A quién se debe consultar cuando se es asmático


Un asma bien tratado y vigilado por un médico que conozca perfectamente esta enfermedad puede hacer que el paciente evolucione de manera favorable. De ahí la importancia de consultar con un especialista en asma.


Especialistas en asma

Se puede consultar a un neumólogo, un neumo-alergólogo, un pediatra alergólogo, un pediatra neumólogo o a un alergólogo. Todos estos especialistas están muy familiarizados con el asma y pueden hacer fácilmente el diagnóstico de la enfermedad. Pueden llevar a cabo una medición de la función respiratoria con la práctica de una espirometría (explora las funciones respiratorias), un chequeo de alergias y, con esto, implementar y adaptar el tratamiento.

Cómo saber si tengo asma bronquial

El asma puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente que inicie en la infancia. Los principales síntomas del asma son la dificultad para respirar (disnea) que suele incrementarse con el ejercicio físico, los pitos o silbidos en el pecho al respirar, una tos que puede ser seca o con flemas y una sensación de opresión en el pecho. Es importante tener muy claro que los síntomas pueden variar de un paciente a otro, por lo que visitar a un médico especialista para obtener un diagnóstico es fundamental.

Otros síntomas que también podemos encontrar en el asma, especialmente en caso de crisis graves, son problemas para respirar que provocan mareos, somnolencia, confusión o pérdida temporal de la conciencia, la sensación de asfixia prolongada, los labios azulados, el aumento de la frecuencia cardiaca y el dolor en el pecho.

Ante estos síntomas, se debe consultar con un médico, quien debe practicar una espirometría para apoyar el diagnóstico de asma. En la espirometría suele aparecer una alteración de tipo obstructivo y la prueba broncodilatadora con un receptor beta adrenérgico es positiva (esto indica mayor gasto cardiaco).

Test para saber si tengo asma

La flujometría es un test muy útil para el diagnóstico del asma. Se realiza con un pequeño aparato llamado medidor de flujo espiratorio o peak expiratory flow (PEF, por sus siglas en inglés). En él, el paciente sopla todos los días, por la mañana y por la noche, y va anotando los resultados en una gráfica que después llevará al médico para que la analice. Cuando se observan variaciones u oscilaciones importantes en el medidor de flujo espiratorio suele indicar que existe asma.

Cómo saber si tengo asma o bronquitis

La bronquiolitis, el asma y la bronquitis se parecen bastante, aunque tienen algunas diferencias. En ocasiones, también pueden solaparse unas con otras, lo que da lugar a cierta confusión en el diagnóstico.


La bronquiolitis es la infección de los bronquiolos, que son los bronquios más pequeños y delgados del árbol bronquial. Esta patología se encuentra casi exclusivamente en los lactantes y los niños menores de dos años. Se debe a la infección de los bronquiolos por distintos virus, aunque el responsable más frecuente es el llamado virus respiratorio sincitial (VRS). El bebé presenta silbidos en el pecho y dificultad para respirar.

La bronquitis es una infección de los bronquios más grandes. Sin embargo, los pediatras utilizan este término siempre que la auscultación revela una obstrucción bronquial. Esta obstrucción puede ser causada por un virus, pero también puede deberse a otras causas, como una alergia.

El asma a menudo tiene una causa alérgica. Las personas con asma tienen una sensibilidad especial en los bronquios, que reaccionan de una forma exagerada ante diversos estímulos (como los ácaros del polvo y polen, pero también los virus, el aire frío o la humedad). Esta sensibilidad inflama los bronquios que reaccionan cerrándose y así provocan la dificultad para respirar.

Cómo se llama el médico especialista en asma

El alergólogo es el especialista en asma, alergia e inmunología. El médico especialista en alergias es un médico entrenado y experto en el diagnóstico y tratamiento de alergias, asma y enfermedades relacionadas con el sistema de defensa, por ejemplo, rinitis alérgica, urticaria y eczema.

Cómo se llama el especialista en alergias

Un alergólogo es un médico que ha hecho 6 años de medicina, 3 o 4 años de especialización en pediatría o medicina interna y 2 años más de entrenamiento especializado en alergia e inmunología.

Exámenes para detectar asma

Si se sospecha, por los síntomas (tos seca, silbidos, dificultad para respirar) y por los antecedentes familiares (personas en la familia que padezcan o hayan padecido asma, rinitis, eccema), que un paciente padece asma se proponen algunas pruebas que pueden ayudar a hacer el diagnóstico.

La primera prueba es la espirometría, que consiste en soplar para medir cuanto aire inspiras y expiras con ayuda de un espirómetro. Es un examen sencillo que se completa con una prueba broncodilatadora administrando al paciente, por vía inhalatoria, un medicamento para abrir los bronquios. En los pacientes con asma esta prueba suele ser positiva, ya que el medicamento abre los bronquios.

Otra prueba que se puede realizar es la medición del flujo espiratorio máximo durante varios días en el domicilio del paciente con un medidor del flujo espiratorio máximo.

También se puede proponer una prueba de esfuerzo: el paciente hace ejercicio (por ejemplo, correr en cinta) y se comprueba si aparecen ruidos respiratorios o sibilantes.

Se puede completar el estudio con unas pruebas de alergia cutáneas y en sangre para descartar una alergia y realizar una medición de la fracción espirada de óxido nítrico o FeNO, que es una prueba que mide la inflamación bronquial. Esta última prueba no se encuentra disponible en cualquier consulta médica y suele utilizarse en los casos en los que el diagnóstico de asma es más complicado.

Habitualmente también se realiza una radiografía de tórax para ver los pulmones.

Cómo llegar al diagnóstico del asma

Numerosos médicos de familia son capaces de diagnosticar y tratar esta enfermedad. Por desgracia, algunos no piensan lo suficiente en este diagnóstico cuando se encuentran ante manifestaciones atípicas de la enfermedad asmática. No dudes en hablar con tu médico y en convencerlo de llevar a cabo exámenes complementarios.

No perder de vista la idea preconcebida que circula todavía demasiado entre los enfermos y, por desgracia, igualmente entre los profesionales de la salud que puede tener consecuencias graves: no se es asmático si no se tienen crisis. Efectivamente, los episodios de tos, ahogo, molestias respiratorias o bronquitis repetidas pueden ser signos de asma. Un asmático debe realizar una espirometría una vez al año, incluso cuando no hay manifestaciones clínicas evidentes y el asma está bien controlado.

También en los niños es importante hacer el diagnóstico cuanto antes. No hay que esperar a que tenga 5 años para consultar: cuando antes sea diagnosticado y tratado del asma, mejor para que pueda vivir con el máximo de normalidad. En el caso contrario, el asma podría agravarse.

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