El tratamiento con insulina

Junio 2018
La insulina se prescribe a las personas afectadas por una diabetes insulinodependiente (diabetes tipo 1) y a numerosos diabéticos de tipo 2. El tratamiento consiste en inyectar diariamente insulina.


Insulina rápida: dosis

En general, la elección de la insulina, la dosis y el número de inyecciones que hay que administrarse, las reglas que deben adoptarse en caso de hipoglucemia o hiperglucemia, si se hace deporte o se modifique la alimentación se aprenden en una corta estancia en un servicio especializado del hospital.


Aproximadamente, entre el 40 % y 50 % de la dosis diaria de insulina total es para reemplazar la insulina durante la noche, cuando está ayunando y entre las comidas. Esto se llama reemplazo de insulina de fondo o basal. Por lo general, la dosis de insulina basal o de fondo es constante día a día. El otro 50 % o 60 % de la dosis de insulina total es para la cobertura de carbohidratos de la alimentación y corrección del azúcar alta en la sangre. Esto se denomina reemplazo de insulina de bolo.

En cuanto a la alimentación, generalmente, una unidad de insulina de acción rápida desecha entre 12 y 15 gramos de carbohidratos. Este rango puede variar desde 4 a 30 gramos o más de carbohidratos, dependiendo de la sensibilidad del individuo a la insulina. La sensibilidad a la insulina puede variar de acuerdo a la hora del día y de persona a persona; además, se ve afectada por la actividad física y el estrés.

Si se necesita corregir la azúcar alta en la sangre se requiere una unidad de insulina para que la glucosa baje en 50 mg / dl. Esta caída del azúcar en la sangre puede oscilar entre 15 y 100 mg / dl o más, dependiendo de las sensibilidades individuales a la insulina y otras circunstancias.

Tipos de insulina y dosis

Las insulinas basales cubren los requerimientos continuos de insulina entre las comidas. Idealmente, deberían tener una acción plana aunque, entre ellas, difieren en su inicio de acción, pico máximo, duración máxima y la variabilidad en la absorción.


Las insulinas prandiales son de acción corta que permiten controlar las excursiones glucémicas posprandiales. Constituyen un complemento a las insulinas basales para replicar el patrón fisiológico de secreción de insulina en respuesta a la ingesta de hidratos de carbono. Se dispone de insulina regular y análogos de esta, con perfiles de acción diferentes. Dentro de ellas, se encuentran las insulinas rápidas y las ultrarrápidas.

Las insulinas premezcladas son aquellas que aportan en una combinación fija un componente basal y otro prandial, todas en concentración de 100 U / ml. Se obtienen mediante la mezcla de una insulina intermedia e insulina regular o con un análogo ultrarrápido en el mismo dispositivo de inyección. Las presentaciones disponibles en el mercado tienen distintas proporciones de insulina prandial (25 %, 30 %, 50 % y 70 %). Estas características ofrecen una acción mixta, prandial e intermedia, que permite su uso en dos inyecciones al día.

Insulina cristalina: presentación

Se trata de una insulina cristalina, transparente, de acción corta que se debe administrar de 15 a 30 minutos antes de las comidas. Se recomienda una control de la glicemia postprandial a las 2 horas y tomar un suplemento a media mañana. La zona recomendada de su administración es el abdomen. Su acción se inicia a los 30 minutos de su administración, su pico máximo es a las 2 horas y su duración es de 3 a 6 horas.
Esta insulina se puede administrar por vía subcutánea como las demás insulina pero también por vía intramuscular y por vía endovenosa continua o con bomba de infusión.

Insulina lechosa

Se denomina Insulina NPH (Neutral Protamine Hagedorn). A la insulina humana se le ha añadido una proteína (protamina) para que su absorción sea más lenta, de esta manera su duración es de 10 a 13 horas y tiene un aspecto turbio o lechoso. Tiene un pico de acción entre 4 y 7 horas después de haberse pinchado y comienza a ser activa a la 1-2 horas. La insulina NPH es muy variable en su actividad de un día a otro, de ahí que sea muy importante moverla durante unos minutos antes de inyectarse.

La insulina lenta

La NPH (protamina neutra de Hagedorn) es una insulina humana de acción intermedia. Se utiliza para cubrir el azúcar en sangre entre las comidas, y para satisfacer su requerimiento de insulina durante la noche. Esta insulina contiene una proteína de pescado, la protamina, que sirve para retrasar su absorción. Esta insulina de acción prolongada es una suspensión turbia que tiene que volver a mezclarse completamente antes de cada inyección. Debido a que la NPH es una suspensión de cristales de diferentes tamaños, tiene una velocidad de absorción y acción muy impredecibles. Esto da como resultado altas y bajas del azúcar en sangre más frecuentes. El uso de NPH ha disminuído desde que existen otras opciones de insulinas de acción prolongada, específicamente los análogos de la insulina de acción prolongada, la insulina glargina y la insulina detemir.

