La enfermedad de Crohn es una enfermedad que cursa con la inflamación crónica del tubo digestivo que puede afectar a la totalidad o sólo a una de sus partes. En esta enfermedad se alternan momentos de actividad y otros de inactividad que denominamos de remisión. En los momento en los que la enfermedad está activa aparecen fuertes dolores abdominales que se acompañan de cansancio y diarrea. Ésta puede presentarse con mucosidad o no e, incluso, con sangre. Durante estos momentos de actividad también pueden aparecer síntomas a nivel de las articulaciones, síntomas cutáneos y oculares. Esta enfermedad puede llegar a ser muy invalidante y tener serias repercusiones en la vida de los pacientes.
La enfermedad de Crohn pertenece al grupo de enfermedades denominadas "Enfermedades Inflamatorias Crónicas". Asimismo, la enfermedad de Crohn y la rectocolitis hemorrágica forman el grupo de las "Enfermedades Inflamatorias Intestinales". Estas dos enfermedades afectan a más de una de cada 1000 personas en los países industrializados.
La enfermedad de Crohn se presenta con una frecuencia diferente en cada país. Esta enfermedad es más frecuente en los países con un buen nivel de desarrollo. Encontramos una especial prevalencia en el Noroeste Europeo y los Estados Unidos. En Francia, la enfermedad de Crohn afecta a una de cada 1000 personas aproximadamente. Esta cifra es bastante elevada en comparación con el resto de países europeos.
Esta enfermedad afecta principalmente a los adultos jóvenes de 20 a 40 años, pero puede presentarse a cualquier edad. Esta enfermedad también puede afectar a los niños, aunque con menos frecuencia. El porcentaje de niños afectados es inferior al 10%. Diversos estudios han demostrado que la enfermedad de Crohn se presenta con mayor frecuencia en las mujeres a partir de la adolescencia.
La inflamación puede aparecer en una sola o en varias zonas del tubo digestivo. Sin embargo, por lo general, la inflamación aparece en la zona donde se unen el intestino delgado y el intestino grueso. La inflamación provoca un engrosamiento de la pared intestinal.
No existe un examen (biológico o radiológico) específico para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn. Para confirmar el diagnóstico de la enfermedad de Crohn es necesario recurrir a varios elementos: el interrogatorio y la historia clínica del paciente, la evaluación clínica, los análisis de sangre, los exámenes radiológicos, etc.
Los análisis de sangre permiten detectar una posible inflamación, una insuficiencia de nutrientes, una anemia, etc. Los exámenes serológicos permiten detectar el aumento de ciertos anticuerpos (signo típico de la enfermedad de Crohn).
Estos exámenes permiten detectar la expansión y la gravedad de las lesiones propias de la enfermedad de Crohn. Para confirmar el diagnóstico de la enfermedad de Crohn es necesario realizar una endoscopia esogastroduodenal y una colonoscopia.
Se trata de un examen de rayos X para visualizar el intestino delgado. Para realizar este exámen es necesario que el paciente ingiera un producto de contraste opaco.
Es un examen de rayos X que permite visualizar el colon. Para realizar este exámen es necesario que el paciente ingiera un producto de contraste opaco.
La colonoscopia permite examinar la mucosa del colon y la parte terminal del intestino delgado. Durante la colonoscopia es posible tomar una muestra para realizar una biopsia.
La ileoscopia es el examen más importante para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn. Este examen permite visualizar el interior del intestino delgado, el recto y el colón. Para realizar este examen es necesario aplicar anestesia general. El examen consiste en introducir por el ano un tubo flexible que contiene una luz y una cámara en el interior.
Este examen permite visualizar el esófago, el estómago y el duodeno (primera porción del intestino delgado). El exámen consiste en introducir por la boca un tubo flexible que contiene una luz y una cámara en el interior.
Este examen permite detectar las fístulas ocasionadas por una complicación de la enfermedad de Crohn.
Este examen permite detectar las lesiones características de la enfermedad de Crohn: las fisuras, las fístulas o las úlceras.
Este examen se utiliza:
Los corticoides deben ser consumidos sólo durante un período corto (durante los períodos activos de la enfermedad de Crohn). El consumo de corticoides NO representa un tratamiento preventivo.
Los antibióticos deben ser utilizados en caso de:
El consumo de estos medicamentos permite prevenir una posible recaída. Los medicamentos inmunomoduladores tienen un efecto positivo sobre el sistema inmunitario. Estos medicamentos pueden ser prescritos durante las diferentes etapas de la enfermedad, ya sea junto con otros medicamentos durante los períodos activos de esta enfermedad o durante un tratamiento de mantenimiento.
Entres estos medicamentos tenemos:
El tratamiento quirúrgico es propuesto en los siguientes casos:
La intervención quirúrgica consiste en:
Durante la ablación de las zonas afectadas del intestino, también puede realizarse otra intervención quirúrgica para hacer una abertura (ano artificial) en la pared abdominal que permita la salida a las heces. De esta manera, las heces podrán almacenarse en un recipiente externo que debe ser remplazado cada cierto tiempo. Por lo general, la ostomía es sólo provisional.
El médico puede recomendar un tratamiento nutricional para evitar la desnutrición. Las técnicas de soporte nutricional pueden ser: alimentación enteral (a través de una sonda nasogástrica) o alimentación parenteral (por vía intravenosa).
El médico puede recomendar los siguientes medicamentos:
El consumo de tabaco es un factor agravante de la enfermedad de Crohn. Dejar de fumar es indispensable para evitar complicaciones mayores.
La enfermedad de Crohn puede provocar algunas complicaciones más o menos graves. La enfermedad de Crohn puede causar el retraso del crecimiento estaturo-ponderal en los niños y adolescentes. En algunas ocasiones, este retraso puede evidenciar la enfermedad de Crohn. La aparición de hemorragias o una mala absorción de hierro puede provocar una anemia.
Complicaciones digestivas :
Las personas que padecen esta enfermedad suelen comer menos y, por lo tanto, presentan problemas de desnutrición. El riesgo de aborto natural es aun mayor para las mujeres embarazadas que padecen la enfermedad de Crohn. La enfermedad de Crohn también puede dar lugar a complicaciones vasculares.