Diabetes gestacional - Embarazo y diabetes

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La diabetes gestacional es la diabetes que aparece por primera vez durante el embarazo y suele desaparecer después del parto. Es el aumento de la glucemia (el nivel de azúcar) en la sangre. Entre 5 % y 6 % de las mujeres embarazadas se ven afectadas.


Qué es la diabetes gestacional

La diabetes gestacional se refiere a la diabetes que aparece por primera vez a mitad del embarazo en mujeres que no padecieron este enfermedad antes. En general, desaparece después del parto. Cada vez son más las mujeres afectadas por la diabetes en todo el mundo. Las mujeres mayores de 35 años de edad son las más propensas a sufrirla. La diabetes gestacional es una complicación del embarazo con graves consecuencias para la futura madre y el bebé. El riesgo de recidiva en embarazos posteriores es del 66 %.

Valores de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional ocurre cuando la glucemia basal es superior a 125 mg/dl (6.9 mmol/l) en dos pruebas de glucemia. Asimismo, cuando dos exámenes realizados al azar arrojan un nivel que rebasa 200 mg/dl y la paciente tiene los síntomas típicos de la diabetes, es diagnosticada con diabetes gestacional.

Factores de riesgo y causas de la diabetes gestacional

Es importante detectar de forma precoz la diabetes gestacional en las mujeres que tienen factores de riesgo. Entre ellos está la presencia de diabetes en la familia; el exceso de peso: una mujer con un índice de masa corporal (IMC) mayor a 25 está expuesta a sufrir una diabetes gestacional; la constatación de una tasa alta de glucemia al tomar anticonceptivos orales; un peso al nacer superior a 4 k o inferior a 2,5 k; y edad entre 35 y 40 años. Además, antecedentes de abortos espontáneos, de malformaciones del feto, de muerte fetal y de macrosomía fetal (las medidas del feto están por encima de las curvas normales del perímetro craneal y abdominal). También son factores de riesgo ser originaria de Asia, África del Norte o las Antillas; así como haber padecido diabetes gestacional en un embarazo anterior y el alumbramiento previo de un bebé de más de 4k.

Cuáles son los síntomas de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional puede ser asintomática o los síntomas pueden ser leves o similares a las molestias típicas de la diabetes. En los análisis rutinarios pueden detectarse niveles anormalmente elevados de azúcar en la sangre y no hallarse ninguna otra evidencia de la enfermedad. En cambio, algunas embarazadas experimentan síntomas asociados a la diabetes como visión borrosa, fatiga, sed, polidipsia (gran consumo de agua), poliuria (incremento de la micción), náuseas, vómitos, pérdida de peso, infecciones urinarias y candidiasis vaginal.

Diagnóstico de la diabetes gestacional

Se recomienda la búsqueda sistemática de la diabetes gestacional mediante un examen de glucemia practicado a todas las mujeres embarazadas a partir de las 28 semanas de embarazo. Cuanto más alta es la glucemia, mayor es el riesgo de padecer diabetes gestacional.

Además de los exámenes mencionados, en los demás casos es preciso realizar una sobrecarga oral de glucosa. Esta prueba consiste en administrar entre 75 g y 100 g de glucosa a la embarazada y medir los niveles de glucosa al inicio de la administración y después cada hora. Debe realizarse por la mañana y tras un ayuno de, aproximadamente, diez o doce horas. Durante los tres días previos a la prueba, la paciente debe seguir una dieta que contenga una cantidad igual o superior a 150 g al día de hidratos de carbono y ejercitarse de forma normal. Durante la prueba es necesario mantenerse en reposo y no se puede fumar. Este examen se realiza en las embarazadas que tienen una glucemia basal entre 85 mg/dl y 125 mg/dl, además de las gestantes que den positivo en el test de O'Sullivan.

Una de las pruebas rutinarias es el test de despistaje. Se efectúa a las pacientes aparentemente sanas con el objetivo de detectar a quienes tienen un riesgo elevado de padecer esta enfermedad. Este test también se denomina prueba de O'Sullivan y si la prueba resulta positiva se realiza una sobrecarga oral de glucosa.

Qué alimentos puede comer una mujer embarazada con diabetes

La alimentación es fundamental en el tratamiento de la diabetes durante el embarazo. El primer paso consiste en calcular el aporte calórico total de cada día, que depende del peso de la paciente y de la actividad física que realice. Después se debe repartir el contenido calórico en principios inmediatos, de tal manera que entre 40 % y 50 % de los alimentos ingeridos deben ser hidratos de carbono; entre 30 % y 40 %, grasas; y 20 %, proteínas. Además, se recomienda que los carbohidratos sean fundamentalmente complejos y con un índice glucémico bajo, mientras que las grasas deben ser mono o poliinsaturadas. También se recomienda una ingesta abundante de fibra vegetal en forma de fruta y vegetales frescos.

