las mismas dificultades os podrá ayudar a daros cuenta de que no sois casos únicos, que otras personas han pasado también por situaciones parecidas a las vuestras. Por otro lado, también podreis intercambiar y compartir así vuestras experiencias y vuestros temores, expresar vuestras angustias y quizás también recibir ciertos consejos. Pero sed prudentes, ya que los foros a veces pueden revelar sorpresas.

Consultar con un sexólogo

En el que caso de que vosotros no podáis hacer frente a este problema con vuestra pareja, vuestro médico o vuestros amigos, no dudéis en consultar con un sexólogo.

Como subir la libido de un hombre

El ejercicio físico cuando se practica de forma regular (mejora la circulación de la sangre, mejora el estrés y aumenta los niveles sanguíneos de la hormona testosterona), la ingesta de una dieta rica en zinc, pobre en azúcares y rica en proteínas, no fumar, la ingesta de L-Arginina, la inclusión de grasas esenciales en la alimentación (como, por ejemplo, el Omega 3) que favorecen la circulación sanguínea, utilizar técnicas de relajación para mejorar el nivel de estrés (yoga o meditación) y dormir bien pueden ayudar a incrementar la libido en el hombre.



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Última actualización: 22 de mayo de 2017 a las 12:26 por DRA. MARNET.
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