La fatiga prolongada o síndrome de fatiga crónica se caracteriza por una fatiga constante. Se habla de fatiga prolongada cuando la fatiga está presente al menos el 50% del día, cuando no tiene ninguna razón aparente y cuando tiene una duración superior a los 6 meses. Se pueden asociar otros síntomas como fiebre, dolor de cabeza, insomnio y dolor en las articulaciones. Se trata de una patología reciente que plantea varios interrogantes. Se discute el papel de un agente infeccioso y de la depresión. El tratamiento suele ser largo (varios años) y se basa en la ingesta de magnesio, un tratamiento psicológico y fisioterapia.