Durante la gestación y la lactancia deben tomarse muchos lácteos, de preferencia desnatados en caso de sobrepeso u obesidad. Por último, conviene recordar que los hidratos de carbono deben repartirse en seis tomas a lo largo del día.

Hay que evitar los pasteles, los dulces, los jugos de fruta en exceso, compotas, el azúcar y derivados. Mejor consumir azúcares lentos, féculas o pan, de preferencia en cada comida, acompañados de verduras. Sus fibras ralentizan la absorción del azúcar, por lo que controla mejor la tasa de azúcar en la sangre. Consumir de preferencia los productos lácteos naturales en vez de una fruta que aportará azúcar a la dieta. Las inyecciones de insulina se utilizan solo en caso de que la glucemia no se normalice a pesar de los consejos alimentarios.

Tratamiento de la diabetes gestacional

El objetivo del tratamiento es regular el metabolismo materno para el desarrollo normal del embarazo y el parto. La diabetes gestacional se trata principalmente mediante la dieta, ya que los hipoglucemiantes orales están contraindicados durante el embarazo. El aporte calórico diario debe ser entre 30 kcal y 40 kcal por cada kilo de peso. En mujeres con obesidad el aporte es algo menor, alrededor de 24 kcal diarias por cada kilo de peso.

La dieta para embarazadas con diabetes gestacional debe ser prescrita por un médico nutricionista en función de las características de cada paciente. Para que la mujer pueda controlar su nivel de glucemia se le provee de un medidor de glucemia con el que debe realizarse un autoanálisis en su domicilio.

Qué le pasa al bebé cuando la madre tiene diabetes gestacional

La importancia de detectar la diabetes gestacional radica a la hora del parto: el hijo de una madre diabética no tratada tiene muchas posibilidades de padecer macrosomía, una patología que hace que el feto presente un tamaño superior al normal. Durante el parto, para poder sacar a los bebés de gran talla del vientre suelen producirse traumatismos como distocia de hombros (una vez que ha salido la cabeza, los hombros del bebé quedan encajados en el canal del parto) y aumenta la necesidad de practicar una cesárea en la mayoría de los casos.

Las mujeres que han seguido un tratamiento dietético con resultados correctos no necesitan realizar ningún control especial durante el parto. En cambio, las embarazadas que hayan tenido que seguir un tratamiento a base de insulina deben someterse a análisis cada hora durante el trabajo de parto para poder administrar cargas de glucosa e insulina en el momento adecuado y evitar, así, la hipoglucemia (bajada de azúcar) del recién nacido.

Consecuencias de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional no solo tiene consecuencias para la madre, ya que también puede atravesar la placenta y ser responsable de problemas en el bebé. En estos casos, el bebé no regula sus niveles de glucosa porque su páncreas es muy inmaduro y no secreta insulina para responder al aumento de la cantidad de glucosa. También puede presentarse preeclampsia, bebés muy grandes (con un peso superior a los 4 k), la madre puede presentar diabetes en los años posteriores a la diabetes gestacional y problemas de obesidad en el niño o la aparición de diabetes tipo 2 en la edad adulta. Esta predisposición puede suceder aunque el bebé haya nacido con un peso normal.

Cómo prevenir la diabetes gestacional

La futura mamá debe llevar una alimentación equilibrada desde el inicio del embarazo. La actividad física está muy recomendada. También es importante evitar los alimentos azucarados (se deben consumir tres frutas al día como máximo, ya que aportan azúcar), limitar el consumo de bebidas azucaradas del tipo soda, siropes o zumos de frutas y consumir grasas en cantidades moderadas. La mujer debe seguir una dieta destinada a tener un nivel de glucemia normal (tasa de azúcar en la sangre).

Cuando la dieta es ineficaz es necesario, en algunas ocasiones, empezar un tratamiento con insulina. El objetivo del tratamiento es mantener una glucemia normal a la vez que se conserva una alimentación sana para la madre y el niño. Es indispensable supervisar regularmente la glucemia, la presencia de azúcar en la orina y la tensión arterial. Es necesario consultar con el médico, quien decidirá la frecuencia de las visitas de control. Se puede proponer una visita al endocrinólogo, médico especialista en el control de la diabetes.

Foto: © Jovan Mandic – 123RF.com

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Última actualización: 27 de marzo de 2018 a las 18:08 por gslaura.

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