Esterilidad : ¿causas psicológicas ?

Mayo 2018
Es imposible, hoy en día, abordar el problema de la fertilidad y la esterilidad sin tener en cuenta la dimensión psicológica. Recordemos que, según algunos estudios, entre el 15% y el 20% de las causas de esterilidad, o sea una entre 5, tiene un origen inexplicado desde un punto de vista médico. Se considera que una pareja tiene problemas de infertilidad cuando no consigue concebir un hijo en un período de un año.




Causas psicólogicas o emocionales de infertilidad: definición

Hablamos de infertilidad psicológica para referirnos a aquellos casos en los que no se detecta ninguna causa orgánica al estudiar la infertilidad. Representan entre el 5 y el 15% de las infertilidades y sus causas son de orden psicológico o emocional. El estrés prolongado es la causa psicológica mas frecuente de infertilidad. El estrés provoca una serie de alteraciones como el desprendimiento en el torrente sanguíneo de cortisol, una hormona que está muy relacionada con el estrés. Esta hormona tiene una repercusión directa sobre la capacidad de reproducción. El organismo interpreta que, en estos momentos, concebir sería un peligro y que, por tanto, no es prioritario. Entonces avisa al hipotálamo que es el encargado de mandar la orden de maduración de nuestros ciclos menstruales, inhibiéndolos en muchos casos y con frecuencia desaparece la menstruación durante los periodos de estrés.
En el hombre el estrés tiene una influencia sobre el volumen y la movilidad de su esperma.

Infertilidad femenina de causa emocional

Existen varios factores emocionales que pueden ser responsables de infertilidad. Es importante tener en cuenta que los factores emocionales juegan un doble papel: a menudo los problemas de fertilidad están asociados a dificultades emocionales, a bloqueos, miedos o estrés y cuando no se consigue un embarazo aparecen emociones como el dolor, la tristeza, la ansiedad o el miedo a no cumplir con lo que tanto se desea.
El estrés puede influir en la ovulación, provocar falta de menstruación, una disminución en la cantidad de óvulos o contracciones uterinas que impidan la implantación del óvulo fecundado.
Algunos de los miedos que pueden aparecer en la mujer son el miedo al parto, a no poder conseguir ser madre, a no ser buenas madres o a ganar peso o a perder la figura que tenía antes del embarazo. Otros problemas psicológicos que pueden aparecer son los conflictos en las relaciones familiares, traumas anteriores no resueltos, que se haya tenido algún aborto no deseado previo o a problemas a nivel de la pareja no asumidos.

Aspectos psicólogicos de la infertilidad

Aunque encontramos causas orgánicas de una infertilidad en más del 80% de los casos, hoy en día no es posible separar la vertiente orgánica del estado psicológico. Como en todas las enfermedades, el estado psicológico interviene de una manera u otra y más particularmente en esta problemática. El caso de las mujeres que no han logrado un embarazo después de varias FIV, que deciden adoptar y se quedan embarazadas de forma natural algunos meses más tarde, es característico de lo que los médicos y los psicólogos lo llaman « relajarse ». Por otro lado, la práctica de la FIV, que permite a numerosas parejas conseguir un embarazo, tiene repercusiones psicológicas que tienen que conocerse y tenerse en cuenta.

Tener en cuenta la dimensión psicológica

Hay que tener en cuenta la dimensión psicológica del problema de la esterilidad que la medicina, que se ha vuelto muy técnica, quizás deja a veces demasiado de lado. Una persona que padece un problema de esterilidad posee su historia y sus propios sufrimientos que pueden intervenir en el proceso. Numerosos psicoanalistas se preguntan si estos sufrimientos pueden ser ellos mismos, en ciertos casos, el origen de los problemas de la dificultad para conseguir un embarazo. Pero para ayudar a más mujeres y hombres a tener un niño, los médicos y los miembros del equipo médico deben estar a la escucha y consagrar suficiente tiempo, para dejarles explicarse y liberar sus angustias. Esta situación desafortunadamente no siempre es compatible con la sobrecarga del trabajo.

Las consecuencias de estas dificultades en las parejas

Muchas parejas no se dan cuenta que ellos no son los únicos: más de una pareja cada 6 tienen problemas parecidos. No poder concebir un hijo es, a menudo, sinónimo de vergüenza y de clandestinidad : los miembros de la pareja se encierran cada vez en sí mismos, se aíslan, ven cada vez ven menos a sus amigos o a su familia, por miedo a enfrentarse a esas preguntas punzantes que les dan pánico, como por ejemplo « ¿no lo vais a tener para las navidades de este año? », o « ¿vais a por un bebé? »? »o peor todavía « ¿no la habéis conseguido aún? ». No soportan encontrarse con parejas con niños, ya que esta situación les hace recordar lo que ellos viven dolorosamente como un fracaso. La imposibilidad de traer al mundo un niño es vivido como un drama o una maldición. En ocasiones se vuelve una situación insoportable. Todas las parejas no son lo suficientemente sólidas para superar esta prueba y algunas de ellas se separan.

