El Tramadol es un opioide débil, que generalmente se considera seguro. Su efecto es a nivel central. Se utiliza en dolores moderados a severos, tanto agudos como crónicos. El efecto analgésico del tramadol es logrado por efecto de agonismo mu e inhibición de la recaptura de noradrenalina y serotonina. Se han detectado algunos casos de dependencia. Es un fármaco de venta libre en las Farmacias de varios países.
Cada vez más pacientes se hacen adictos al Tramadol. El tramadol se utiliza desde hace 15 años para tratar dolores agudos y crónicos de moderada a severa intensidad.
Varios institutos latinoamericanos y europeos (en Francia ya se ha abierto una investigación) advierten que aquellos usuarios que consumen el fármaco durante varias semanas, desarrollan una adicción como aquellas personas enganchadas al crack o a la cocaína.
Son incontables los pacientes que en Internet narran cómo se hicieron adictos al tramadol tras dos o más meses de consumirlo por prescripción médica.
"Desde el año anterior nos están llegando cada vez más pacientes y esto nos preocupa; algo pasa", afirmó José A. Antero, psiquiatra y experto en adicciones.
"Cuando dejan el analgésico, surgen los problemas, dado que sufren intensos dolores debido al síndrome de abstinencia", precisa el experto.
Algunos de estos nuevos adictos llegan a gastar fuertes sumas de dinero en la compra del medicamento y, tarde o temprano, terminan encerrados en sus casas "viviendo solo para consumir".
Aunque un doctor puede recetar dos inyecciones de tramadol por día, el paciente que desarrolla adicción puede llegar a inyectarse hasta 15 o más ampollas.
En algunos enfermos se producen cambios radicales de comportamiento. Puede que la reaccion sea debida a la ingesta de otras sustancias que complementan el cuadro psicótico, pero el tramadol es el epicentro de su desajuste nervioso.
Algunos estudios también sugieren que el abuso de tramadol se presenta principalmente en pacientes con una historia de abuso de sustancias.
La mayoría de los estudios sugieren que el tramadol tiene un abuso potencial, pero que es menor que la de los opioides típicos.
En Suecia, el abuso de tramadol ha sido relacionado con la prescripción de falsificaciones y un número de muertes intencionales. Sin embargo, los artículos de revisión han concluido que el tramadol es poco probable que lleve a dependencia. Por lo tanto, existen datos contradictorios sobre el potencial de abuso de la información y tramadol importante que aún falta sobre los casos de dependencia de tramadol y el abuso. Por lo tanto se debe valorar en un individuo el riesgo-beneficio, e identificar posibles factores de riesgo y la necesidad de un tratamiento analgésico, antes de la prescripción de tramadol en cada paciente.
Para no caer en adicciones es recomendable:
El tratamiento puede ser multidisciplinario y dependerá del tipo de adicción. En algunos casos basta con desintoxicaciones ambulatorias, y -en otros más complejos- hay que internar al paciente en un centro médico o psiquiátrico. Hay que identificar por qué cayó en su adicción y cuáles son los factores de riesgo que hay en su historia personal.
Otros de los fármacos más comunes que pueden provocar adicción son los relajantes musculares. Se trata de remedios muy fuertes, que pueden provocar profundas depresiones, daños hepáticos y renales.