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Frotis ASCUS - Síntomas

El frotis es un examen ginecológico de detección. Permite descubrir el cáncer del cuello uterino al tomar células de la zona.


Definición: frotis

La muestra del frotis se envía al citólogo. En caso de que el frotis no se pueda interpretar, se solicita un nuevo examen. Cuando la citología es normal, se debe hacer un nuevo control al cabo de 3 años. Si el frotis es anormal, un examen más exaustivo se realiza. El frotis ASCUS (abreviatura de Atypical Squamous Cells of Undetermined Significance, que indica la existencia de células atípicas, pero de origen indeterminado) revela pequeñas modificaciones de las células, pero su interpretación es difícil.

Síntomas: cáncer cervical

El cáncer cervical es generalmente asintomático, es decir, sin signos sugerentes. Es la razón por la cual la vigilancia a través del frotis es fundamental. Rara vez, algunos signos clínicos pueden observarse. De ser el caso, la mujer debe consultar con su médico o ginecólogo. Cualquier sangrado fuera de lo normal, después de la menopausia o pérdida anormal debe consultarse con el ginecólogo.

Diagnóstico

El frotis ASCUS indica una posible modificación de las células, pero no permite un diagnóstico definitivo. Esto implica la realización de una prueba del virus del papiloma humano (VPH) que puede detectar infecciones de alto riesgo de este virus. Un resultado positivo en la prueba del VPH hace sospechar la presencia de células precancerosas. El diagnóstico se hace después de un estudio de la morfología del cuello uterino llamado colposcopia; una muestra (biopsia); una o más pruebas de imagen como la ecografía o RMN, por ejemplo.

Al contrario, en caso de una prueba de investigación de VPH de alto riesgo negativo se deben seguir los controles habituales de un frotis de detección cada 3 años.

Tratamiento

Tras finalizar con la colposcopia, biopsias y de acuerdo con los resultados, tenemos varias posibilidades: un nuevo control a distancia suele recomendarse; una conización; o la ablación de una parte del cuello uterino y su posterior análisis.

Prevención: cáncer cervical

La prevención del cáncer de cuello uterino pasa por la realización de un frotis cada 3 años. También es importante evitar los factores de riesgo, como las relaciones sexuales sin protección, las múltiples parejas sexuales y el tabaquismo. El uso de un preservativo reduce el riesgo de contaminación, pero no elimina el riesgo al 100 %. Por último, la vacuna contra el cáncer de cuello uterino es muy recomendable para jóvenes de 14 a 23 años, al comienzo de su vida sexual. Su eficacia ha sido demostrada.

Foto: © Егор Власенко – 123RF.com

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