Qué es el cáncer de cuello uterino


En la gran mayoría de los casos, el cáncer de cuello uterino (o cáncer cervical) se transmite sexualmente por una infección del virus del papiloma humano (VPH).


Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino

Los factores de riesgo más importantes son el inicio de las relaciones sexuales a una edad temprana, las prácticas sexuales de alto riesgo, la infección del virus del papiloma humano por parte de la pareja, enfermedades de transmisión sexual y el tabaco.

Causas del cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino se observa, en general, en mujeres de 45 a 60 años, pero también se puede detectar en mujeres más jóvenes. La transmisión del virus del papiloma humano se produce cuando se mantienen relaciones sexuales sin protección. El virus se transmite por simple contacto con la piel y las mucosas.

Diagnóstico del cáncer de cuello uterino

La prevención del cáncer de cuello uterino pasa, ante todo, por la detección de las lesiones precancerosas y cancerosas provocadas por el virus del papiloma humano. Se basa en la práctica regular de un frotis durante la exploración ginecológica. Al extraer las células del cuello uterino se pueden analizar en el microscopio.

Cáncer de cuello uterino: desde que edad se detecta

El frotis permite examinar las células del cuello uterino con el microscopio y recoger las más superficiales. La muestra se extiende, se fija en una lámina de vidrio y se envía a un laboratorio para buscar células anormales. La detección sistemática del cáncer de cuello uterino inicia entre los 20 y 25 años de edad. Se recomienda efectuar un frotis cada 3 años después de haber obtenido dos frotis normales con un año de intervalo en mujeres que mantienen actividad sexual. No obstante, el intervalo de 3 años parece muy largo para algunos especialistas, por lo que recomiendan un periodo de 2 años.

Cómo prevenir el cáncer del cuello uterino

La infección puede aparecer desde las primeras relaciones sexuales. El riesgo de infección aumenta con la edad y con el número de parejas. Utilizar preservativos cuando se mantienen relaciones limita la transmisión del virus, pero no elimina del todo el contacto, ya que las mucosas genitales que no están recubiertas por el preservativo pueden contener el virus.

Cuáles son los síntomas del cáncer del cuello uterino

Los síntomas más frecuentes del cáncer del cuello uterino son el sangrado fuera del periodo menstrual, el flujo vaginal blanco, rosa o café, el flujo con sangre y la menstruación se vuelve abundante y dura más. Estos síntomas no son específicos del cáncer del cuello uterino y pueden observarse en el transcurso de enfermedades más benignas, como una infección vaginal. La persistencia de uno o más de estos síntomas obliga a acudir a un examen ginecológico. Consultar con el médico es la mejor opción cuando aparece alguna de estas manifestaciones.

Etapas del cáncer de cuello uterino

Se trata de determinar si el cáncer se ha propagado y, de ser así, a qué zonas del organismo. A este proceso se le conoce como estadificación. La etapa (estadio) de un cáncer describe la extensión del cáncer en el cuerpo. El chequeo evalúa la extensión local y regional del tumor. La extensión local abarca el estudio del tamaño del tumor, la posible invasión de los órganos cercanos y de los ganglios linfáticos.

La extensión general estudia la extensión del cáncer y la existencia de metástasis en los pulmones o en el hígado, por ejemplo. Un escáner de la pelvis, una resonancia magnética del abdomen o una ecografía pelviana pueden practicarse.

Cuál es el tratamiento del cáncer de cuello uterino

Los tratamientos propuestos son la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia. Se pueden practicar aisladamente o en asociación dependiendo de los protocolos que se hayan decidido seguir. La conización es una de las técnicas empleadas y permite la extirpación de una parte del cuello uterino. Esta intervención deja una parte del cuello. En las mujeres que no han tenido hijos, la intervención es lo más conservadora posible.

Qué es una histerectomía

El cirujano a veces se ve obligado a practicar una histerectomía, es decir, la extirpación total del útero. Se acompaña normalmente de un control e incluso de la ablación de los ganglios loco-regionales.

Qué es un carcinoma in situ del cuello uterino

El carcinoma de cuello uterino in situ o estadio 0 es aquel en el que se encuentran células muy anormales en la superficie del cuello uterino. A menudo el carcinoma de cuello uterino in situ o estadio 0 es causado por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH) y se detecta con una biopsia del cuello uterino. Cuando no se trata, las células anormales se pueden convertir en cáncer y extenderse a los tejidos normales cercanos.

El tratamiento del carcinoma de cuello uterino in situ puede incluir la crioterapia, el tratamiento con láser, la extirpación electroquirúrgica con asa (LEEP) o una biopsia de cono (conización) para extraer o destruir el tejido anormal. En ocasiones el carcinoma de cuello uterino in situ se llama displasia grave o de alto grado, neoplasia intraepitelial cervical escamosa 3 y NIC 3.

Vacuna contra el virus del papiloma humano en niñas

La vacuna contra el cáncer de cuello uterino está destinada a chicas jóvenes a partir de los 14 años de edad. La vacuna protege contra cuatro cepas del virus del papiloma humano: la 16 y la 18, responsables de más del 70 % de los casos de cáncer de cuello uterino, así como la 6 y la 11, responsables de las verrugas genitales. El objetivo es vacunar del 70 % al 80 % de las chicas antes de su primera relación sexual con el fin de reducir 70 % el riesgo de contraer cáncer de cuello uterino y 90 % el de los condilomas acuminados (verrugas genitales).

La vacuna también puede administrarse a mujeres entre 15 y 23 años con la condición de que no hayan tenido aún relaciones o que hayan tenido un compañero como máximo. La vacuna (comúnmente conocida como Gardasil) se administra en 3 dosis. Las otras dos inyecciones deben hacerse durante los 12 meses después de la primera inyección. En general, se recomiendan en el segundo y sexto mes.

Vacuna contra el cáncer de cuello uterino en niñas

La vacuna no protege contra todos los virus del papiloma humano cancerígenos, ni contra las infecciones ya existentes. El frotis sigue siendo indispensable, es decir, mantener el diagnóstico para las mujeres de entre 25 y 65 años es necesario. La vacuna no sustituye al frotis.

El test viral VPH detecta el riesgo de displasia de cuello uterino o la presencia de cáncer en caso de detección permanente del virus del papiloma humano. El riesgo puede descartarse a los 5 o 10 años después si el test da negativo. Hay que repetir el test cada 5 años.

Estadísticas del cáncer de cuello uterino

Gracias a la prueba de Papanicolaou, la frecuencia de este cáncer está bajando desde hace 30 años. En el mundo, una mujer muere de cáncer de cuello uterino cada 10 minutos. El cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer más frecuente en el mundo, con alrededor de 470.000 nuevos casos diagnosticados cada año. El 80 % de este tipo de cáncer se producen en países en vías de desarrollo.

Aproximadamente, se presentan 7.000 nuevos casos al año en España. La tasa de supervivencia relativa a un año (porcentaje de mujeres que sobrevive al menos un año una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades) de mujeres con cáncer de cuello uterino asciende a 88 %. La tasa de supervivencia relativa a cinco años (porcentaje de mujeres que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas aquellas que mueren por otras enfermedades) en todos los estadios del cáncer de cuello uterino asciende a 72 %. Cuando se detecta en un estadio temprano, la tasa de supervivencia a cinco años para las mujeres con cáncer invasivo de cuello uterino es de 92 %.

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