El prepucio desgina la piel que recubre el glande, la parte superior del pene. El prepucio está unido al glande por el frenillo. En algunos hombres el frenillo no es lo suficientemente largo. Durante la primera relación sexual o durante una relación particularmente intensa puede pasar que el frenillo ceda. En este caso hablamos de desgarro del frenillo. Aunque es impresionante, este fenómeno no es grave. Provoca dolor y sangrados pero la herida acaba por cicatrixar. En el momento de una nueva erección o de una nueva relación sexual puede reabrirse. Se puede aplicar una pomada para acelerar la cicatrización. En caso de recidiva puede practicarse una cirugía que consiste en alargar el frenillo.