Insulina cristalina: mecanismo de acción

Es una insulina de acción rápida que tiene un inicio de la acción de 5 a 15 minutos, efecto pico de 1 a 2 horas y duración de la acción de unas 4-6 horas. Como regla general estas insulinas tienen una duración de la acción de 4 horas.

Tipos de insulinas

Existen muchos tipos de insulina cuyas diferencias se basan, fundamentalmente, en el tiempo que tardan en pasar a la circulación sanguínea y en su duración de acción.
Las Insulinas ultra-rápidas pasan muy rápido a la circulación sanguínea, desde el quinto minuto tras la inyección, y su acción dura entre 2 y 3 horas.
La Insulina de acción rápida (6 a 8 horas) empieza a pasar a la sangre al cabo de 30 minutos y su acción se prolonga alrededor de entre 6 y 8 horas. La insulina rápida tiene como objetivo aportar el pico de insulina necesario con el fin de controlar la glucemia después de la comida.
Las Insulinas de acción intermedia permiten mantener el pico de insulina necesario en el momento de las comidas, así como la insulina necesaria fuera de las comidas. Su acción se prolonga de 10 a 18 horas.
Las Insulinas de acción lenta cuya acción dura alrededor de 24 horas.
También existen otras presentaciones de insulinas como las intermedias o lentas y las mezclas de insulinas rápidas o ultra-rápidas e intermedias.

La inyección de insulina

Es indispensable conocer bien las técnicas de inyección y las zonas en las que se deben aplicar. Es necesario adoptar una buena técnica con el fin de controlar bien su glucemia y asegurar que su diabetes esté bien controlada.

¿Dónde hay que inyectar la insulina?

Los brazos, el vientre, los muslos y las nalgas son las zonas más aconsejadas. La insulina inyectada en el abdomen pasa más rápidamente a la sangre que la inyectada en los brazos y muslos. Es importante evitar ciertas zonas como alrededor del ombligo o cerca de las rodillas. Hay que modificar la zona de inyección en ciertas circunstancias para evitar las deformaciones de la piel, las lipodistrofias, provocadas por la repetición de inyecciones repetidas en el mismo lugar. Mantener la misma zona de inyección para cada momento del día evitando pincharse en el mismo lugar que en la anterior administración: Por ejemplo: por la mañana en el abdomen, al mediodía en los brazos y por la noche en los muslos o en las nalgas.

¿Cómo conservar la insulina?

La insulina cuanto mayor sea la temperatura a la que se conserva, más rápida será la absorción. Hay que guardar el envase de insulina que se va a utilizar cada día a temperatura ambiente y los stocks deben guardarse en la nevera hasta que sean utilizados. Hay que evitar dejar los envases al sol. El frío y el gel destruyen la acción de la insulina.
Darse un baño caliente inmediatamente después de la inyección, permitirá a la insulina llegar ligeramente más rápido a la sangre, ya que la temperatura de la piel influye en la velocidad de absorción de la insulina.

La desinfección de la piel

Lavarse las manos antes de ponerse la inyección es una regla fundamental. Una buena higiene, con agua y jabón, es suficiente. No siempre es necesario el alcohol, salvo en ciertas circunstancias.

Comprobar bien el estado de la piel porque la absorción de la insulina puede variar

Evitar los lugares donde hay cicatrices, placas de eczema, infecciones...Evitar las inyecciones en las zonas donde haya lipodistrofia, anomalía de los tejidos subcutáneos provocados por inyecciones repetidas de insulina en el mismo lugar. La lipodistrofia provoca hinchazón en la piel lo que conlleva una mala absorción de la insulina y un desequilibrio del diabético.

Hay que tener prudencia cuando se inyecta insulina

Verificar la ausencia de hipoglucemia durante la noche o de hiperglucemia al despertarse. Llevar a cabo una auto-medición 3 ó 4 veces por día: antes de las 3 comidas y antes del atardecer.

El bolígrafo auto-inyectable: cómo preparar la inyección con un bolígrafo de insulina

La preparación de una inyección con un bolígrafo de insulina depende de cada modelo de bolígrafo. El bolígrafo permite pincharse en cualquier sitio, discretamente, lejos de la mirada de la gente y además se transporta fácilmente. Hay que adoptar las reglas de higiene fundamentales que consisten en lavarse las manos con agua y jabón. Una mala utilización del bolígrafo puede provocar efectos secundarios. Existen diferentes tipos de bolígrafos que se pueden utilizar.

La bomba de insulina

Una bomba de insulina permite la administración continua de insulina adaptada a las necesidades de la persona diabética. Ésta puede programar así el aparato con el fin de administrar la cantidad de insulina necesaria a su organismo permitiéndole mantener una correcta glucemia de base fuera del horario de las comidas.


Foto: © 123rf_31264841_tunedin123.jpg

Insulin treatment
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Última actualización: 6 de junio de 2018 a las 06:51 por gslaura.
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