El fenómeno de la resaca

Julio 2017


  • Los más recientes datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que cerca del 30% de los hombres y el 10% de las mujeres consumen alcohol en exceso por lo menos una vez por semana.
  • Además casi el 80% de los jóvenes refiere consumir bebidas alcohólicas de forma regular.
  • La resaca es una de las consecuencias de la intoxicación por alcohol.
  • Puede empeorar si se fuma excesivamente.

Metabolismo del alcohol en el organismo

  • Cuando comemos o bebemos una sustancia cualquiera, esta pasa básicamente por tres estadios: digestión, absorción y metabolización por el hígado.
  • Todo alimento que se absorbe por el tubo digestivo pasa obligatoriamente por el hígado antes de alcanzar cualquier otro órgano.
  • El hígado es una especie de centro de tratamiento de las sustancias ingeridas: nada llega a la circulación sanguínea central sin antes haber sido procesado por el hígado.
  • A este proceso lo llamamos metabolización hepática.

Metabolización hepática

  • Entre las diferentes funciones de la metabolización hepática, una de ellas es desactivar las sustancias tóxicas que hayan sido ingeridas, como el alcohol (etanol), por ejemplo.
  • El hígado humano no produce un enzima que neutralice directamente el alcohol, así que transforma el alcohol en acetaldehído y después en ácido acético.
  • El ácido acético es un metabolito no activo y no tóxico.
  • En este proceso aparecen dos problemas:
    • el primero es que el acetaldehído es una sustancia más tóxica que el propio alcohol.
    • el segundo es que el acetaldehído sólo es inactivado en ácido acético después de pasar por segunda vez por el hígado.
  • En resumen, consumimos alcohol, pero antes de que llegue a la circulación sanguínea central, el hígado lo transforma en acetaldehído, una sustancia aun más tóxica: sólo después de circular por todo el organismo y retornar al hígado, el alcohol ingerido (ahora bajo la forma de acetaldehído) logra ser inactivado en el inofensivo ácido acético.
  • Después de beber alcohol, el resultado final es el siguiente: el 92% de etanol ingerido es metabolizado por el hígado, el 3% es eliminado en la orina, 5% es eliminado por los pulmones en la respiración (de ahí el test del alcoholímetro) y menos del 1% sale en la piel a través del sudor.
  • El acetaldehído es carcinogénico (una sustancia que provoca cáncer) y puede causar lesiones en el hígado si la exposición es frecuente y prolongada.

¿Por qué nos emborrachamos?

  • La absorción del alcohol en los intestinos es mucho más rápida que la capacidad del hígado para metabolizarlo.
  • El hígado sólo logra metabolizar el equivalente a una copa de vino o 300 ml de cerveza por hora: si tomamos el equivalente a 5 copas de vino, el cuerpo va a demorar, aproximadamente, cinco horas para eliminar todo ese volumen.
  • Después de un consumo exagerado de alcohol, nuestro organismo tendrá que lidiar, por varias horas, con dos sustancias altamente tóxicas circulando en la sangre: el alcohol y el acetaldehído.
  • Con el estómago lleno, la absorción de etanol es más lenta y le dá más tiempo al hígado para metabolizar el alcohol que llega: por ello, la intoxicación por etanol es más intensa cuando bebemos en ayunas.
  • Las bebidas alcohólicas gaseosas se absorben más lentamente y los alimentos ricos en proteínas o en azúcar reducen la absorción del alcohol.

Los efectos del alcohol sobre el cerebro

  • El alcohol actúa en todo el organismo, pero sus efectos más visibles se dan en el cerebro, principalmente durante una intoxicación aguda.
  • En pequeñas cantidades, el alcohol tiene acción estimulante en las neuronas, causando euforia y mayor interacción social.
  • Pequeñas dosis ya afectan a la coordinación motora y a la capacidad de concentración.
  • Las dosis más altas de alcohol y acetaldehído en la circulación intoxican las neuronas: conforme la concentración sanguínea se eleva, el paciente va pasando por la siguientes fases: letargia, somnolencia, reducción del nivel del conciencia, coma y, eventualmente, muerte.
  • Los síntomas de la embriaguez duran hasta que el hígado logre neutralizar todo el alcohol y el acetaldehído que circulan en la sangre y puede llevar varias horas.

¿Cuándo hablamos de resaca?

  • La resaca habitualmente surge cuando el nivel de alcohol en la sangre está muy bajo, casi cero, después del trabajo de limpieza realizado por el hígado.
  • La resaca parece ocurrir básicamente por tres motivos:
    • Intoxicación por el acetaldehído: gran parte del malestar de la resaca es consecuencia de la exposición prolongada de las células al acetaldehído.
    • Disminución de la glucosa sanguínea (hipoglicemia): en el proceso de metabolización del etanol intervienen los enzimas del hígado que también participan de la producción de glucosa: como estos enzimas están ocupados metabolizando el etanol, hay una caída en el nivel de glucosa para el cerebro y otras regiones del organismo. De ahí surgen los síntomas de debilidad y malestar.
    • Deshidratación: el efecto diurético del alcohol lleva a la deshidratación, que causa los síntomas de boca seca, sed, dolor de cabeza, irritación y calambres.

Síntomas de la resaca

  • Boca está seca y con gusto amargo.
  • Mareo.
  • Debilidad en las piernas.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar y náusea que no provocan vómitos porque el estómago está vacío.
  • Diarrea con heces que tienen un olor diferente al habitual.

¿Cómo evitar la resaca?

  • Lo más importante es prevenirla evitando ingerir cantidades excesivas de alcohol.
  • El riesgo de resaca es mayor cuando hay un consumo de al menos 4 copas de vino o 4 latas de cerveza (o el equivalente en alcohol de cualquier otra bebida) en el intervalo de 2 horas.
  • Beber más despacio y después de ingerir alimentos ricos en proteínas y carbohidratos dando tiempo a que el hígado metabolice el alcohol que va siendo consumido.
  • Lo ideal es comer antes de comenzar a beber.
  • Mientras se vá bebiendo poco a poco lo aconsejable es ir comiendo.
  • Beber mucha agua antes, durante y después de la ingesta de alcohol.
  • Las bebidas más oscuras (como el whisky, vino tinto, tequila y el coñac) generalmente causan peores resacas que el vino blanco, cerveza o bebidas claras, como vodka o gin.

Los medicamentos "anti-resaca"

  • Tomar medicamentos anti-resaca, como Engov, antes de beber tiene poco fundamento científico.
  • Son medicamentos que mezclan sustancias contra náuseas, analgésicos y cafeína, y tratan de amenizar algunos de los síntomas de la resaca.
  • El problema es que su efecto no es tan fuerte muchas horas después de tomado, e inclusive algunos contienen antiinflamatorios o aspirina, que son sustancias que irritan el estómago.
  • No actúan sobre la deshidratación, sobre la hipoglicemia, ni sobre la irritación que el acetaldehído provoca en las células.
  • Además de no funcionar bien como prevención de la resaca, estos medicamentos pueden, incluso, estimular a beber más, pues el individuo cree que está protegido contra los efectos negativos de un consumo exagerado de alcohol.

¿Cómo curar la resaca?

  • Beber mucho líquido al despertar.
  • Evitar el café ya que la cafeína también es un diurético.
  • El agua y los jugos son lo ideal: algunas bebidas isotónicas (como el Gatorade) también pueden ser utilizados.
  • Hacer reposo.
  • Habitualmente, la resaca mejora hacia el final del día.

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Publicado por DRA. MARNET. Última actualización: 29 de abril de 2013 a las 10:45 por DRA. MARNET.
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