El descubrimiento del universo médico

El descubrimiento del universo médico, muy técnico y deshumanizado, así como la realización de exámenes difíciles conllevan a veces que ciertas personas no puedan soportar estos trámites. Ciertas mujeres se arrepienten en las citas y empiezan estos exámenes en unas condiciones psicológicas desastrosas. Afrontar toda la presión de los médicos, las citas a primera hora de la mañana, el anuncio de los resultados que no siempre se dan con la diplomacia necesaria, no tranquilizan a las parejas ya muy angustiadas por estas pruebas. Las dificultades que estas técnicas comportan son, a veces, insuperables : el ataque a la intimidad termina por no ser aceptable, masturbarse en un « cuartito » a las 8 de la mañana, hacer el amor a una hora precisa, realizarse exámenes continuamente, dejarse examinar por desconocidos, esperar con las piernas abiertas en una habitación mientras su marido se masturba en la habitación de al lado... son situaciones muy agotadoras.

El papel del especialista

Hay que preparar a los cónyuges para comprender que van a empezar un camino largo y difícil, que les decepcionará en numerosas ocasiones...Es importante detectar los problemas psicológicos subyacentes que pueden aparecer: el miedo inconsciente al embarazo, el temor de revivir antiguos conflictos .... También hay que identificar los conflictos de la pareja que pueden agravarse durante los exámenes y en este largo recorrido, ayudar a la pareja a enfrentarse al eventual fracaso y preparar a la pareja para que puedan pensar en otras posibilidades como, por ejemplo, la adopción.

La ayuda ofrecida

La pareja debe poder explicar sus emociones y dialogar con un profesional que estará a la escucha y ser persistente durante este periodo agotador psicologicamente. Hay que romper el círculo vicioso del fracaso que comporta estrés y angustia, situaciones que perturban la ovulación y que pueden desembocar en un nuevo fracaso, aprender a superar la infertilidad, aceptar que las probabilidades de éxito no son muy elevadas, no obsesionarse con el problema y tratar de evadirse : viajar, leer, practicar una actividad deportiva o artística o participar en una causa humanitaria. Hay que intentar vivir mejor el problema de no tener un niño, ayudar a la pareja a desculpabilizarse, a las mujeres a superar su depresión, a los hombres a no sentirse humillados ni a cuestionarse su virilidad, abordar el problema de la sexualidad que en estos casos puede estar únicamente centrada en el único objetivo de « hacer un bebé » y ayudar a recuperar el deseo con juegos eróticos. Es importante ayudar a la pareja a ser cómplices, a amarse y ayudarles a comprender que su situación no es única, y que otras muchas parejas han pasado por la misma prueba.

Consejos para evitar la agravación de la situación

El primero de los consejos es aceptar hablarlo: dejar salir las palabras, verbalizar las angustias... ya es dar un paso para afrontar la experiencia y no vivir esta situación como una carga demasiada pesada de sobrellevar. Hay que hablar de este tema juntos, sin tabús ni culpabilidades: esto constituye una etapa fundamental en el éxito del tratamiento. También hay que hablarlo con los amigos, parientes o familia, aceptar la idea de que el camino será probablemente largo y difícil y que es indispensable expresar sus angustias, comprender que el estrés y la angustia influyen en la ovulación y agravan las dificultades, noción quizá no bastante integrada todavía por los miembros de los equipos médicos e intentar pensar en otras cosas: salir, ir al cine, viajar, hacer deporte...
Es importante que la pareja permanezca unida, no culpabilizarse y ver con distancia a su entorno personal. Intentar sonreír cuando escuche frases del tipo « ¿para cuándo el bebé? » y dialogar con otras parejas que conocen o han conocido este problema. No hay que disminuir las relaciones sexuales y es importante recuperar el deseo
Para prevenir la infertilidad no hay que esperar a que sea demasiado tarde para ir a buscar un embarazo.


Foto: © 123rf_48226820_Andriy Popov.jpg

Infertilité psychologique
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Infertility and stress
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Última actualización: 15 de enero de 2018 a las 12:17 por DRA. MARNET.
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